Las tradicionales tienditas de la esquina están experimentando una transformación silenciosa, impulsada en gran medida por los hábitos de consumo de las nuevas generaciones. Un análisis reciente de Worldpanel by Numerator revela que los jóvenes, al optar por pagar con tarjeta en lugar de efectivo, incrementan significativamente su gasto por visita.
El Efecto Tarjeta en el Gasto Joven
Los hogares encabezados por personas menores de 34 años muestran una tendencia clara: cuando utilizan tarjetas para sus compras de consumo masivo en el canal tradicional, su ticket promedio aumenta en un notable 22%. Este fenómeno no se limita a un mayor desembolso por ocasión; estos mismos hogares también registran un incremento del 18% en su gasto medio anual y adquieren una unidad adicional por cada visita a la tiendita.
Este cambio en los patrones de compra ocurre en un momento crucial para las tienditas, que luchan por mantener su relevancia frente a la creciente competencia de supermercados, tiendas de conveniencia y otros formatos. Desde 2015, el canal tradicional ha visto una disminución considerable en las ocasiones de compra, perdiendo aproximadamente 1.5 millones de visitas diarias.
El Rol de las Tarjetas en el Crecimiento del Gasto
Dentro del segmento de hogares jóvenes, las tarjetas de crédito o de retail son responsables del 60.7% del crecimiento del gasto en productos de consumo masivo. Aunque su participación en el gasto total de este grupo apenas alcanza el 11.8%, su impacto en el crecimiento es desproporcionadamente alto. En contraste, en los hogares con responsables mayores de 50 años, las tarjetas solo explican el 19.5% del crecimiento del gasto.
Si bien el efectivo sigue siendo el método de pago dominante en las tienditas, representando más del 90% de las transacciones, los pagos con tarjeta han sido un motor clave para el crecimiento reciente. Durante el último año, las transacciones con tarjeta representaron el 31% del crecimiento total del gasto en este canal.
¿Por Qué Aumenta el Gasto con Tarjeta?
La adopción de pagos con tarjeta parece mitigar una de las principales barreras del efectivo: la limitación de la cantidad de dinero disponible en el momento de la compra. Al no depender exclusivamente del efectivo en cartera, los consumidores se sienten más propensos a añadir productos adicionales a su carrito, incluso si la visita original estaba planeada para adquirir solo uno o dos artículos.
Este impulso en el gasto se traduce directamente en un ticket promedio más alto y en la adquisición de más unidades por visita. Según Worldpanel by Numerator, aproximadamente la mitad de este incremento en el gasto representa un crecimiento incremental real para el canal de tienditas.
Más Allá de la Compra Impulsiva
El uso de tarjetas también fomenta las compras de reposición y de abastecimiento, misiones de compra de mayor valor que pueden expandir el rol de la tiendita más allá de satisfacer necesidades inmediatas. El desafío para estos establecimientos no es solo atraer clientes, sino maximizar el valor de cada visita.
El 72% del crecimiento del consumo fuera del hogar se concentra en la calle o fuera de casa, escenarios donde la proximidad y conveniencia de las tiendas de barrio siguen siendo factores determinantes. Sin embargo, la diferenciación de los productos en las tienditas es limitada, con solo el 11% de los artículos siendo exclusivos de este formato.
Adaptando la Tiendita a la Nueva Generación
Además, la concentración de ventas es alta: 20 categorías de productos aglutinan el 81% de las ventas y el 86% del crecimiento del canal. Esto sugiere que una expansión indiscriminada del surtido podría no ser la estrategia más efectiva. Mejorar la exhibición, el orden, la limpieza, la atención al cliente y la disponibilidad de las categorías más demandadas son aspectos cruciales para mejorar la experiencia del consumidor.
Para los jóvenes, que ya combinan diversos métodos de pago —efectivo, tarjetas y otras opciones digitales—, la aceptación de pagos digitales se presenta como una herramienta estratégica. No solo facilita las transacciones, sino que también puede aumentar el valor de cada visita y, fundamentalmente, adaptar la tiendita de la esquina a una generación que está redefiniendo la forma de comprar.