La alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, ha respondido con firmeza a las acusaciones vertidas por Juan Manzo, hermano del extinto alcalde Carlos Manzo, quien la señaló por presuntamente ocultar información crucial relacionada con los teléfonos celulares de su difunto esposo. Quiroz, en una entrevista concedida a medios de comunicación, no solo desestimó las aseveraciones, sino que también cuestionó la motivación y el momento de dichas declaraciones, sugiriendo que podrían ser producto de una repentina "imaginación" tras nueve meses de silencio.

"Hay que preguntarles por qué después de nueve meses se le ocurrió o por qué se le despertó la imaginación", declaró Quiroz, poniendo en duda la veracidad y la oportunidad de las acusaciones. La viuda del exalcalde de Uruapan también se refirió a la ampliación de declaración realizada por la secretaria particular de su esposo, Yessenia Méndez, y expresó su interés en conocer las razones detrás de la prolongada espera para presentar dicha información.

"Hay que preguntarle por qué espero tanto tiempo si, como dice ella, tenía la información de primera mano y los argumentos. Los invito a ustedes a que la puedan ver y preguntarle por qué espero tanto tiempo y para mí también va a ser importante saber", añadió la edil, dejando entrever que la declaración de Méndez podría carecer de fundamento o haber sido manipulada por intereses ajenos.

Grecia Quiroz reiteró su compromiso y total disposición para colaborar con las autoridades en el esclarecimiento del asesinato de su esposo, Carlos Manzo. En este sentido, insistió en su petición para que la Fiscalía General de la República (FGR) atraiga el caso, buscando así garantizar una investigación exhaustiva e imparcial que lleve a los responsables ante la justicia.

La alcaldesa también abordó las especulaciones sobre su reunión con el entonces secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch. Quiroz aclaró que sus encuentros con Harfuch son de carácter institucional y abarcan una amplia gama de temas relacionados con la seguridad y el desarrollo del municipio de Uruapan, y no se limitan a asuntos personales o a la investigación en curso.

Las declaraciones de Quiroz surgen en un contexto de tensión familiar y legal, luego de que Juan Manzo expresara públicamente su frustración por la supuesta falta de colaboración de la alcaldesa en la entrega de los teléfonos celulares de Carlos Manzo, elementos que él considera vitales para la investigación del homicidio. Juan Manzo había declarado previamente que los dispositivos contenían información sobre amenazas y grupos delictivos que atentaban contra la vida de su hermano.

En paralelo, la ampliación de declaración de Yessenia Méndez, exsecretaria particular de Carlos Manzo, ha añadido nuevas capas de complejidad al caso. Méndez señaló a Samuel ‘N’, implicado en el homicidio, y detalló su reingreso al ayuntamiento de Uruapan bajo la administración de Quiroz, a pesar de su presunto historial de adicciones y malos tratos. Méndez afirmó haber solicitado la renuncia de Samuel ‘N’ previamente, debido a su comportamiento.

La situación legal y política en Uruapan se mantiene en vilo, con la familia Manzo y las autoridades judiciales inmersas en un proceso que busca desentrañar las circunstancias del asesinato del exalcalde. La postura de Grecia Quiroz, defendiendo su actuar y cuestionando la narrativa de su cuñado, marca un punto de inflexión en la disputa por la información y la verdad.

El caso Carlos Manzo ha puesto de manifiesto las complejas redes de poder, seguridad y posibles vínculos delictivos en la región. La insistencia de Quiroz en la intervención de la FGR subraya la necesidad de un órgano investigador de alto nivel para abordar un crimen que ha conmocionado a Michoacán.

La figura de Samuel ‘N’ y su presunta conexión con el crimen organizado, así como su posterior reincorporación a la nómina municipal, son aspectos que la Fiscalía deberá investigar a fondo. La declaración de Méndez podría aportar elementos clave para entender la dinámica interna del ayuntamiento y posibles complicidades.

La respuesta de Grecia Quiroz no solo busca defender su imagen pública, sino también reorientar la narrativa del caso, poniendo el foco en las inconsistencias y las demoras de quienes ahora la acusan. La alcaldesa se posiciona como una figura que colabora activamente con la justicia, mientras que cuestiona la legitimidad de las acusaciones en su contra.

El desenlace de esta disputa familiar y legal será crucial para determinar el curso de la investigación y, en última instancia, para hacer justicia en el caso del asesinato de Carlos Manzo, un evento que ha dejado una profunda herida en la política y la sociedad de Uruapan.

La dinámica entre la viuda del alcalde y el hermano de este, marcada por acusaciones mutuas y cuestionamientos sobre la transparencia, refleja la delicada situación que atraviesa el municipio y la urgencia de esclarecer los hechos para restaurar la confianza pública.

La postura de Quiroz, al invitar a los medios a interrogar directamente a la exsecretaria particular, es una estrategia para exponer posibles contradicciones y presionar por una versión más clara y veraz de los acontecimientos previos y posteriores al homicidio.

En el ámbito político, la situación también genera interrogantes sobre la gobernabilidad de Uruapan y la influencia de factores externos en la administración municipal. La alcaldesa enfrenta el desafío de mantener la estabilidad y la confianza en su gestión, mientras lidia con las repercusiones de un crimen que ha sacudido los cimientos de la política local.