México abre sus puertas a un nuevo gigante automotriz. Vietnam, hasta ahora un actor discreto en el escenario global de producción de vehículos, ha dado un paso audaz al convertirse en un proveedor clave para el mercado mexicano. El primer embarque del popular Hyundai Creta, un SUV subcompacto que goza de gran aceptación en nuestro país, marca el inicio de una nueva era comercial entre ambas naciones. Esta maniobra no es casualidad; es una respuesta directa a las complejas dinámicas económicas y las políticas arancelarias que están reconfigurando las estrategias de las armadoras a nivel mundial.
El Arancel, Catalizador del Cambio
La industria automotriz mexicana, históricamente un motor de la economía nacional, se encuentra en un punto de inflexión. La imposición de aranceles de hasta el 50% a las importaciones de vehículos provenientes de países sin tratados comerciales ha obligado a las marcas a buscar alternativas para mantener la competitividad de sus modelos. Para empresas como Hyundai, Suzuki y Mitsubishi, cuya dependencia de las importaciones es alta, la situación se ha vuelto crítica. La falta de acceso a cupos de producción nacional limita sus opciones para mitigar el impacto de estos gravámenes, encareciendo sus productos y amenazando su cuota de mercado.
En este contexto, la decisión de Hyundai de redirigir la producción de su Creta de la India a Vietnam no es solo un ajuste logístico, sino una jugada estratégica maestra. Juan Carlos Ortega, CEO de Hyundai México, explicó que este cambio, gestado durante seis meses, permitió que las unidades fabricadas en Vietnam comenzaran a arribar a territorio mexicano desde agosto. El objetivo principal: evitar que los aranceles incrementaran el costo final del vehículo para el consumidor mexicano, preservando así la atractiva relación costo-beneficio que caracteriza al Creta.
TIPAT: La Llave Comercial
La elección de Vietnam como nuevo centro de operaciones para abastecer a México no es fortuita. El país asiático es miembro del Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), conocido también como CPTPP. México, por su parte, también forma parte de este ambicioso acuerdo comercial. Esta membresía compartida otorga a los vehículos que cumplen con las reglas de origen del TIPAT acceso a preferencias arancelarias, convirtiendo a Vietnam en una alternativa sumamente atractiva para las armadoras que buscan diversificar sus fuentes de suministro y reducir su exposición a los nuevos gravámenes.
La operación de Hyundai en Vietnam se lleva a cabo a través de Hyundai Thanh Cong, una empresa conjunta entre la surcoreana Hyundai y la vietnamita Thanh Cong. Esta alianza ha sido fundamental para el desarrollo de la capacidad productiva y el cumplimiento de los exigentes estándares de calidad y técnicos requeridos por los mercados internacionales. La planta vietnamita no solo se enfoca en el mercado local, sino que ha puesto la mira en la expansión global, con planes ambiciosos de exportación.
Expansión Global y Desafíos Internos
Los planes de Hyundai Thanh Cong son ambiciosos. Para 2026, la compañía proyecta exportar un total de 15,280 unidades, divididas en 10,160 vehículos completos y 5,120 kits de componentes. Los destinos iniciales de esta ofensiva exportadora son México y Australia, seguidos por la introducción de modelos híbridos como el Tucson Hybrid y el Santa Fe Hybrid hacia finales de este año. La Creta se perfila como el buque insignia de estas exportaciones, aunque la distribución exacta por mercado aún no se ha detallado.
Esta estrategia de expansión internacional no es nueva para Hyundai Thanh Cong. En años anteriores, la empresa ya había logrado colocar vehículos en mercados como Tailandia, Malasia, Myanmar y Kazajistán, además de envíos a Corea del Sur, Perú y Filipinas entre 2018 y 2023. La visión a futuro es aún más amplia, con planes de incursionar en mercados de Oriente Medio, África, América Central y del Sur, así como Rusia, entre 2027 y 2029.
Sin embargo, este impulso exportador coincide con una desaceleración en las ventas de Hyundai dentro de Vietnam. Tras alcanzar un pico de 81,582 unidades en 2022, las ventas internas han mostrado una tendencia a la baja, registrando 67,450 unidades en 2023, 67,168 en 2024 y 53,229 en el presente año. El acumulado de enero a julio de 2026 suma 28,612 unidades, lo que subraya la necesidad de diversificar mercados y buscar nuevas fuentes de ingresos.
El Futuro de la Industria Automotriz
Nguyen Minh Son, director de la planta de Hyundai en Thanh Cong, ha destacado que las exportaciones son el resultado de años de inversión en capacidad productiva y del compromiso con la calidad. Vietnam, con una producción anual estimada de 500,000 vehículos, busca consolidarse como un actor relevante en la cadena de suministro global. La incursión de la Creta en el mercado mexicano es un claro indicativo de esta ambición, abriendo una nueva ruta comercial y demostrando la creciente importancia de los acuerdos comerciales en la toma de decisiones estratégicas de la industria automotriz.
Este movimiento de Hyundai no solo beneficia a la marca, sino que también fortalece la relación comercial entre México y Vietnam, diversificando las opciones para los consumidores mexicanos y consolidando la posición de México como un centro logístico y de consumo automotriz de primer orden. La industria automotriz global está en constante evolución, y Vietnam, con el respaldo de gigantes como Hyundai, parece estar listo para jugar un papel cada vez más protagónico.