La Ciudad de México reconoció oficialmente a los organilleros como patrimonio cultural inmaterial mediante un decreto publicado en la Gaceta Oficial capitalina este viernes.
La declaratoria representa un reconocimiento formal a una tradición que ha acompañado la vida urbana de la capital durante generaciones. Los organilleros, con sus característicos instrumentos mecánicos, han sido parte del paisaje sonoro de plazas, parques y calles desde principios del siglo XX.
El decreto busca preservar y proteger esta expresión cultural que combina música, tradición oral y oficio artesanal. Los organillos, instrumentos de origen europeo que llegaron a México a finales del siglo XIX, se convirtieron en símbolos de la identidad popular capitalina.
Con esta designación, las autoridades de la Ciudad de México establecen un marco legal para la salvaguarda de esta práctica cultural. El reconocimiento como patrimonio inmaterial implica medidas de protección, documentación y promoción de la actividad.
La declaratoria se suma a otros reconocimientos culturales que la capital ha otorgado a expresiones tradicionales urbanas. Los organilleros se unen así a la lista de manifestaciones culturales protegidas por su valor histórico y social en la metrópoli.