La agencia calificadora Moody's ha lanzado una advertencia contundente a México, subrayando la necesidad imperiosa de implementar un ajuste fiscal adicional para lograr la estabilización de la deuda pública. Renzo Merino, quien lidera la evaluación de riesgo crediticio para México en Moody's, señaló que las medidas de consolidación fiscal implementadas en 2025 resultaron insuficientes para alcanzar los objetivos planteados, especialmente ante un panorama de déficit elevado y un crecimiento económico que se proyecta cercano al uno por ciento.
Déficit y Proyecciones Fiscales
Merino proyectó que el déficit fiscal para el año en curso podría situarse en un rango de entre 4 y 4.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra es superior a las expectativas previas y representa un desafío significativo para las finanzas públicas del país. La situación se agrava debido a que México ha tenido que financiar déficits cada vez mayores a través de tasas de interés más elevadas, lo que, a su vez, ha incrementado la carga financiera para el gobierno.
Históricamente, se esperaba que la carga de la deuda pública se mantuviera alrededor del 50 por ciento del PIB. Sin embargo, los resultados recientes han modificado este escenario. Para 2025, la deuda ya superó ligeramente el 49 por ciento del PIB, y las proyecciones indican una tendencia al alza.
La Deuda Pública Hacia el 55% del PIB
El especialista de Moody's destacó que la deuda gubernamental se encamina hacia niveles cercanos al 55 por ciento del PIB en los próximos años. Esta trayectoria representa una preocupación clave para la estabilidad económica del país. La consolidación fiscal de 2025, si bien buscaba contener el endeudamiento, no fue suficiente para revertir la tendencia ascendente, dejando a México en una posición fiscal más vulnerable.
La agencia ha ajustado su perspectiva crediticia para México, reflejando un deterioro más estructural en la posición fiscal y la proyección de que la deuda podría aproximarse a ese umbral del 55 por ciento del PIB. La nota de calificación no solo considera los eventos pasados, sino también las perspectivas futuras de las finanzas públicas. Una mayor debilidad fiscal podría generar riesgos adicionales para la calificación, mientras que una mejora sostenida en las métricas fiscales y en la trayectoria de la deuda podría fortalecerla.
Costo Financiero y Bajo Crecimiento
Otro factor de presión significativo es el costo financiero asociado a la deuda. Los pagos de intereses han experimentado un aumento considerable, pasando de representar el 11 por ciento de los ingresos del gobierno en 2021 a un preocupante 17 por ciento. Este incremento en el servicio de la deuda limita el margen de maniobra del gobierno para destinar recursos a otras áreas prioritarias.
El problema no se limita únicamente al nivel de endeudamiento, sino también a la capacidad del país para estabilizarlo en un contexto de bajo crecimiento económico. México ha enfrentado un avance económico persistentemente por debajo de su potencial, con un crecimiento promedio estimado cercano al 1 por ciento entre 2024 y 2027. Este bajo dinamismo dificulta la generación de ingresos fiscales suficientes para hacer frente a las obligaciones de deuda.
Credibilidad Fiscal y Reacción del Mercado
Merino enfatizó la importancia fundamental de mantener la credibilidad fiscal. Las desviaciones significativas respecto de los objetivos fiscales establecidos pueden provocar un aumento en las tasas de interés que el gobierno debe pagar. Esto, a su vez, eleva el costo financiero y ejerce una mayor presión sobre las finanzas públicas, creando un círculo vicioso.
Cuando los mercados financieros perciben incumplimientos o desviaciones materiales respecto de las metas fiscales, tienden a exigir mayores tasas de interés al gobierno. Este fenómeno retroalimenta el déficit y la deuda, exacerbando la situación fiscal. Mantener la confianza de los inversionistas a través del cumplimiento de las metas fiscales es, por tanto, crucial para evitar un encarecimiento del financiamiento.
Debilitamiento de las Reglas Fiscales
En el análisis de Moody's, se señala que las reglas fiscales deben ser un pilar para estabilizar las métricas de deuda. Sin embargo, desde 2023 se han observado cambios que han debilitado el cumplimiento de estos objetivos. Adicionalmente, se ha producido una reducción en los denominados 'colchones' financieros, es decir, las reservas y márgenes de maniobra que el gobierno solía tener para enfrentar choques económicos inesperados.
Este debilitamiento de las reglas fiscales y la disminución de los colchones financieros incrementan la vulnerabilidad del país ante posibles crisis económicas o fluctuaciones adversas en los mercados internacionales. La falta de un marco fiscal robusto y predecible puede generar incertidumbre y afectar negativamente la percepción de riesgo del país.
En resumen, la advertencia de Moody's pone de manifiesto la urgencia de que México implemente medidas fiscales adicionales y contundentes. La estabilización de la deuda pública, el control del déficit y la mejora del crecimiento económico son retos interconectados que requieren una estrategia clara y un compromiso firme por parte del gobierno para asegurar la salud de sus finanzas públicas a mediano y largo plazo.