Las cifras de comercio exterior de México pintan un panorama de crecimiento sin precedentes, con exportaciones que alcanzaron un récord histórico en julio, superando los 81 mil millones de dólares. Este auge, que representa un incremento del 43.7% anual y acumula más de 471 mil millones en los primeros siete meses del año, revela una paradoja clave para las futuras negociaciones comerciales con Estados Unidos: México vende mucho más a su vecino del norte sin generar un aumento proporcional en el déficit bilateral, un tema que históricamente ha sido motivo de fricción en Washington.
El motor de este crecimiento no reside en el sector automotriz, cuyas exportaciones apenas aumentaron un 2.4% en julio. En cambio, las exportaciones manufactureras no automotrices se dispararon un 64.9%, impulsadas significativamente por el equipo eléctrico y electrónico, que registró un asombroso crecimiento del 134%. Este fenómeno se explica en gran medida por la creciente demanda de servidores y equipos de cómputo en Estados Unidos, necesarios para la construcción de centros de datos destinados a la inteligencia artificial. Un reflejo de esta dinámica es el aumento del 56.3% en las importaciones mexicanas de bienes intermedios, muchos de los cuales son chips y componentes que luego se integran en productos terminados para su exportación.
El Déficit Bajo Control
Mientras las exportaciones no petroleras mexicanas a Estados Unidos mostraron un sólido aumento del 49.8% en julio y un 29.5% acumulado en el primer semestre, el déficit comercial de Estados Unidos con México experimentó un crecimiento mucho más moderado. Según datos del Census Bureau, en el primer semestre, este déficit apenas aumentó un 6.8%. Esta cifra contrasta drásticamente con el incremento del déficit estadounidense con otros socios comerciales asiáticos. Por ejemplo, el déficit con Taiwán se disparó cerca del 90%, y el de Vietnam superó el 40% en el mismo periodo. De hecho, en el acumulado de enero a junio, México se posiciona como el tercer mayor contribuyente al déficit estadounidense, con 103 mil millones de dólares, detrás de Vietnam (114 mil millones) y Taiwán (107 mil millones).
La diferencia fundamental radica en la naturaleza bidireccional del comercio entre México y Estados Unidos. A diferencia de otros países asiáticos, Estados Unidos no solo importa significativamente de México, sino que también exporta una cantidad considerable de bienes y servicios hacia nuestro país. La comparación con Vietnam es ilustrativa: por cada dólar que Estados Unidos importa de México, exporta hacia nuestro país alrededor de 63 centavos. En contraste, las exportaciones estadounidenses a Vietnam apenas representan unos siete centavos por cada dólar importado.
Un Nuevo Mapa Comercial
Este patrón comercial está reconfigurando el mapa de los déficits comerciales estadounidenses. En los doce meses previos a junio, el déficit con Vietnam alcanzó aproximadamente 211 mil millones de dólares, superando los 203 mil millones registrados con México. Taiwán también se acerca a esta cifra, con un déficit cercano a los 198 mil millones, mientras que el déficit con China se sitúa alrededor de los 165 mil millones de dólares.
Un análisis publicado por The Wall Street Journal destaca que, solo durante el primer semestre, Vietnam acumuló un superávit comercial con Estados Unidos de 114 mil millones de dólares. El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) de Washington señala que los aranceles impuestos por la administración Trump no eliminaron el déficit comercial estadounidense, sino que simplemente cambiaron su geografía. Desde 2018, el desequilibrio comercial con China ha disminuido un 52%, mientras que los déficits con Taiwán y Vietnam han aumentado un 865% y un 351%, respectivamente.
Integración Regional y Argumentos para la Negociación
Si bien existe la preocupación, alimentada por figuras como Peter Navarro, de que parte del crecimiento exportador mexicano pueda deberse a mercancías chinas que utilizan a México como puerta de entrada a Estados Unidos, los datos no respaldan esta hipótesis como explicación principal del auge exportador mexicano. El déficit comercial de México con China, durante los primeros cinco meses de 2026, se mantuvo en torno a los 37 mil 800 millones de dólares, una cifra prácticamente idéntica a la del año anterior. En cambio, se observa un aumento en las compras dirigidas a economías asiáticas integradas en la cadena de semiconductores, como Taiwán, Malasia y Tailandia.
Además, el CSIS estima que aproximadamente el 74% del valor de las manufacturas que México exporta a Estados Unidos se origina dentro de América del Norte. Esto subraya que México no opera simplemente como una plataforma de reexportación, sino que está intrínsecamente integrado en una estructura productiva regional. Esta integración se manifiesta en el hecho de que tres cuartas partes del contenido de las manufacturas mexicanas exportadas a Estados Unidos provienen de la propia Norteamérica.
De cara a las próximas negociaciones comerciales con Washington, México cuenta con argumentos sólidos derivados de su desempeño económico. Los tres puntos clave son: sus exportaciones a Estados Unidos crecen a un ritmo significativamente mayor que el déficit bilateral; México compra proporcionalmente más productos estadounidenses en comparación con los grandes exportadores asiáticos; y una parte sustancial de sus manufacturas tiene origen norteamericano. Si Estados Unidos busca diferenciar entre el comercio que desplaza su producción y aquel que integra la producción regional, México presenta hoy una posición fortalecida, más allá de lo que un simple récord exportador podría sugerir.