PROPAGANDA SOBRE DOLOR

En un acto que ha generado indignación y profunda tristeza, colectivos de familias buscadoras en los estados de Guerrero, específicamente en Acapulco y Chilpancingo, han alzado la voz para denunciar una práctica que consideran no solo insensible, sino una afrenta directa al dolor de quienes buscan a sus seres queridos.

Según los testimonios recabados, aspirantes a coordinar los comités de defensa de la Cuarta Transformación de Morena en la entidad han recurrido a una táctica deplorable: colocar su propaganda política encima de las fichas de búsqueda de personas desaparecidas.

Esta acción, que se ha vuelto recurrente en diversas zonas de la entidad, convierte los rostros y datos de individuos no localizados en meros soportes para la promoción de figuras políticas, desvirtuando la urgencia y la desesperación que representan estas alertas.

UN ACTO DE DESCARO POLÍTICO

Las familias afectadas han expresado su profundo malestar ante esta situación, calificándola como una falta de respeto mayúscula hacia las víctimas y sus familias. Las fichas de búsqueda, que son la última esperanza para muchos, se ven ahora cubiertas por lonas, volantes y carteles de aspirantes que buscan capitalizar políticamente la atención pública, incluso a costa del sufrimiento ajeno.

Este tipo de actos, lejos de abonar a la búsqueda de personas y a la solución de la crisis de desapariciones que azota al país, evidencian una preocupante desconexión entre la clase política y la realidad de miles de familias que viven en la angustia.

La Cuarta Transformación, que prometió poner al pueblo y a los más necesitados en el centro de su agenda, parece olvidar sus principios fundamentales cuando se trata de la búsqueda de personas desaparecidas, un tema que ha sido particularmente sensible y doloroso en estados como Guerrero.

EL CONTEXTO DE LA CRISIS DE DESAPARICIONES

Guerrero es uno de los estados con mayor incidencia de desapariciones en México, una problemática que se ha agudizado en los últimos años y que ha llevado a la conformación de numerosos colectivos de familias que, con recursos limitados y un dolor inmenso, se dedican a buscar a sus familiares.

Estas familias, a menudo enfrentando la inacción o la insuficiencia de las autoridades, han convertido las calles, postes y muros en lienzos donde plasman las fotografías y datos de sus desaparecidos, esperando que la solidaridad ciudadana y la difusión de la información les acerquen a una respuesta.

La colocación de propaganda política sobre estos llamados de auxilio no solo es una falta de ética, sino que también obstaculiza la visibilidad de las fichas, reduciendo las posibilidades de que alguien reconozca a las personas buscadas o aporte información crucial.

LA RESPUESTA DE LOS COLECTIVOS

Los colectivos han manifestado su intención de documentar y denunciar cada caso de propaganda que cubra las fichas de búsqueda. Han hecho un llamado a los aspirantes de Morena, y a la clase política en general, a mostrar un mínimo de empatía y respeto, y a utilizar otros medios para difundir sus campañas políticas.

Se espera que esta denuncia pública genere una reacción por parte de Morena a nivel estatal y nacional, así como una reflexión profunda sobre las prácticas de campaña y la sensibilidad que deben tener los actores políticos ante temas tan delicados como la desaparición de personas.

La exigencia es clara: que se retiren las lonas y propaganda que cubren los rostros de quienes son buscados, y que se garantice que estos espacios de esperanza no sean profanados por intereses políticos.

IMPLICACIONES POLÍTICAS Y SOCIALES

Este incidente pone de manifiesto la urgente necesidad de una mayor empatía y responsabilidad por parte de los políticos en México, especialmente en un contexto donde la inseguridad y las desapariciones forzadas siguen siendo una herida abierta.

La estrategia de algunos aspirantes de Morena en Guerrero de utilizar las fichas de búsqueda como base para su propaganda no solo es moralmente reprobable, sino que también podría tener repercusiones negativas para el partido, al ser percibido como insensible y oportunista.

En un país donde miles de familias viven con la incertidumbre de no saber el paradero de sus seres queridos, actos como este erosionan la confianza en las instituciones y en los representantes políticos, quienes deberían ser los primeros en mostrar solidaridad y compromiso con la búsqueda de justicia y verdad.

UN LLAMADO A LA CONCIENCIA

Las familias buscadoras han reiterado que su lucha es por encontrar a sus familiares y por obtener justicia, no por protagonismos políticos. Hacen un llamado a la ciudadanía a unirse a su causa y a exigir respeto para las víctimas de desaparición.

La esperanza de encontrar a sus seres queridos no debe ser pisoteada por la ambición política. Es imperativo que los aspirantes de Morena y todos los actores políticos en Guerrero comprendan la gravedad de sus acciones y rectifiquen su proceder, demostrando que la política puede y debe ejercerse con humanidad y respeto.

La sociedad civil observa con atención y espera una respuesta contundente que garantice que la dignidad de las personas desaparecidas y el dolor de sus familias sean respetados, y que la búsqueda de la verdad prevalezca sobre cualquier interés partidista.