El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) han decidido ajustar su propuesta regulatoria sobre las cuotas de intercambio en pagos con tarjeta. La nueva iniciativa, que busca fomentar la competencia y la adopción de medios de pago digitales, presenta límites menos agresivos y una aplicación gradual, distanciándose de las intenciones originales presentadas en octubre de 2025.

Flexibilización Regulatoria Tras Consulta

La propuesta original contemplaba una reducción drástica en las cuotas de intercambio para tarjetas de crédito, fijando un límite máximo de 0.60%. Sin embargo, tras recibir comentarios durante la primera fase de consulta pública, las autoridades financieras han optado por una estrategia más moderada. El nuevo proyecto eleva este tope a 1.30% del monto de cada compra para tarjetas de crédito. Adicionalmente, se establece que el monto total cobrado por cuotas de intercambio a lo largo de 12 meses no podrá exceder el 1% del valor total de las operaciones realizadas con tarjetas de crédito por un emisor.

Para otro tipo de tarjetas, que no son de crédito, el límite definitivo se fijará en 10.80 pesos por operación. En cuanto al acumulado anual, estas cuotas no deberán superar el 0.30% del valor total de las operaciones. Estos ajustes reflejan una clara flexibilización en la postura regulatoria, buscando un equilibrio entre la promoción de la competencia y la viabilidad operativa de las instituciones financieras.

Transición Gradual Hacia Nuevos Límites

La implementación de estos nuevos topes no será inmediata, sino que se realizará de manera paulatina. En una primera etapa, los emisores de tarjetas de crédito podrán cobrar hasta un 1.65% por operación, mientras que para las demás tarjetas el límite será de 12.80 pesos. Un año después, estos límites se reducirán a 1.40% y 11.80 pesos, respectivamente.

La transición hacia los máximos definitivos de 1.30% y 10.80 pesos se completará en un plazo determinado. De igual forma, el límite anual tendrá una aplicación escalonada. A los 24 meses de la entrada en vigor de la regulación, las cuotas acumuladas no podrán superar el 1.20% del monto operado en crédito y el 0.40% en las demás tarjetas. Posteriormente, a los 36 meses, los límites se ajustarán a 1.10% y 0.35%, antes de alcanzar los objetivos finales del 1.00% y 0.30%.

Objetivos de Competencia y Aceptación Digital

Banxico y la CNBV argumentan que la imposición de estos topes busca, fundamentalmente, incrementar la competencia en el sector de medios de pago. Al limitar las cuotas de intercambio, se espera que los adquirentes (las instituciones que procesan los pagos para los comercios) puedan ofrecer tasas de descuento más atractivas a los establecimientos.

Esta medida también pretende facilitar una mayor aceptación de los pagos digitales por parte de los comercios, especialmente los pequeños y medianos, que a menudo se ven disuadidos por las comisiones asociadas a las transacciones con tarjeta. La iniciativa retoma recomendaciones previas de las autoridades de competencia, quienes habían identificado el mecanismo de determinación de las cuotas de intercambio como una barrera que favorecía a los actores establecidos en el mercado.

Justificación de Costos y Proceso Regulatorio

Aunque la propuesta permite a los emisores de tarjetas fijar cuotas diferenciadas según el tipo de operación, esta facultad estará sujeta a estrictas condiciones. Los emisores deberán justificar cualquier diferencia en las cuotas basándose en costos reales y comprobables. En ningún caso, las cuotas aplicadas podrán rebasar los máximos establecidos en la regulación.

Es importante destacar que la propuesta se encuentra actualmente en consulta pública. Esto significa que los topes propuestos aún no son definitivos y podrían ser objeto de modificaciones adicionales antes de la emisión de la regulación final. Banxico y la CNBV evaluarán los comentarios recibidos para tomar una decisión informada sobre la normativa que regirá las cuotas de intercambio en el futuro cercano.

La cuota de intercambio, cabe aclarar, no es una comisión que el consumidor pague directamente. Es un monto que el adquirente transfiere al emisor de la tarjeta por cada transacción. Sin embargo, esta cuota es un componente clave en la estructura de costos que los adquirentes consideran al fijar la tasa de descuento que cobran a los comercios. Por lo tanto, su reducción tiene un impacto indirecto pero significativo en la cadena de valor de los pagos electrónicos.

El objetivo subyacente de esta regulación es modernizar el ecosistema de pagos en México, alineándolo con las mejores prácticas internacionales y promoviendo un mercado más justo y competitivo para todos los participantes, desde los emisores y adquirentes hasta los comercios y, en última instancia, los consumidores.

La iniciativa se enmarca en un esfuerzo más amplio por parte de las autoridades financieras para impulsar la inclusión financiera y reducir la dependencia del efectivo, facilitando transacciones más seguras, rápidas y eficientes a través de medios electrónicos.