La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia de expansión territorial dentro de la Ciudad de México, con la mira puesta en consolidar su presencia en el Centro Histórico y habilitar una nueva y moderna sede en el suroriente de la capital. Estos dos proyectos, aunque con enfoques distintos, buscan responder a la creciente demanda de educación superior y optimizar el uso de los recursos universitarios existentes.
El primer gran proyecto, denominado Campus UNAM Centro Histórico, no implica la construcción de nuevas instalaciones desde cero, sino la reorganización y agrupación de una veintena de edificios y recintos universitarios que ya se encuentran dispersos en el corazón de la ciudad. Esta iniciativa, anunciada formalmente tras la instalación de su Consejo Directivo, pretende dar una identidad unificada a estos espacios, fomentando una mayor sinergia académica y cultural.
Entre los inmuebles que conformarán este campus histórico se encuentran joyas arquitectónicas y centros de saber de gran relevancia. Destacan el Antiguo Templo de San Agustín, que se perfila como la sede central y cuya reapertura parcial está prevista para 2027, albergando el Claustro Abierto Universitario San Agustín para actividades de conocimiento y vinculación social. Otros espacios emblemáticos que se integran son la Antigua Academia de San Carlos, el Palacio de Medicina, el Antiguo Templo de San Pedro y San Pablo, el Palacio de Minería, el Antiguo Colegio de San Ildefonso, el Palacio de la Autonomía, la Antigua Escuela de Jurisprudencia, la Antigua Escuela de Economía, las Antiguas Cárceles de la Perpetua, el Museo de la Mujer y su anexo, el Centro Cultural San Carlos, el Museo UNAM Hoy, el Edificio Protomedicato y Secundaria Lancasteriana, y el Predio de República de Bolivia.
La UNAM ya cuenta con una vasta red de planteles de bachillerato y educación superior distribuidos a lo largo y ancho de la Ciudad de México. En el nivel de bachillerato, la oferta se divide entre nueve planteles de la Escuela Nacional Preparatoria (ENP) y cinco del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH). Los planteles de la ENP se ubican en diversas alcaldías como Xochimilco, Iztacalco, Gustavo A. Madero, Miguel Hidalgo, Tlalpan, Coyoacán, Cuauhtémoc y Álvaro Obregón. Por su parte, los CCH se encuentran en Azcapotzalco, Naucalpan (Estado de México), Iztapalapa, Coyoacán y Gustavo A. Madero.
En cuanto a la educación superior, Ciudad Universitaria (CU), en Coyoacán, sigue siendo el epicentro académico, albergando una impresionante concentración de facultades. Entre ellas se encuentran Arquitectura, Artes y Diseño, Ciencias, Ciencias Políticas y Sociales, Contaduría y Administración, Derecho, Economía, Filosofía y Letras, Ingeniería, Medicina, Medicina Veterinaria y Zootecnia, Música, Odontología, Psicología y Química. Sin embargo, la UNAM ha diversificado su oferta, con facultades y escuelas ubicadas en sedes distintas a CU, reconociendo la necesidad de descentralizar y acercar la educación a diferentes zonas de la metrópoli.
El segundo gran anuncio, realizado por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, durante su segundo informe de gobierno, detalla la construcción de una nueva sede universitaria completamente nueva en el suroriente de la Ciudad de México. Este proyecto, fruto de un acuerdo con el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, tiene como objetivo principal ampliar significativamente la matrícula de educación superior, ofreciendo un espacio para 20,000 estudiantes que buscan un lugar en la universidad pública.
La administración capitalina asumirá la responsabilidad de la construcción de las instalaciones físicas de este nuevo plantel. Una vez concluidas, la UNAM se encargará del equipamiento y la operación académica y administrativa. Aunque los detalles sobre la ubicación exacta del predio, el calendario de construcción, la fecha tentativa de apertura y la oferta de carreras aún no han sido revelados, este proyecto representa un paso crucial para democratizar el acceso a la educación superior en una zona con alta demanda estudiantil.
Este nuevo plantel se suma a la estrategia más amplia del Gobierno de la Ciudad de México para fortalecer la infraestructura educativa pública. La administración capitalina ha manifestado su intención de construir tres universidades públicas adicionales y cinco planteles de bachillerato en pueblos y barrios originarios de la ciudad, buscando así atender las necesidades educativas de comunidades históricamente desfavorecidas y garantizar oportunidades de desarrollo para sus jóvenes.
La expansión de la UNAM, tanto a través de la revitalización de su patrimonio histórico en el Centro como con la creación de nuevas infraestructuras en el suroriente, subraya el compromiso de la institución con la ampliación de la cobertura educativa y la adaptación a las dinámicas urbanas y sociales de la Ciudad de México. Estos movimientos estratégicos buscan no solo aumentar la capacidad de absorción de estudiantes, sino también fortalecer la presencia de la universidad en distintos ámbitos de la capital, enriqueciendo la vida académica, cultural y social de la metrópoli.
En el contexto de la educación superior en México, la UNAM, como la institución pública más grande y emblemática del país, juega un papel fundamental. Su capacidad para adaptarse y expandirse responde a una necesidad social apremiante: ofrecer educación de calidad a un número cada vez mayor de jóvenes. La estrategia de diversificar sedes y reagrupar espacios históricos demuestra una visión a largo plazo que combina la preservación del patrimonio con la proyección hacia el futuro.
El impacto de estas nuevas sedes se proyecta no solo en términos de matrícula, sino también en el desarrollo económico y social de las zonas donde se ubicarán. La presencia de un campus universitario suele dinamizar la actividad económica local, generar empleo y fomentar la creación de polos de desarrollo cultural y de investigación. El suroriente de la Ciudad de México, en particular, podría beneficiarse enormemente de la llegada de un nuevo centro de estudios de esta magnitud.
La colaboración entre la UNAM y el Gobierno de la Ciudad de México es un factor clave para el éxito de estos proyectos. La coordinación en la planificación, financiamiento y ejecución de obras de esta envergadura es esencial para superar los desafíos logísticos y administrativos que implican, asegurando que los recursos se utilicen de manera eficiente y que los plazos se cumplan en la medida de lo posible.
La UNAM, a través de estas iniciativas, reafirma su rol como pilar fundamental en la formación de profesionales y ciudadanos, adaptándose a los retos del siglo XXI y fortaleciendo su vínculo con la sociedad mexicana. La expansión territorial es una manifestación tangible de su compromiso con la misión de impartir educación superior de excelencia y de contribuir al desarrollo integral del país.