La era de Santiago Nieto al frente del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI) concluye con un legado de resultados contundentes, marcando un antes y un después en la lucha contra la piratería y la protección de la innovación en México. Bajo su gestión, se logró el aseguramiento de más de 7.8 millones de productos ilícitos, una cifra que habla por sí sola del impacto de sus políticas.
La Operación Limpieza, estrategia insignia de su administración, se consolidó como un arma efectiva para desmantelar las redes de distribución y contrabando que tanto daño hacen a la economía formal y al Estado de Derecho. Lejos de ser una cacería de brujas, el programa se enfocó en desarticular las estructuras criminales detrás del comercio ilegal, logrando resultados tangibles en plazas clave del país.
Desde Tepito y el Centro Histórico de la Ciudad de México hasta Guadalajara, Monterrey y puntos fronterizos como Sonora y Baja California, la Operación Limpieza desplegó 21 operativos que resultaron en el decomiso de mercancía con un valor estimado cercano a los 943 millones de pesos. Esta ofensiva no solo mermó las finanzas de los infractores, sino que también envió un mensaje claro: la impunidad en el mercado negro tiene los días contados.
Al asumir la dirección del IMPI en octubre de 2024, designado por la entonces presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Santiago Nieto enfrentó el monumental desafío de modernizar un instituto rezagado y combatir la piratería, un flagelo que, según cifras de la época, afectaba al 75 por ciento de los sectores industriales mexicanos. La tarea no era menor, pero los resultados demuestran una estrategia bien ejecutada.
Uno de los pilares de esta transformación fue la reforma a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, publicada en el Diario Oficial de la Federación en abril de 2026. Calificada por especialistas como histórica, esta reforma, impulsada decididamente por Nieto, agilizó drásticamente los procesos de registro de patentes, reduciendo los tiempos de resolución de hasta siete años a tan solo uno. La incorporación de la figura de solicitud provisional y la regulación de infracciones cometidas mediante Inteligencia Artificial colocaron a México a la vanguardia internacional, equiparándolo con potencias como Estados Unidos, Europa, Japón y Corea del Sur.
Este avance legislativo y operativo tuvo un eco inmediato en el ámbito internacional. México logró salir de la temida "lista negra" de propiedad intelectual de Estados Unidos, transitando de la Priority Watch List a la Watch List del Reporte 301 de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). Este logro, publicado entre abril y mayo de 2026, es un testimonio directo de la efectividad de las acciones emprendidas por el IMPI y fortalece significativamente la posición de México de cara a la revisión del T-MEC programada para julio del mismo año.
Las cifras hablan por sí solas: en 2024, el IMPI otorgó 700 patentes a mexicanos, la cifra más alta en la historia del país. Además, se procesaron más de 220,000 solicitudes de registro de marca, y los operativos antipiratería registraron un incremento del 85 por ciento en el valor de los productos asegurados respecto al año anterior. Estos números no son casualidad, sino el resultado de una gestión proactiva y enfocada en resultados.
Ahora, Bárbara Castillo Laborde asume la titularidad del IMPI, heredando un instituto robustecido y con una agenda clara. La continuidad de las políticas exitosas y la profundización de las reformas implementadas serán cruciales para mantener el impulso ganado y seguir protegiendo la propiedad intelectual, un motor fundamental para la innovación y el desarrollo económico del país.
La salida de Santiago Nieto no representa un retroceso, sino una transición en la que se espera que Castillo Laborde consolide los logros y enfrente los nuevos retos. La lucha contra la piratería es una batalla constante, y el IMPI, bajo su nueva dirección, deberá seguir demostrando su capacidad para adaptarse y responder a las amenazas emergentes, como las relacionadas con las nuevas tecnologías y el comercio digital.
El legado de Nieto en el IMPI es innegable. Transformó un instituto a menudo percibido como burocrático en un actor clave en la protección de la economía y la innovación. Su gestión demostró que con voluntad política y estrategias bien diseñadas, es posible dar golpes certeros al crimen organizado y fortalecer el marco legal del país.
La Operación Limpieza, en particular, se ha convertido en un referente de cómo abordar frontalmente el problema de la piratería, atacando sus raíces y no solo sus manifestaciones superficiales. El éxito de esta estrategia es un llamado a la continuidad y a la expansión de sus alcances.
La reforma legal impulsada por Nieto no solo agilizó los trámites, sino que también modernizó la ley para enfrentar los desafíos del siglo XXI, como la inteligencia artificial. Esto posiciona a México como un país comprometido con la vanguardia tecnológica y la protección de los creadores e inventores.
El avance en el Reporte 301 de la USTR es una señal inequívoca de que México está cumpliendo sus compromisos internacionales en materia de propiedad intelectual. Esto es vital para la confianza de los inversionistas y para el buen funcionamiento del T-MEC.
En resumen, la gestión de Santiago Nieto al frente del IMPI deja una huella profunda y positiva. Bárbara Castillo Laborde tiene la encomienda de mantener y potenciar este legado, asegurando que México continúe siendo un referente en la protección de la propiedad intelectual y la lucha contra la piratería.