La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este jueves que solicitó al mandatario estadounidense Donald Trump incrementar las reuniones conjuntas en materia de seguridad, con el objetivo de prevenir malentendidos entre ambas naciones.

La declaración se produjo durante su conferencia matutina, un día después de reunirse con Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Interior de Estados Unidos. Sheinbaum subrayó que durante el encuentro quedó establecido que la relación bilateral se basa en la colaboración y coordinación, descartando cualquier tipo de subordinación.

"La colaboración entre Estados Unidos y México es eso, es colaboración, es coordinación, que no hay subordinación y que es mejor para ambos países coordinarnos bien", expresó la mandataria. Agregó que la cooperación continuará en áreas de inteligencia, formación e intercambio de información para enfrentar al crimen organizado.

Sheinbaum también dejó claro que no habrá espacio para operativos unilaterales como el registrado recientemente en Chihuahua, donde dos agentes de la CIA participaron en un operativo para desmantelar un laboratorio de drogas. La próxima reunión del grupo de trabajo en seguridad está programada para junio, mientras que el encuentro con Sara Carter, responsable de la oficina de la Casa Blanca para la Política de Control de Drogas, fue pospuesto.

En otro tema, la presidenta mexicana expresó su desacuerdo con la acusación penal presentada en Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, calificándola como una visión "injerencista" histórica de Washington hacia otros países de la región.

"Ha habido históricamente una visión injerencista de los Estados Unidos. No es de ahora, nosotros no estamos de acuerdo con esa visión", afirmó Sheinbaum al ser cuestionada sobre los cargos contra Castro, de 94 años, relacionados con el derribo de dos avionetas civiles en 1996.

La mandataria cuestionó el momento de la imputación, que incluye cargos por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronaves y asesinato ante un tribunal federal de Florida. "El caso de Cuba ocurrió hace 30 años, imagínate. ¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?", señaló, argumentando que este tipo de acciones reflejan una práctica histórica de presión estadounidense sobre América Latina.