La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha cerrado su ciclo de emisiones en mercados internacionales para el año 2026 con una significativa operación en el mercado samurái, logrando colocar bonos por un valor de 282,800 millones de yenes, lo que se traduce en aproximadamente 1,774 millones de dólares. Esta maniobra financiera, anunciada por la dependencia a cargo de Édgar Amador Zamora, subraya la estrategia del gobierno mexicano para diversificar sus fuentes de financiamiento y gestionar de manera responsable la deuda pública.

Diversificación y Confianza Internacional

La emisión de bonos samurái incluyó la creación de cuatro nuevas referencias con plazos que van desde los 3 hasta los 20 años, ofreciendo tasas de interés de 3.16%, 3.61%, 4.46% y 5.49% respectivamente. La operación contó con una notable participación de 52 inversionistas a nivel mundial, lo que, según Hacienda, refleja el interés sostenido de la comunidad financiera internacional en México. La dependencia destacó que la demanda observada en un mercado conocido por sus rigurosos criterios de inversión, reafirma la trayectoria de México como un emisor soberano confiable en el ámbito japonés.

La última vez que México recurrió al mercado de bonos en yenes fue en agosto de 2024, lo que demuestra una estrategia de recurrencia que busca optimizar las condiciones de financiamiento. La SHCP enfatizó que esta emisión no solo fortalece la posición financiera del país, sino que también impulsa la estrategia de financiamiento sostenible que México ha promovido activamente desde el año 2020.

Compromiso con el Desarrollo Sostenible

En línea con su compromiso con la sostenibilidad, el 85% del portafolio de bonos de México actualmente en circulación en el mercado japonés está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas. Esto significa que los fondos obtenidos a través de estas emisiones se priorizan para proyectos en sectores clave para el desarrollo, como la salud, la educación, la inclusión financiera, la agricultura sostenible, la gestión del agua, las energías renovables, la acción climática y la protección de la biodiversidad. Este enfoque subraya la visión de largo plazo del gobierno mexicano, buscando no solo el crecimiento económico, sino también el bienestar social y la protección del medio ambiente.

Gestión Estratégica de la Deuda Externa

Hacienda reiteró que el mercado local sigue siendo la principal fuente de financiamiento para el gobierno federal. Sin embargo, los mercados externos se utilizan de manera estratégica y complementaria, en estricto apego al Plan Anual de Financiamiento para 2026. Esta política ha permitido una reducción significativa de la dependencia de la deuda externa neta del gobierno federal, que pasó de representar el 23.3% del portafolio total en 2018 a un 15.4% para junio de 2026.

Las emisiones internacionales realizadas a lo largo del año han sido cruciales para refinanciar operaciones existentes y administrar de manera eficiente el endeudamiento neto en el portafolio externo. Un ejemplo claro de esta gestión se observó en junio, cuando se colocaron 6,300 millones de dólares. De esta suma, aproximadamente 5,900 millones de dólares se destinaron al manejo de pasivos en moneda extranjera y al prepago de obligaciones previas. Estas acciones permitieron eliminar vencimientos de bonos en dólares programados para 2027 y 2028, además de reducir las amortizaciones en euros previstas para 2029.

Ventajas del Financiamiento Externo

Especialistas consultados por Expansión han señalado consistentemente que México tiende a encontrar tasas de financiamiento más favorables al emitir deuda en mercados externos. Esta estrategia, combinada con el mantenimiento de una porción significativa de la deuda en moneda nacional, otorga al gobierno una mayor flexibilidad y acceso a instrumentos y mecanismos, como las coberturas financieras, para mitigar riesgos y costos ante las fluctuaciones de los mercados, tanto domésticos como internacionales. La operación samurái es un claro ejemplo de cómo se aprovechan estas oportunidades para fortalecer la economía y asegurar la estabilidad financiera del país.

En el contexto global actual, la capacidad de México para atraer inversión a través de instrumentos de deuda como los bonos samurái es un indicador de la confianza que generan sus políticas económicas y su gestión fiscal. La diversificación de mercados y plazos, junto con el enfoque en la sostenibilidad, posiciona a México como un actor relevante en los mercados financieros internacionales, capaz de navegar las complejidades económicas con una estrategia clara y bien definida.