La reconocida economista y profesora del University College London (UCL), Mariana Mazzucato, ha lanzado una advertencia sobre la efectividad del Plan México, señalando que la mera inversión y la existencia de herramientas gubernamentales no garantizan su éxito. Según Mazzucato, el verdadero desafío radica en la capacidad del gobierno para orquestar estas piezas de manera coordinada y enfocada en objetivos concretos, transformando así la estrategia económica de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su participación en un foro sobre la transformación del Estado en la UNAM, Mazzucato enfatizó que un plan económico, por ambicioso que sea, no puede ser un ejercicio abstracto. Su éxito depende intrínsecamente de las estructuras y organizaciones existentes, así como de la voluntad de modificar inercias históricas que puedan obstaculizar su implementación. La economista subrayó que conceptos como "agua", "energía" o "salud" por sí solos no constituyen misiones estratégicas; deben ser traducidos en objetivos específicos que impulsen la colaboración intersectorial y entre dependencias.
Misiones como Eje Central
Mazzucato propuso la creación de "misiones" como el núcleo de la estrategia gubernamental. Estas misiones, explicó, deben ser lo suficientemente concretas como para obligar a diferentes áreas del gobierno y sectores productivos a trabajar conjuntamente. Como ejemplo, planteó que una misión relacionada con el agua no se limitaría a la limpieza de ríos, sino que implicaría una transformación profunda de los procesos industriales que generan contaminación o un consumo excesivo del recurso. Para facilitar esta coordinación, sugirió la posible instauración de un "comité de misiones" en la alta esfera del gobierno, encargado de alinear instrumentos y prevenir el trabajo aislado de cada secretaría.
Reconfiguración de la Relación Estado-Empresa
La visión de Mazzucato también contempla una redefinición de la interacción entre el sector público y el privado. Argumentó que instrumentos como el financiamiento público y las compras gubernamentales deben ser utilizados de manera proactiva para fomentar la inversión, la innovación, la capacitación de la fuerza laboral, la inclusión social y la sostenibilidad. Esto contrasta con un enfoque más pasivo de simple transferencia de recursos. La economista señaló que el apoyo a pequeñas y medianas empresas debe ir más allá de la simple financiación; es crucial asegurarles un mercado para sus productos y servicios. Por ello, propuso la sinergia entre la banca pública y las compras gubernamentales para crear un círculo virtuoso de financiamiento y demanda que impulse el crecimiento de estas empresas.
El Reto Fiscal y la Tributación Estratégica
Mazzucato reconoció que la ambición del Plan México se enfrenta a la limitación de un "espacio fiscal no muy grande". Atribuyó esta situación tanto a factores externos como a la persistencia de ingresos tributarios relativamente bajos, destacando la "falta de una reforma fiscal" como un pendiente significativo. Sin embargo, su perspectiva sobre la reforma fiscal trasciende la mera recaudación. Mazzucato afirmó que los impuestos son una herramienta poderosa para "direccionar una economía". Puso como ejemplo cómo la estructura impositiva puede influir en la transición hacia energías verdes, sugiriendo que gravar más el trabajo que los materiales podría ser contraproducente. Asimismo, indicó que la tributación sobre ganancias de capital puede ser diseñada para priorizar inversiones a largo plazo sobre las especulaciones de corto plazo.
La economista presentó una serie de propuestas ilustrativas para una reforma tributaria progresiva, que incluían impuestos sobre el patrimonio, herencias y sucesiones; el fortalecimiento del impuesto predial; ajustes en la tributación de ganancias de capital y dividendos; gravámenes al sector financiero y la aplicación de impuestos temporales sobre ganancias extraordinarias. También mencionó la formalización laboral y la seguridad social como vías para expandir la base contributiva. Es importante señalar que estas propuestas se presentaron como una síntesis del debate mexicano, no como un paquete fiscal cerrado de Mazzucato.
Más Allá de las Exportaciones: Desarrollo Productivo
El desafío fundamental, según Mazzucato, es lograr que el crecimiento económico se traduzca en una mejora sustancial de la capacidad productiva del país. Si bien México ha mostrado un desempeño robusto en exportaciones, este crecimiento no se ha visto acompañado por un aumento proporcional en la productividad. A esto se suma una inversión insuficiente en investigación y desarrollo (I+D) y un sistema de innovación que requiere fortalecimiento. Por ello, Mazzucato puso un énfasis particular en el "desarrollo productivo" como componente clave del Plan México, buscando no solo incrementar la actividad económica, sino orientarla hacia la inversión en tecnología y el fortalecimiento de capacidades endógenas.
La economista también alertó sobre las marcadas brechas territoriales en el país. Señaló la alta concentración industrial en el norte, una región con limitada disponibilidad de agua, mientras que zonas con mayor abundancia del recurso presentan una actividad industrial escasa. Esta disparidad subraya la necesidad de una planificación territorial más integrada y equitativa.
Un Estado que Aprende y se Adapta
Finalmente, Mazzucato abordó la necesidad de cultivar un "Estado que aprenda". Esto implica invertir en las capacidades de los servidores públicos y crear entornos donde la experimentación, la corrección de errores y el aprendizaje continuo sean posibles. Advirtió que el miedo a cometer equivocaciones puede paralizar la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones. Si bien reconoció la importancia de combatir la corrupción, también alertó sobre el riesgo de "atar las manos" a instrumentos públicos que, por su naturaleza, deben asumir ciertos riesgos para poder innovar. En suma, la visión de Mazzucato para el Plan México es la de un sistema integrado que conecte misiones, banca pública, compras gubernamentales, política fiscal, el sector empresarial y las capacidades del Estado, todo ello operando en una dirección común y con una activa participación ciudadana. La economista resumió esta idea con la frase: "con la gente, no solo para la gente", dejando claro que el reto central es transitar de una simple colección de metas a una estrategia coherente y colaborativa.