Las empresas mexicanas han dado un giro drástico en sus estrategias de expansión internacional, frenando de manera contundente sus adquisiciones en el extranjero durante 2026. Este repliegue contrasta marcadamente con un mercado doméstico de fusiones y adquisiciones que, si bien registra menos operaciones, ha visto un incremento significativo en el valor de las transacciones. Los datos de Seale & Associates revelan una caída de casi 99% en el valor de las operaciones internacionales concretadas por compañías mexicanas hasta julio de este año, pasando de 4,077.1 millones de dólares en 2025 a apenas 38.2 millones en el mismo periodo de 2026. El número de transacciones también disminuyó, de 22 a 15.
Desplome en el Gasto Exterior
Este desplome en la inversión mexicana fuera de sus fronteras es uno de los fenómenos más notables del panorama corporativo actual. Mientras el año pasado las empresas del país mostraban una disposición a buscar oportunidades de crecimiento y diversificación en mercados internacionales, este año la cautela parece haber tomado el control. La drástica reducción en el valor de las adquisiciones sugiere que las pocas operaciones que se han concretado son de menor envergadura, o bien, que las grandes compras planeadas se han pospuesto o cancelado por completo. Este cambio de rumbo podría estar influenciado por una serie de factores macroeconómicos y políticos que generan un ambiente de mayor riesgo e imprevisibilidad.
Dinamismo Concentrado en Casa
Paralelamente, el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A) dentro de México ha mostrado una tendencia opuesta en términos de valor. A pesar de que el número de transacciones ha disminuido de 98 a 82 entre enero y julio de 2025 y 2026, el monto total invertido ha crecido de 9,907.4 millones a 11,578.1 millones de dólares, lo que representa un alza de aproximadamente 17%. Esto indica que, aunque hay menos operaciones, las que se realizan son de mayor calado, sugiriendo una concentración del capital en un número menor de acuerdos de gran valor.
El Rol de las Grandes Operaciones
Un análisis más detallado, como el proporcionado por PwC, corrobora esta tendencia de concentración. Según la consultora, durante el primer semestre de 2026, el mercado mexicano de M&A experimentó un crecimiento del valor de las transacciones de alrededor del 210%, alcanzando aproximadamente 22,600 millones de dólares, a pesar de una disminución cercana al 3% en el número de operaciones. PwC estima que cerca del 78% de este valor provino de un grupo reducido de transacciones de gran escala. Estas operaciones de alto impacto se concentraron principalmente en sectores clave como energía, bienes raíces, servicios financieros, logística y transporte.
Ejemplos de Grandes Transacciones Domésticas
Entre las adquisiciones más significativas que impulsaron el valor del mercado mexicano se encuentran la compra del 50% restante de Prolec GE por GE Vernova, valorada en 5,275 millones de dólares; la adquisición de Iberdrola México por Cox, estimada en unos 4,170 millones de dólares; y la compra de Fibra Macquarie por Fibra Mty, por alrededor de 1,700 millones de dólares. A estas se suma la adquisición de un 68% adicional del negocio de personas físicas de Buró de Crédito por TransUnion, por 662 millones de dólares. Estos mega-acuerdos demuestran la fortaleza y el atractivo de ciertos sectores de la economía mexicana para grandes capitales, tanto nacionales como extranjeros.
Interés Extranjero Persistente
El interés de los compradores extranjeros en el mercado mexicano se mantiene robusto. Durante el primer semestre de 2026, representaron aproximadamente el 50% de las operaciones realizadas en México, una proporción similar a la del año anterior y superior al 39% observado en la primera mitad de 2024. Estados Unidos continúa siendo la principal fuente de estos inversionistas, atraídos por la integración productiva, el papel de México en las cadenas regionales de suministro y el potencial de sus activos como plataformas de expansión. Este flujo constante de capital extranjero subraya la resiliencia y el atractivo estratégico de la economía mexicana a pesar de las turbulencias globales.
Factores de la Cautela Corporativa
Aunque los reportes no ofrecen una explicación única y directa para el colapso de las adquisiciones mexicanas en el extranjero, PwC señala un entorno general de mayor cautela corporativa. Factores como la desaceleración económica global, las tensiones geopolíticas, los cambios en las políticas comerciales y la incertidumbre arancelaria están llevando a las empresas a ser más selectivas y disciplinadas en el despliegue de su capital. La necesidad de asegurar flujos de ingresos visibles, demostrar resiliencia y mantener una relevancia estratégica se ha vuelto primordial en la toma de decisiones de inversión.
El Sombra del T-MEC
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) emerge como un factor crucial que influye en las decisiones de inversión, tanto internas como externas. La incertidumbre que rodea las reglas de origen, los requisitos de contenido regional y la posibilidad de nuevas medidas arancelarias pueden prolongar los procesos de decisión de las empresas. Esta falta de claridad incentiva una mayor preferencia por negocios con características de estabilidad y menor riesgo, lo que podría explicar, en parte, la reticencia a comprometer grandes sumas en adquisiciones internacionales donde los marcos regulatorios y comerciales son menos predecibles.
Implicaciones para la Expansión Mexicana
La actual coyuntura plantea un desafío para las empresas mexicanas que buscan crecer a través de la expansión internacional. La necesidad de diversificar mercados y mitigar riesgos geográficos se ve temporalmente postergada ante la prioridad de consolidar operaciones y asegurar la rentabilidad en un entorno global incierto. La estrategia parece enfocarse ahora en fortalecer la posición dentro del mercado nacional y aprovechar las oportunidades que surgen de las grandes transacciones internas, mientras se espera una mayor claridad en el panorama comercial y geopolítico.
Perspectivas a Futuro
El futuro de las adquisiciones internacionales por parte de empresas mexicanas dependerá en gran medida de la evolución de la economía global, la resolución de las tensiones comerciales y la estabilidad de los acuerdos comerciales como el T-MEC. Mientras tanto, el mercado mexicano de M&A, impulsado por grandes operaciones y el interés extranjero, parece ofrecer un refugio y un campo de juego atractivo para la inversión. La capacidad de las empresas para navegar esta complejidad determinará su éxito en la consecución de sus objetivos de crecimiento a largo plazo.
Contexto Económico Global
Es fundamental situar esta tendencia en un contexto económico global más amplio. La desaceleración económica que afecta a diversas regiones, sumada a las tensiones geopolíticas y la reconfiguración de las cadenas de suministro a nivel mundial, ha generado un ambiente de cautela generalizada entre los inversionistas. Las empresas mexicanas, al igual que sus pares internacionales, están reevaluando sus estrategias de expansión, priorizando la seguridad y la rentabilidad sobre el crecimiento agresivo en mercados percibidos como de mayor riesgo. La revisión del T-MEC, en particular, añade una capa de incertidumbre específica para las operaciones transfronterizas entre México y sus socios del norte.
El Papel de la Política Comercial
La política comercial juega un rol determinante en las decisiones de inversión. Las negociaciones y revisiones de acuerdos comerciales, como el T-MEC, pueden generar volatilidad y afectar la predictibilidad de los flujos de inversión. La incertidumbre sobre posibles aranceles, cuotas o cambios en las regulaciones puede disuadir a las empresas de realizar inversiones significativas en el extranjero, especialmente en aquellas operaciones que requieren un horizonte de planeación a largo plazo. La búsqueda de estabilidad y claridad regulatoria se convierte, por tanto, en un factor clave para reactivar el interés en las adquisiciones internacionales.
Resiliencia del Mercado Mexicano
A pesar del frenazo en las compras exteriores, el mercado mexicano de fusiones y adquisiciones demuestra una notable resiliencia. El aumento en el valor de las transacciones internas, impulsado por operaciones de gran envergadura y la continua participación de inversores extranjeros, señala la fortaleza subyacente de la economía mexicana y el atractivo de sus activos estratégicos. Esta dinámica sugiere que, si bien las empresas mexicanas pueden estar adoptando una postura más conservadora en el exterior, el país sigue siendo un destino importante para la inversión y un escenario fértil para las operaciones corporativas de gran escala.