En un movimiento estratégico que subraya la importancia del mercado mexicano, Uber Eats ha designado a Grace Schiodtz como su nueva directora general en el país. Esta designación marca el inicio de una nueva era para la plataforma, que se prepara para liderar la próxima década de operaciones en una nación donde ya conecta a más de 60 mil negocios.
La plataforma ha demostrado un compromiso particular con el tejido empresarial local, ya que más del 60 por ciento de sus socios comerciales son Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs). Estas abarcan un amplio espectro de sectores, incluyendo restaurantes, supermercados, farmacias y tiendas de conveniencia, lo que evidencia la versatilidad y el alcance de Uber Eats.
Desde sus modestos inicios con apenas 500 restaurantes asociados, Uber Eats ha experimentado un crecimiento exponencial. La aplicación se ha consolidado como un puente vital, conectando anualmente a más de 25 millones de usuarios con una oferta diversa y, al mismo tiempo, generando oportunidades económicas para una fuerza laboral de más de 300 mil personas.
Daniel Colunga, director general de Uber Eats Latinoamérica, destacó la relevancia de la experiencia de Schiodtz. Su trayectoria, que incluye su reciente rol como directora global de estrategia y planeación para la vertical de retail, se perfila como un activo fundamental para seguir aportando valor y fortaleciendo la presencia de la plataforma en México.
Con la vista puesta en su próximo décimo aniversario en el país, Uber Eats no solo se enfoca en su liderazgo operativo, sino también en la promoción del ecosistema gastronómico y empresarial. La firma prepara eventos de gran envergadura como el foro Future of Food y los Premios Uber Eats 2026, iniciativas que buscan reconocer la innovación y el esfuerzo de sus socios.
RESPALDO EMPRESARIAL EN EMERGENCIAS
Paralelamente, el sector empresarial mexicano demuestra su capacidad de respuesta ante crisis humanitarias. La reciente misión de la Cruz Roja Mexicana en Venezuela es un claro ejemplo de cómo la iniciativa privada se ha convertido en un pilar fundamental para la atención de desastres.
FEMSA, bajo la presidencia de José Antonio Fernández Garza-Lagüera, aportó 2 millones de pesos para financiar el traslado y operación del Equipo USAR Nivel Pesado de la Cruz Roja. Este contingente logró rescatar a tres personas con vida y participó activamente en labores de búsqueda en ocho zonas colapsadas.
La contribución de Coca-Cola FEMSA, liderada por Ian Craig, fue igualmente crucial, suministrando más de 92 mil litros de hidratación para asistir a más de 211 mil personas afectadas por la tragedia. Estas acciones trascienden la filantropía, consolidándose como un componente estratégico de la responsabilidad corporativa.
INNOVACIÓN TECNOLÓGICA EN SALUD
En el ámbito de la salud, la optimización de la infraestructura se presenta como un desafío crítico para México, país que destina cerca del 5.5 por ciento de su PIB al gasto sanitario, una cifra inferior al promedio de la OCDE.
Ante este panorama de recursos limitados y demandas epidemiológicas crecientes, la inteligencia artificial (IA) emerge como un aliado estratégico. Firmas como Siemens Healthineers, con Alejandro Paolini al frente en la región, están integrando aplicaciones de IA en sus portafolios para mejorar la eficiencia hospitalaria.
La IA se aplica en áreas como imagenología, laboratorio y salud digital, automatizando mediciones y optimizando flujos de trabajo, sin pretender sustituir el criterio clínico de los profesionales. A nivel global, Siemens invierte cerca de mil 900 millones de euros anuales en investigación y desarrollo, impulsando esta transformación digital.
INFRAESTRUCTURA QUE CONECTA
La infraestructura de transporte también se beneficia del impulso empresarial y gubernamental. El Puente Amado Nervo, con un avance del 80 por ciento, representa una inversión federal de 530 millones de pesos destinada a saldar una deuda histórica entre Jalisco y Nayarit.
Esta obra, supervisada por la SICT y alineada con la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum, promete reducir hasta 25 minutos el tiempo de viaje entre Puerto Vallarta y Bahía de Banderas, beneficiando a medio millón de habitantes.
La constructora RECSA, encabezada por Humberto Armenta González, enfrenta el reto técnico de cruzar el Río Ameca con una estructura de 800 metros, superando el ritmo original del proyecto. Se espera que el puente, con capacidad para 21 mil vehículos diarios, se convierta en una arteria vital para miles de trabajadores, estudiantes y turistas, fortaleciendo la integración de esta zona metropolitana interestatal.