El panorama automotriz mexicano se torna cada vez más complejo para las marcas que dependen de la importación. Suzuki, la reconocida firma japonesa, se encuentra en medio de una reestructuración estratégica forzada por el arancel del 50% que México ha impuesto a vehículos provenientes de países sin tratados de libre comercio, como India e Indonesia. Esta medida, que busca proteger la producción nacional, está obligando a Suzuki a modificar radicalmente su oferta en el mercado mexicano, con el objetivo de mantener la competitividad de sus precios y asegurar su rentabilidad.
El Arancel y su Impacto Directo
La situación de Suzuki es particularmente delicada dado que el 100% de los vehículos que comercializa en México son importados. Alrededor del 40% de estas unidades provienen de India e Indonesia, mercados ahora sujetos al gravamen. A diferencia de otras armadoras con plantas en territorio nacional, Suzuki no cuenta con instalaciones de producción en México ni con los cupos especiales que permitirían importar unidades de estos países sin pagar el impuesto. El impacto, por tanto, es directo y ya se ha reflejado en sus cifras de ventas.
Entre enero y julio del presente año, las ventas de Suzuki en México experimentaron una caída del 18%, al pasar de 23,050 unidades vendidas a solo 18,863, según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). Esta merma subraya la vulnerabilidad de un modelo de negocio completamente dependiente de las importaciones y la presión que ejerce la nueva política arancelaria.
Estrategia de Reajuste: Menos India, Más Japón
Ante este escenario, la estrategia de Suzuki se centra en modificar la composición de su portafolio de modelos. La compañía está optando por incrementar el volumen de vehículos importados desde Japón, país con el que México mantiene un acuerdo de asociación económica que exime a sus autos del arancel. Paralelamente, se reducirá la importación de unidades fabricadas en India e Indonesia.
Gerardo Macías, gerente general de Ventas de la división de Autos de Suzuki, explicó en entrevista con Expansión que la empresa ha desarrollado estrategias para responder comercialmente a esta coyuntura. "Hemos creado estrategias para poder dar la mejor respuesta comercial a esta situación", afirmó.
Modelos como el Baleno, Fronx y Across son ensamblados en India, mientras que el Ertiga se produce en Indonesia. En contraste, el Swift y el Jimny, dos de los modelos más populares y con mayor demanda, son fabricados en Japón. La decisión de potenciar la importación de estos últimos busca aprovechar su menor exposición al costo arancelario y su fuerte aceptación en el mercado.
"Parte de las estrategias que la marca está siguiendo es incrementar volúmenes de producción japonesa por un lado, y por el otro lado, reducir volúmenes de producción de ciertos modelos de India y de Indonesia", señaló Macías. Esta reconfiguración busca optimizar la oferta y mitigar el impacto económico del arancel.
El Futuro de Modelos Clave: ¿Adiós al Baleno?
Esta modificación en la gama de modelos implica un cambio respecto a la oferta que Suzuki mantenía el año pasado. "No podemos mantener los mismos volúmenes ni exactamente la misma gama que teníamos el año pasado", reconoció Macías. Si bien la decisión final sobre todos los modelos que saldrán del portafolio aún está en evaluación, el Baleno, importado desde India, parece ser uno de los candidatos principales para dejar de comercializarse.
La menor demanda relativa del Baleno en comparación con otros productos de la marca es un factor clave en la reconsideración de su permanencia. La empresa continúa analizando qué otras líneas de producción podrían verse afectadas, mientras explora alternativas para mantener en el mercado otros modelos procedentes de Asia que enfrentan el arancel.
Una estrategia posible para estos modelos es la implementación de apoyos promocionales y esquemas comerciales distintos que les permitan sostener su competitividad. Un ejemplo de esto es el reciente lanzamiento del Suzuki Across, un SUV subcompacto importado de India, que llegó al mercado mexicano con un precio promocional de lanzamiento de 519,990 pesos, buscando amortiguar el golpe del arancel.
El Desafío de la Rentabilidad y la Resiliencia Global
El principal objetivo de esta reconfiguración es encontrar un delicado equilibrio entre el volumen de ventas, los precios al consumidor y la rentabilidad de la compañía. Suzuki no tiene la intención de trasladar de manera automática el 100% del arancel al precio final de sus vehículos. En cambio, buscará absorber parte del impacto mediante herramientas financieras y de rentabilidad internas.
"Tenemos que utilizar estrategias internas de rentabilidad, finanzas y demás para poder seguir siendo competitivos en el mercado", explicó Macías. Esta política de contención de precios es crucial para no perder cuota de mercado frente a competidores que puedan tener una estructura de costos diferente.
La fortaleza y el respaldo global de Suzuki Corporation son factores determinantes que permiten a la filial mexicana realizar estos ajustes. Erick González, gerente general de Mercadotecnia para la división de autos de Suzuki, destacó que la presencia consolidada de la marca en Asia facilita la modificación del mix de productos y la búsqueda de soluciones alternativas para mantener su presencia en México.
"La resiliencia con la que Suzuki se ha presentado y ha hecho frente a la situación [...] solo se puede lograr cuando tienes el respaldo de una corporación global", afirmó González. Esta solidez corporativa es un pilar fundamental para navegar en un entorno de mercado cada vez más desafiante.
Mirando Hacia el Futuro: Renovación y Crecimiento
Suzuki no solo se enfoca en sortear la crisis actual, sino también en sentar las bases para un futuro crecimiento. La compañía está en proceso de renovar su oferta de productos, con la mira puesta en volver a expandir su línea de vehículos y presentar al mercado mexicano opciones atractivas.
El lanzamiento del Across es una muestra de la dirección que está tomando la estrategia de la marca. "Suzuki está en vísperas de volver a crecer nuestro line-up, de volver a ofrecer al mercado mexicano una cantidad de productos que seguramente le van a resultar muy interesantes", aseguró González. La automotriz busca así recuperar el dinamismo y la participación de mercado que se ha visto afectada por factores externos como el arancel, pero también por la propia reconfiguración de su oferta.
En el contexto económico actual, donde la inflación y las políticas comerciales proteccionistas generan incertidumbre, la estrategia de Suzuki refleja la complejidad de operar en mercados emergentes. La capacidad de adaptación y la resiliencia financiera serán clave para que la marca japonesa pueda mantener su presencia y, eventualmente, retomar una senda de crecimiento en México.