El Departamento de Transporte de Estados Unidos ha anunciado la eliminación de las restricciones impuestas previamente al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA). Esta decisión, comunicada el viernes 16 de octubre, permitirá a las aerolíneas mexicanas la apertura de nuevas rutas aéreas hacia territorio estadounidense, marcando un giro significativo en las relaciones aeronáuticas entre ambos países.

La medida se produce tras el reconocimiento por parte de la administración de Donald Trump de los avances logrados por el Gobierno de México en el cumplimiento de los compromisos bilaterales. Entre las acciones clave que han influido en esta revocación se encuentra la devolución de los slots, es decir, los horarios de operación, en el AICM a las aerolíneas estadounidenses, una demanda central por parte de Washington.

Avances en el Cumplimiento de Compromisos

Desde mayo de 2026, el Departamento de Transporte estadounidense ha mantenido una supervisión cercana de los esfuerzos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de México para honrar los acuerdos establecidos en el Memorando de Consultas (MOC). La SICT ha reafirmado su compromiso de devolver los slots restantes, especialmente aquellos que las aerolíneas de Estados Unidos se vieron obligadas a suspender y que ahora podrán reanudar.

El documento oficial señala que las aerolíneas estadounidenses tienen la posibilidad de solicitar la asignación de franjas horarias para operaciones de carga en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (MEX). Esta disposición subraya la intención de normalizar y expandir las operaciones aéreas, tanto de pasajeros como de carga, entre ambas naciones.

Contexto de las Restricciones Anteriores

Las restricciones que ahora se levantan fueron implementadas bajo la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La reducción de operaciones en el AICM y la suspensión de vuelos de carga fueron presentadas oficialmente como medidas necesarias para mitigar la saturación del aeropuerto capitalino. Sin embargo, analistas y observadores señalaron que estas decisiones también sirvieron para impulsar el desarrollo y la capacidad del AIFA, facilitando su crecimiento como un hub logístico aéreo de importancia nacional.

La SICT, en un comunicado oficial, calificó la determinación de levantar el veto como el resultado de un proceso de diálogo y cooperación técnica fructífero entre ambos gobiernos. La dependencia mexicana destacó que los avances en los compromisos acordados desde la firma del MOC en mayo de 2026 han sido fundamentales para alcanzar este acuerdo.

Implicaciones para el Sector Aéreo

La reapertura de rutas y la potencial expansión de operaciones aéreas entre México y Estados Unidos tiene implicaciones económicas y logísticas significativas. Para las aerolíneas mexicanas, representa una oportunidad de crecimiento y de diversificación de sus redes de servicio, al poder acceder a mercados clave en Estados Unidos que antes estaban restringidos.

Por otro lado, para los viajeros y las empresas que dependen del transporte aéreo de carga, la eliminación de las restricciones podría traducirse en una mayor oferta de vuelos, tarifas potencialmente más competitivas y una mejora en la eficiencia de las cadenas de suministro. La competencia renovada en el espacio aéreo compartido podría estimular la innovación y la mejora de los servicios en ambos lados de la frontera.

El Rol del AIFA y el AICM

La decisión también pone de relieve la dinámica entre el AICM y el AIFA. Si bien las restricciones buscaban, en parte, canalizar operaciones hacia el nuevo aeropuerto, la eliminación del veto no implica necesariamente un desbalance. El AICM, a pesar de sus limitaciones de capacidad, sigue siendo un nodo crucial para el tráfico aéreo en la región metropolitana. La posibilidad de reabrir rutas desde ambas terminales sugiere una estrategia de gestión del espacio aéreo más integrada.

El futuro de la aviación en el Valle de México dependerá de la capacidad de las autoridades para coordinar eficientemente las operaciones entre ambos aeropuertos, garantizando la seguridad, la eficiencia y la competitividad. La cooperación bilateral, ahora fortalecida, será clave para navegar los desafíos y aprovechar las oportunidades que se presenten en el sector.

Perspectivas Futuras y Cooperación Bilateral

La resolución de esta disputa comercial subraya la importancia de la diplomacia y la negociación en la gestión de las relaciones internacionales, especialmente en sectores tan vitales como el transporte aéreo. El acuerdo alcanzado entre México y Estados Unidos sienta un precedente positivo para futuras colaboraciones y para la resolución de otras diferencias comerciales y logísticas.

Se espera que la implementación de la nueva política de cielos abiertos entre ambas naciones se lleve a cabo de manera fluida, beneficiando a los consumidores y al sector empresarial. La continua comunicación y el cumplimiento de los acuerdos serán esenciales para mantener la estabilidad y el crecimiento del tráfico aéreo binacional en los próximos años.