La moneda nacional concluyó la sesión del jueves con un retroceso frente al billete verde, en medio de un ambiente de incertidumbre en los mercados cambiarios internacionales. El tipo de cambio se ubicó en 17.3198 unidades por dólar, según cifras del Banco de México, lo que significó una depreciación diaria de 0.14 por ciento equivalente a 2.35 centavos.
En su balance semanal, sin embargo, la divisa azteca logró acumular una ganancia de 0.13 por ciento o 2.30 centavos, mostrando cierta resiliencia en el periodo de cinco días. En las ventanillas bancarias, el precio de venta al público se situó en 17.77 pesos por dólar, de acuerdo con información de Banamex.
La debilidad del peso coincidió con un fortalecimiento generalizado del dólar estadounidense de 0.10 por ciento según el índice ponderado, impulsado por la persistente cautela de los inversionistas. Los operadores mantienen la atención en dos frentes: las negociaciones para poner fin al conflicto bélico en Medio Oriente y las señales sobre el rumbo de la política monetaria de la Reserva Federal.
Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, señaló que la depreciación ocurre en un contexto donde prevalece la expectativa por noticias sobre la guerra en la región y el futuro de las tasas de interés en Estados Unidos. Durante la jornada, los mercados también procesaron los datos de inflación quincenal en México correspondientes a la primera mitad de mayo.
En el panorama cambiario global, el peso mexicano no fue la divisa más castigada. El peso argentino encabezó las pérdidas con 0.71 por ciento, seguido por el won surcoreano con 0.60 por ciento y el real brasileño con 0.46 por ciento. Otras monedas emergentes como el sol peruano, la lira turca y el peso chileno también registraron retrocesos.
El índice dólar DXY, que mide la fortaleza del billete verde frente a seis divisas de economías desarrolladas, reportó un ligero descenso de 0.02 por ciento para ubicarse en 99.24 puntos. Por su parte, el índice Bloomberg del dólar avanzó 0.10 por ciento hasta las 1,202.85 unidades.
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo en 4.58 por ciento, mientras que su equivalente mexicano operó en 9.35 por ciento, reflejando el diferencial de tasas entre ambas economías.