Samsung ha decidido dar un giro audaz a su estrategia en el competitivo mercado de los teléfonos plegables. Por primera vez desde que inauguró esta categoría en 2019, la gigante tecnológica surcoreana ha optado por no lanzar tres modelos con diseños predecibles. En su lugar, ha introducido un dispositivo que estrena un formato completamente inédito para la marca, un movimiento que llega en un momento crucial para la industria.
El mercado global de dispositivos plegables está experimentando una aceleración notable. Según proyecciones de Mordor Intelligence, se espera que la industria, valorada en 31,370 millones de dólares en 2025, crezca hasta alcanzar los 38,680 millones en 2026. Las previsiones a largo plazo son aún más ambiciosas, con una proyección de 110,190 millones de dólares para 2031, lo que representa una tasa de crecimiento anual compuesta del 23.29%.
Este dinamismo del mercado se ve impulsado, en parte, por avances tecnológicos y una reducción en los costos de producción. La misma consultora señala una disminución del 30% en los precios de los paneles OLED flexibles entre 2024 y 2025, y una mejora significativa en el rendimiento del vidrio ultradelgado, que ya supera el 85% de eficiencia. Estos factores contribuyen a hacer los dispositivos plegables más accesibles y duraderos.
El gran protagonista de esta nueva línea es un modelo que abandona el formato tradicional del Galaxy Z Fold. Lo que antes conocíamos como Fold ahora se presenta en un formato tipo pasaporte, caracterizado por ser más ancho y menos alto que sus predecesores. Al desplegarse, este nuevo dispositivo se asemeja notablemente a la forma de un lector electrónico de 7 pulgadas, como los populares Kindle, ofreciendo una experiencia visual diferente.
Samsung asegura que este nuevo diseño responde directamente a las demandas de sus usuarios, quienes buscaban un punto intermedio entre el amplio tamaño de pantalla del Fold y la compacta pantalla del Flip. Cerrado, el dispositivo ofrece una pantalla de 5.5 pulgadas, lo que, según la compañía, mejora la experiencia del teclado y la escritura en comparación con generaciones anteriores.
Al desplegarse, la pantalla principal adopta una relación de aspecto de 4:3 en horizontal, ideal para la visualización de videos. Sin embargo, puede girar a una orientación vertical de 3:4, un formato que la empresa destaca como especialmente adecuado para la lectura de documentos y el consumo de contenido en redes sociales, emulando la experiencia de un libro o una revista digital.
En cuanto a sus capacidades fotográficas, este modelo incorpora una cámara trasera con dos sensores de 50 megapixeles cada uno, prescindiendo del teleobjetivo. Una de sus funciones destacadas es la grabación Fancam, que permite capturar video en un ángulo amplio mientras la inteligencia artificial se encarga de seguir a una persona específica, manteniendo el enfoque en el sujeto principal.
El rendimiento está garantizado por un procesador Snapdragon de la serie 8 Elite Gen 5 para Galaxy, acompañado de una batería de 4,800 mAh. Samsung promete hasta 26 horas de reproducción de video y una capacidad de carga rápida que alcanza el 63% en tan solo 30 minutos.
Por otro lado, Samsung introduce por primera vez el apellido "Ultra" en un dispositivo plegable, una denominación que hasta ahora estaba reservada exclusivamente para su línea de teléfonos insignia Galaxy S. Este modelo Ultra se distingue por un grosor desplegado de apenas 4.1 milímetros y un innovador sistema de apertura magnético denominado "Easy Open Close", que reemplaza los mecanismos anteriores.
La estructura interna de este plegable de alta gama combina titanio, una aleación flexible que soporta el panel plegable, con una placa rígida que protege los componentes internos. Al abrirse, revela dos pantallas de 6.5 pulgadas diseñadas para la multitarea, con un brillo máximo de 3,000 nits y un recubrimiento antirreflejante para una mejor visibilidad en exteriores.
El sistema de cámaras del Galaxy Z Fold8 Ultra es igualmente impresionante, con sensores de 50, 200 y 10 megapixeles. Ofrece grabación de video en 8K y perfiles de color avanzados como Cine Log, pensados para profesionales de la edición de video. El procesador es el mismo Snapdragon de la serie 8 Elite Gen 5 para Galaxy, con una batería de 5,000 mAh que promete 27 horas de reproducción de video y carga rápida de 45W.
El Galaxy Z Flip8, el sucesor del Flip7, mantiene su característico formato de concha. Con un grosor de 6.1 milímetros y un peso de 180 gramos, presenta un marco de aluminio. La pantalla externa, conocida como Flex Window, ha sido rediseñada para mostrar información contextual de manera más eficiente, como el clima, cumpleaños o detalles de vuelos, y permite el acceso a todas las aplicaciones del dispositivo.
Este modelo también incluye la cámara frontal versátil Flex Cam, que puede utilizarse en diversas posiciones del dispositivo, y añade estabilización de audio con bloqueo de horizonte para grabaciones en movimiento. Opera con un procesador Exynos 2,600, carga de 25W y una batería de 4,300 mAh, representando el cambio menos drástico respecto a su generación anterior.
Una característica común a los tres modelos es la integración de funciones de inteligencia artificial agéntica, que Samsung denomina "Automation Across Any Screen". Esta tecnología analiza el contenido en pantalla para sugerir acciones automáticas, como abrir un mapa o guardar un evento en el calendario. Además, incorporan Gemini Notebooks, una herramienta capaz de generar presentaciones, podcasts o infografías a partir del contenido que el usuario sube al dispositivo. Los compradores recibirán seis meses gratuitos de Google AI Pro.
En términos de almacenamiento, la configuración base para todos los modelos es de 512 GB. Existe una opción de 1 TB disponible exclusivamente en línea para los dos modelos Fold, pero ninguno de los tres ofrece una versión de 256 GB. Lamentablemente para algunos consumidores, ninguno de estos nuevos dispositivos retoma la popular pantalla de privacidad que se vio en el Galaxy S26 Ultra.
En México, el mercado de smartphones plegables, aunque pequeño, muestra un gran potencial de crecimiento. Samsung compite en este nicho junto a marcas como Motorola, Huawei, Honor y Oppo. Según cifras de The CIU, entre todas estas compañías apenas representan el 2% del mercado total de smartphones. Sin embargo, su importancia radica en que se posicionan dentro del segmento premium, una de las pocas áreas del mercado de celulares que continúa expandiéndose mientras el resto del sector se mantiene estancado o en declive.