RAÍCES CULINARIAS EN LA CIUDAD DE MÉXICO
La Ciudad de México se engalana con una nueva propuesta gastronómica y cultural que pone en el centro a dos ingredientes emblemáticos del campo mexicano: el chilacayote y la calabaza. La primera edición de la Feria del Chilacayote y la Calabaza 2026 ha abierto sus puertas en Xochimilco, prometiendo una experiencia inmersiva que va más allá del paladar, abarcando la riqueza de las tradiciones locales y la producción agrícola de la región.
Este vibrante encuentro, que se desarrolla durante los fines de semana, no solo ofrece la oportunidad de degustar platillos innovadores y tradicionales elaborados con estos versátiles ingredientes, sino que también invita a los asistentes a participar activamente en talleres, recorridos y concursos que celebran la identidad de San Gregorio Atlapulco.
UN FESTÍN DE SABORES Y TRADICIONES
La feria, que inició el pasado sábado 3 de octubre, se extenderá hasta el 2 de noviembre, coincidiendo estratégicamente con las festividades del Día de Muertos. Esta temporalidad no es casual, pues busca no solo capitalizar el interés en las tradiciones mexicanas, sino también dar un impulso significativo a la producción agrícola de la zona cerril de Xochimilco, un área con un profundo arraigo en el cultivo de estos productos.
Ubicada en el paraje Hueycalli, en San Gregorio Atlapulco, la feria se asienta en un entorno directamente vinculado con la actividad agrícola. Esto permite a los visitantes no solo disfrutar de la oferta culinaria, sino también adentrarse en el conocimiento de los productos que se cultivan en esta fértil región de la capital.
Para aquellos que optan por el transporte público, la ruta más accesible implica llegar a la estación Taxqueña a través de la Línea 2 del Metro, para luego transbordar al Tren Ligero con dirección a Xochimilco. Desde la terminal, el transporte local facilita el acceso a San Gregorio Atlapulco, completando el recorrido hacia el corazón de la feria.
ACTIVIDADES PARA TODOS LOS SENTIDOS
Las jornadas de esta feria gastronómica se desarrollan cada sábado y domingo, en un horario de 9:00 a 18:00 horas, ofreciendo amplias oportunidades para explorar su diversa oferta. El corazón del evento es, sin duda, la muestra gastronómica, donde el chilacayote y la calabaza se transforman en creaciones culinarias que van desde lo ancestral hasta lo contemporáneo.
Los asistentes podrán deleitarse con preparaciones que incorporan ingredientes endémicos como quelites, flor de calabaza, maíz, amaranto y epazote. La oferta se complementa con antojitos tradicionales cocinados al comal, incluyendo quesadillas, gorditas, tamales y una variedad de atoles, reflejando la riqueza de la cocina popular mexicana.
Además de la comida, la feria cuenta con un tianguis de productos locales donde se exhiben y venden mieles de la región, salsas artesanales, harinas, granolas y dulces tradicionales. Destacan los cristalizados de calabaza y chilacayote, alegrías, palanquetas y dulces de leche, todos elaborados con el sello de la producción local.
UN VIAJE AL CAMPO Y A LA CULTURA
La experiencia en la Feria del Chilacayote y la Calabaza trasciende la mera degustación. Se ofrecen recorridos agroturísticos diseñados para que los visitantes comprendan de cerca los métodos de cultivo y las prácticas agrícolas que sustentan la producción de estos ingredientes. Las exposiciones artesanales, las presentaciones de danza y la música en vivo añaden un componente cultural vibrante al evento.
Uno de los objetivos primordiales de este encuentro es la preservación y difusión de las técnicas agrícolas y culinarias que forman parte intrínseca de la tradición de San Gregorio Atlapulco. Se busca reconectar a las nuevas generaciones con el valor de estos saberes ancestrales.
En este sentido, se imparten talleres sobre cultivos sustentables y cocina artesanal al fogón, promoviendo prácticas respetuosas con el medio ambiente y la revalorización de métodos de cocción tradicionales. Una actividad particularmente llamativa es la elaboración de calaveras de chilacayote, una costumbre que enlaza la feria con las celebraciones del Día de Muertos, fusionando arte, tradición y gastronomía.
JUEGOS Y RECUERDOS DE INFANCIA
La dimensión lúdica de la feria está dedicada a la recuperación de juegos tradicionales mexicanos, buscando ofrecer un espacio de esparcimiento que fomente la convivencia familiar y el rescate de la cultura popular. Durante los fines de semana, los asistentes podrán participar en concursos de trompo, yoyo y canicas, así como en competencias inspiradas en recetas familiares.
Esta iniciativa subraya la visión de la feria como un espacio integral que no solo celebra la gastronomía, sino que también actúa como un puente para acercar a niños y jóvenes a las costumbres y juegos que han formado parte del acervo cultural de México, fortaleciendo así el tejido social y la identidad comunitaria.
La Feria del Chilacayote y la Calabaza se erige como un testimonio del potencial de los productos locales y las tradiciones campesinas para revitalizar economías regionales y ofrecer experiencias culturales enriquecedoras en el corazón de la metrópoli.