La Comisión Nacional Antimonopolios (CNA) de México ha dado su aprobación a la multimillonaria fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery, una operación que suma activos por 110,000 millones de dólares y que dará origen a un nuevo gigante del streaming con una cuota de mercado estimada en 18%. Esta decisión se alinea con la de 68 autoridades de competencia a nivel mundial, incluyendo las de la Unión Europea, Reino Unido, Australia, Canadá, Brasil, China y el Departamento de Justicia de Estados Unidos, quienes no encontraron impedimentos para la consolidación, argumentando que el mercado seguirá siendo competitivo ante la presencia de plataformas como Netflix, Disney+ y Prime Video.
Aunque la CNA aún no ha detallado públicamente los fundamentos de su aprobación, fuentes del sector sugieren que la autoridad mexicana habría seguido una línea similar a la de sus contrapartes internacionales. La propia Comisión había indicado previamente que el asunto se encontraba en un proceso abierto, lo que explica la demora en la difusión de su resolución oficial. Sin embargo, la ausencia de condiciones específicas en la autorización no disipa las preocupaciones de especialistas en competencia económica sobre los potenciales riesgos que esta megafusión podría acarrear para el mercado mexicano.
El Peligro Oculto en el Contenido
La principal inquietud de los expertos radica en la concentración de un vasto y valioso portafolio de contenidos. La unión de Paramount y Warner aglutinará marcas icónicas y activos de gran atractivo como HBO, Warner Bros., CNN y CBS. Estos contenidos no solo son cruciales para atraer y retener suscriptores de las plataformas fusionadas, sino que también representan un valor estratégico para otros actores del mercado, incluyendo plataformas de streaming rivales y operadores de televisión de paga.
Esta consolidación de poder podría otorgar a la nueva entidad una capacidad de negociación sin precedentes. Se teme que la empresa resultante pueda imponer condiciones comerciales más estrictas, restringir el licenciamiento de sus producciones a terceros o, peor aún, priorizar la exclusividad de sus contenidos en sus propias plataformas. En la práctica, esto podría significar una reducción en la disponibilidad de producciones de Warner y Paramount para competidores como Netflix, Prime Video, Disney+ y Apple TV+, limitando así la diversidad de la oferta para los consumidores.
La Vigilancia Post-Aprobación: Clave para el Consumidor
Ramiro Tovar, profesor del ITAM y reconocido especialista en competencia económica y telecomunicaciones, subraya la importancia de que la CNA mantenga un monitoreo constante y riguroso sobre la evolución de los precios de las suscripciones. La autoridad deberá estar atenta no solo a los efectos de la inflación general, sino también a las estrategias de precios que adopten los competidores directos de la nueva entidad fusionada.
En México, el panorama de los precios del streaming ha sido volátil. Datos recientes indican que, en los últimos seis años, el costo promedio de las suscripciones a plataformas de video bajo demanda se ha disparado un 39.2%, pasando de 125 pesos en 2020 a 174 pesos al cierre del año pasado. Este incremento supera significativamente el aumento registrado en la televisión de paga, cuyo precio promedio creció solo un 15% en el mismo periodo. La disparidad es notable: las tarifas de streaming aumentaron 2.6 veces más que las de la televisión restringida.
Señales de Alerta y el Futuro del Mercado
Otro indicador crucial para la CNA será el comportamiento de los contenidos de Paramount y Warner que actualmente se licencian a plataformas rivales o a la televisión de paga. Una retirada sistemática de estos títulos del mercado abierto podría ser interpretada como una estrategia deliberada para excluir o debilitar a competidores. Este escenario no es ajeno a la industria; en los últimos cuatro años, diversas empresas de entretenimiento han optado por retirar contenido deportivo de las señales tradicionales y de la televisión restringida al lanzar sus propias plataformas de streaming, mermando la oferta disponible.
Tovar advierte que, en una industria tan dinámica como la del streaming, las participaciones de mercado por sí solas ofrecen una visión incompleta de la competencia real. Será fundamental observar la trayectoria de los precios, las inversiones en nuevo contenido y las decisiones de los consumidores al elegir entre las diversas plataformas para determinar si la competencia efectiva se mantiene.
Además de los precios y el licenciamiento de contenidos, la autoridad antimonopolios deberá prestar especial atención a las condiciones comerciales que la nueva compañía ofrezca a los operadores de televisión de paga y a cualquier cambio relevante en sus políticas de distribución. El verdadero examen de la operación, según el especialista, comenzará una vez que Paramount y Warner operen como una sola entidad consolidada, poniendo a prueba la capacidad de la CNA para salvaguardar un mercado justo y competitivo para los consumidores mexicanos.