La economía mexicana ha mostrado una notable recuperación al registrar un crecimiento del 3.2% anual durante el tercer trimestre de 2026. Este avance, el más significativo en los últimos tres años, supera las expectativas y aleja los fantasmas de un posible estancamiento o recesión que rondaban tras un 2025 poco dinámico y un inicio de año complejo.
Impulso Generalizado en Sectores Clave
El dinamismo económico se ha sentido en los tres grandes sectores productivos del país. El sector secundario, que abarca la industria, y el sector terciario, correspondiente a los servicios, fueron los principales motores de este crecimiento. Ambos registraron avances del 3.1% y 3.3% respectivamente, cifras no vistas en un periodo similar desde 2023. Por su parte, las actividades primarias, aunque con una contribución menor, también mostraron una expansión del 1.8%.
A nivel trimestral, el PIB avanzó un 0.9%, una cifra robusta aunque con una ligera moderación respecto al 1.4% observado en el segundo trimestre. El sector servicios lideró este crecimiento trimestral con un alza del 1.1%, seguido por la actividad industrial que creció un 0.8%. En contraste, las actividades primarias experimentaron una contracción del 0.4% en este periodo.
En el acumulado de enero a septiembre de 2026, la economía mexicana ha crecido un 1.9% anual. Este resultado ha sido impulsado principalmente por el dinamismo de los servicios, que han aumentado un 2.2%, y el sector primario con un 2.0%, mientras que las actividades secundarias avanzaron un 1.1%.
Análisis y Perspectivas de los Expertos
Analistas como James Salazar, subdirector de análisis en Kapital, califican el dato como favorable, señalando que disipa las dudas sobre un posible estancamiento. Salazar atribuye parte de este impulso al comercio exterior de manufacturas no automotrices, que si bien tiene un valor agregado moderado, contribuye directamente al crecimiento. Además, destaca el efecto de una base de comparación anual baja, que estadísticamente favorece las cifras.
La recuperación de la inversión, tanto pública como privada, en los últimos tres meses también ha sido un factor determinante. La inversión privada, que tiene un mayor peso en la economía, se ha dirigido principalmente a obras de ingeniería civil. Salazar comenta que el sector privado ha encontrado un punto de equilibrio, adaptándose a las nuevas condiciones tras la llegada de la administración actual, con ajustes institucionales y considerando factores políticos externos.
Por su parte, analistas de Banorte proyectan un crecimiento del 1.9% para todo el año 2026, anticipando una moderación en el último trimestre pero con perspectivas positivas hacia 2027. No descartan que la revisión del T-MEC pueda generar certidumbre para la inversión en el sector secundario, sumado al dinamismo en la demanda de bienes ligados a industrias del futuro, lo que impulsaría aún más el sector externo. Sin embargo, prevén cautela en el consumo interno.
Advertencias y Riesgos Latentes
No todos los análisis son completamente optimistas. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Grupo Financiero BASE, advierte que el crecimiento actual responde más a efectos coyunturales y no es generalizado ni sostenido. Señala riesgos importantes, como el deterioro observado en el consumo y el empleo.
Siller explica que el avance del PIB en el tercer trimestre se debió en gran medida a la inversión pública y al auge exportador de equipo de cómputo, impulsado por la inteligencia artificial en Estados Unidos. Sin embargo, advierte sobre la debilidad subyacente, ya que indicadores oportunos muestran una caída en el consumo durante el mismo trimestre.
Argumenta que un crecimiento económico sostenido no es posible sin un avance del consumo, el cual se ha mantenido artificialmente gracias al crédito. "No podemos decir que México ya ganó la batalla contra el estancamiento económico", afirma Siller, reiterando que el crecimiento es coyuntural y depende de factores externos como el auge de la IA, pero advierte sobre posibles restricciones en la revisión del T-MEC o bloqueos a la exportación de equipo de cómputo.
Posición Oficial y Proyecciones Gubernamentales
El secretario de Hacienda, Édgar Amador, se muestra optimista, indicando que si la expansión observada en los primeros nueve meses del año se mantiene, el crecimiento para 2026 podría acercarse al 2%. Amador destacó que la expansión se ha extendido a diversos sectores, principalmente la industria y los servicios.
No obstante, la Secretaría de Hacienda ha decidido no ajustar al alza su proyección de crecimiento oficial, manteniéndola en un rango de entre 1% y 2% para 2026, y de 1.5% a 2.5% para 2027. Amador reconoció que una sorpresa positiva sería bienvenida, pero subrayó que la recuperación sostenida dependerá de una mayor inversión, la consolidación de la recuperación manufacturera y la expansión de servicios vinculados a la producción y el consumo.
La economía mexicana navega en aguas de recuperación, con datos alentadores en el corto plazo, pero con la necesidad de consolidar un crecimiento más amplio y sostenido que beneficie a todos los sectores y a la población en general. Los próximos trimestres serán cruciales para determinar si esta tendencia positiva se afianza o si las advertencias sobre la fragilidad del crecimiento se materializan.