Las exportaciones mexicanas han cruzado un umbral histórico en julio, superando por primera vez la marca de los 80 mil millones de dólares. Este logro sin precedentes, según datos recientes, se atribuye en gran medida al auge en la demanda de equipo de cómputo y electrónicos, un sector directamente beneficiado por la creciente inversión en infraestructura de inteligencia artificial.

Las ventas de mercancías al exterior experimentaron un repunte anual del 43.7 por ciento, marcando el mayor crecimiento en más de cinco años, desde mayo de 2021. En total, se registraron 81 mil 420 millones de dólares en exportaciones, una cifra que redefine el panorama del comercio exterior mexicano.

El motor principal de este dinamismo ha sido el sector de manufacturas distintas a la automotriz, que registró un impresionante crecimiento del 64.9 por ciento. Este segmento, que representa el 73 por ciento del total de las ventas al exterior, ha demostrado una resiliencia y capacidad de adaptación notables.

Las exportaciones no petroleras dirigidas a Estados Unidos, que constituyen el 84.5 por ciento del total, mostraron un incremento anual del 49.8 por ciento en julio, superando significativamente el 35.9 por ciento registrado el mes anterior. Este desempeño subraya la profunda interconexión entre las economías de ambos países.

Analistas del sector, como Enrique Covarrubias de Actinver, señalan que este crecimiento se enmarca en un contexto donde las empresas estadounidenses buscan activamente insumos para el desarrollo de centros de datos de inteligencia artificial. Adicionalmente, las restricciones comerciales impuestas por Estados Unidos a socios asiáticos han posicionado a México como un sustituto estratégico, fortaleciendo la integración de las cadenas productivas binacionales.

Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina de Goldman Sachs, corrobora esta visión, destacando la solidez de las manufacturas no automotrices y su beneficio indirecto de la fuerte inversión en IA en Estados Unidos. La diversificación y especialización de la oferta exportadora mexicana parecen estar rindiendo frutos.

Por su parte, analistas de Monex coinciden en que el impulso proviene de un mayor dinamismo en las manufacturas, particularmente en los envíos de equipos eléctricos, electrónicos y maquinaria. Este enfoque en sectores de alta tecnología es clave para el futuro del comercio exterior mexicano.

En contraste, las exportaciones petroleras moderaron su crecimiento a un 6.8 por ciento anual, una desaceleración considerable respecto al mes previo. Las exportaciones agropecuarias, además, experimentaron un retroceso del 8.6 por ciento, sumando tres meses consecutivos de caídas.

Sin embargo, la industria extractiva mostró una aceleración notable, con un crecimiento del 87.1 por ciento, superando el 37.3 por ciento anterior y manteniendo avances de dos dígitos por 13 meses consecutivos. La industria manufacturera en general creció un 45.7 por ciento, la cifra más alta desde mayo de 2021, aunque la industria automotriz mostró una moderación, con un crecimiento del 2.4 por ciento.

Paralelamente, las importaciones también registraron cifras récord, alcanzando los 82 mil 267.6 millones de dólares, un crecimiento anual del 45 por ciento. Este incremento se debe principalmente a la demanda de bienes intermedios, que representaron el 81.6 por ciento del total de las compras, y a un avance del 9.9 por ciento en las importaciones de bienes de capital, el mayor en 27 meses.

El intercambio de mercancías resultó en un déficit de 848 millones de dólares, el primero desde febrero. La balanza petrolera registró un déficit de 3 mil 655 millones de dólares, mientras que los productos no petroleros generaron un superávit de 2 mil 809 millones.

Las proyecciones para el cierre del año varían, pero Banamex ha ajustado sus expectativas, previendo ahora un superávit de 14 mil 221 millones de dólares para todo el año, en contraste con su expectativa previa de un déficit. Esperan un crecimiento del 22 por ciento en exportaciones y del 20 por ciento en importaciones.

El futuro del sector externo mexicano, según Monex, estará intrínsecamente ligado a la evolución de las negociaciones comerciales con Estados Unidos y a las revisiones anuales del T-MEC. La próxima ronda bilateral será crucial para abordar temas como tarifas, reglas de origen y contenido regional, con un enfoque particular en la industria automotriz.

Este récord en exportaciones no solo refleja la fortaleza del sector manufacturero mexicano, sino también su creciente relevancia en las cadenas de valor globales, especialmente en sectores de alta tecnología y en el contexto de la reconfiguración geopolítica y comercial mundial.

La capacidad de México para capitalizar la demanda de insumos para la inteligencia artificial y para actuar como un socio confiable ante las restricciones comerciales a otros países, subraya la importancia estratégica de su ubicación geográfica y su base industrial.