Un nuevo estudio de la Asociación de Emprendedores de México (ASEM) y Siigo Aspel arroja cifras contundentes: las empresas que incorporan herramientas digitales en su operación facturan hasta 4.8 veces más que aquellas que continúan operando con métodos tradicionales. La investigación, que abarcó 542 compañías en los 32 estados del país, expone una realidad preocupante para el ecosistema empresarial nacional.

Juan Carlos Canseco, presidente nacional de ASEM, señaló durante la presentación que 69% de las empresas mexicanas no sobrevive más allá de los primeros tres años. Según los empresarios consultados, la falta de digitalización representa uno de los principales factores detrás de esta elevada tasa de mortalidad empresarial.

El estudio documenta que siete de cada diez empresas que adoptan tecnología logran ahorrar tiempo, reducir errores operativos y mejorar su capacidad de gestión. Sin embargo, la adopción de herramientas estratégicas sigue siendo limitada: apenas dos de cada diez compañías utiliza plataformas como sistemas de gestión de relaciones con clientes (CRM), planificación de recursos empresariales (ERP) o software especializado de administración.

David Ortiz, CEO de Siigo Aspel Latam, explicó que aunque 82% de las empresas encuestadas reporta usar inteligencia artificial, la mayoría la emplea únicamente para tareas básicas como redactar correos o generar imágenes. Pocas aprovechan herramientas capaces de automatizar procesos completos, donde radica la verdadera diferencia entre sobrevivir y crecer.

Las micro y pequeñas empresas muestran el mayor impacto al digitalizarse, con incrementos promedio de 12% en ventas. Mientras las microempresas priorizan redes sociales y WhatsApp para generar liquidez inmediata, las grandes compañías concentran sus esfuerzos en sistemas contables y administrativos que ordenan la operación.

Las principales barreras identificadas incluyen la percepción de costos elevados, desconocimiento técnico y falta de tiempo. Muchos empresarios creen necesitar equipos especializados, cuando gran parte de las herramientas actuales operan bajo modelos accesibles o gratuitos.

Pese a los obstáculos, el estudio detecta señales de cambio: 68% de las empresas planea adquirir nuevas herramientas digitales durante los próximos doce meses. Ortiz advirtió que la velocidad del cambio tecnológico obligará a las compañías a adaptarse con mayor rapidez que en el pasado.