El Servicio de Administración Tributaria (SAT) anticipa una recuperación en la recaudación fiscal proveniente de auditorías y otros actos de fiscalización hacia el final de 2026. Esta expectativa se basa en la implementación de nuevas disposiciones para la revisión de contribuyentes, diseñadas para optimizar la eficiencia y el enfoque en resultados.

Desempeño Fiscal en el Primer Semestre

Durante la primera mitad de 2026, la recaudación por fiscalización del SAT experimentó una ligera disminución del 1.05% en comparación con el mismo periodo de 2025. Este descenso se produjo a pesar de un incremento en el número de auditorías realizadas, que sumaron 5,598 más. En promedio, cada acto de fiscalización generó 20.1 millones de pesos, lo que representa una caída del 49.3% respecto a 2024, y una disminución significativa frente a los 246.2 pesos registrados en 2025.

Erik Mendoza Campuzano, administrador desconcentrado de Recaudación DF 3, explicó que los cambios introducidos en los procesos de fiscalización buscan incentivar, mejorar y hacer más eficientes las auditorías. El objetivo principal es lograr un mayor enfoque en los resultados, una meta que se pretende alcanzar durante el resto del año y en los ejercicios fiscales subsecuentes.

Nuevas Facultades y Lucha contra la Evasión

A finales de 2025, el Congreso de la Unión aprobó modificaciones al Código Fiscal de la Federación como parte del paquete económico para 2026. Estas reformas otorgan al SAT nuevas facultades, incluyendo la capacidad de realizar auditorías exprés, la publicación de listas negras de contribuyentes y el establecimiento de requisitos más estrictos para verificar la autenticidad de las operaciones facturadas. Estas medidas están dirigidas a combatir a las empresas conocidas como EFOS (Empresas que Facturan Operaciones Simuladas), que simulan operaciones y venden comprobantes fiscales digitales para que terceros (EDOS) deduzcan impuestos, generando pérdidas significativas para el erario público.

Alan Vázquez Armenta, administrador desconcentrado de Recaudación DF 1, señaló que las diferencias en los plazos de aplicación de los programas y acciones para la recuperación de recursos son uno de los factores que explican el menor ritmo en la recaudación por fiscalización. Explicó que la recuperación de fondos puede ocurrir en diversos momentos dentro de un ciclo tributario. Por ejemplo, el Programa de Regularización Fiscal permite a los contribuyentes autocorregirse antes de que la autoridad determine un crédito fiscal, se controle y se ejecute mediante actos de cobro.

Los administradores del SAT coincidieron en que, a medida que se consolide la aplicación de las nuevas disposiciones para auditorías y programas como el de Regularización Fiscal, se espera una mejora en la captación de ingresos hacia el cierre del año.

Análisis del Programa de Regularización Fiscal para 2027

De cara a la elaboración del Paquete Económico 2027, Mendoza Campuzano destacó el éxito del Programa de Regularización Fiscal 2026, el cual ofrece condonaciones de hasta el 100% en multas y recargos para deudas con el SAT. Si se les consultara, en el SAT apoyarían la continuidad de este programa para el próximo año.

"El programa es exitoso, las cifras lo avalan, el universo de los contribuyentes beneficiados es mayor, frente al año anterior. Derivado de los resultados se estará pensando en ampliar este programa, estaremos esperando qué publican en la Ley de Ingresos de la Federación, sin embargo, referirles que este programa es muy beneficioso, porque los contribuyentes están reduciendo hasta el 100% el tema de recargos, multas y gastos de ejecución", afirmó Mendoza Campuzano.

Para que el programa continúe, el Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), deberá proponerlo. Posteriormente, el Congreso de la Unión será el encargado de discutir y aprobar dicha propuesta, la cual debe presentarse a más tardar el 8 de septiembre como parte del Paquete Económico.

Hasta la fecha, el programa ha generado 6,436 millones de pesos para el erario. Se ha aplicado una disminución de 6,134 millones de pesos por concepto de descuentos o estímulos. El número total de contribuyentes beneficiados asciende a 38,399, de los cuales 11,404 son empresas y 26,995 son personas físicas, según detalló Vázquez Armenta.

Los contribuyentes interesados en acogerse a este programa tienen hasta el 31 de octubre para presentar su solicitud, ya sea en línea a través del portal del SAT o de manera presencial en las oficinas de la institución. Las solicitudes son procedentes bajo dos modalidades: cuando ya existe una deuda o crédito fiscal determinado por la autoridad, o cuando el contribuyente corrige su situación de manera voluntaria.

En contexto, la política fiscal mexicana busca equilibrar la necesidad de recaudar fondos para financiar el gasto público con la de ofrecer incentivos para la formalización y el cumplimiento voluntario. Los programas de regularización fiscal, como el analizado, son herramientas que buscan reducir la carga de sanciones y recargos, facilitando así la regularización de adeudos y fomentando una cultura de cumplimiento tributario más sólida. La efectividad de estas medidas se mide no solo por la recaudación directa, sino también por el aumento en la base de contribuyentes cumplidos y la reducción de la evasión fiscal a largo plazo.

Históricamente, el SAT ha implementado diversos programas de condonación y facilidades de pago para incentivar el cumplimiento fiscal. Estos programas suelen tener un impacto positivo en la recaudación inmediata, aunque su efectividad a largo plazo depende de la estrategia integral de fiscalización y de la percepción de equidad y justicia en el sistema tributario. La administración actual ha puesto énfasis en el uso de tecnología y facultades de comprobación más eficientes para combatir la evasión, especialmente aquella relacionada con esquemas de facturación simulada.

Las implicaciones de extender el Programa de Regularización Fiscal para 2027 son diversas. Por un lado, podría significar un alivio financiero para miles de contribuyentes, permitiéndoles regularizar su situación fiscal sin el peso de multas y recargos acumulados. Por otro lado, la decisión final recaerá en el Ejecutivo y el Legislativo, quienes deberán sopesar los beneficios fiscales inmediatos frente a la necesidad de mantener la disciplina fiscal y la percepción de que el cumplimiento es la norma.

El análisis de los resultados del programa actual, como las cifras de recaudación y el número de beneficiarios, será crucial para la toma de decisiones. La transparencia en la presentación de estos datos y la justificación de la posible extensión del programa serán elementos clave para su aprobación y para mantener la confianza ciudadana en las políticas fiscales del país.

El SAT, bajo la administración actual, ha buscado modernizar sus procesos y fortalecer sus capacidades de fiscalización. La combinación de herramientas tecnológicas, facultades ampliadas y programas de incentivo busca crear un ecosistema fiscal más eficiente y equitativo. La evaluación continua de estas estrategias es fundamental para adaptar las políticas a las dinámicas económicas y sociales del país.

La estrategia de fiscalización del SAT no solo se enfoca en la detección y sanción de irregularidades, sino también en la promoción del cumplimiento voluntario. Los programas de regularización son un componente de esta estrategia, buscando facilitar la entrada o reincorporación de contribuyentes al marco fiscal formal, reduciendo las barreras que puedan disuadir el cumplimiento.

El debate sobre la continuidad de estos programas refleja la tensión constante entre la necesidad de recursos fiscales y la búsqueda de un sistema tributario que sea percibido como justo y accesible. La decisión final sobre el Paquete Económico 2027 será un indicador importante de las prioridades fiscales del gobierno entrante y de su enfoque hacia la recaudación y el cumplimiento tributario.

La participación ciudadana y la retroalimentación de los contribuyentes son elementos valiosos en la formulación de políticas fiscales. El éxito de programas como el de regularización depende en gran medida de su diseño, implementación y de la comunicación efectiva de sus beneficios y requisitos.

En resumen, el SAT se encuentra en un proceso de evaluación y proyección, buscando optimizar la recaudación fiscal a través de una combinación de fiscalización rigurosa y programas de incentivo. La posible extensión del Programa de Regularización Fiscal para 2027 es un reflejo de su estrategia para fomentar el cumplimiento y fortalecer las finanzas públicas del país.