La modernización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea comenzará a mostrar resultados tangibles desde su primer año de vigencia, con una reducción arancelaria superior al 90% del intercambio comercial bilateral y el lanzamiento de proyectos estratégicos en sectores clave como minerales críticos, energía y manufactura avanzada.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló durante la Cumbre Empresarial México-Unión Europea que el tratado proporcionará certidumbre económica para los próximos 30 o 40 años en medio de un entorno internacional caracterizado por tensiones geopolíticas y disrupciones en las cadenas de suministro. El funcionario destacó que el acuerdo facilitará las operaciones comerciales, incluyendo el comercio electrónico, y beneficiará a sectores agropecuarios, manufactureros, automotrices y financieros.
El comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, Maroš Šefčovič, indicó que la reducción arancelaria favorecerá de inmediato a productos agroalimentarios mexicanos como café y plátano, cuyos gravámenes se aproximarán a cero. El funcionario europeo anticipó que durante el primer año surgirán entre dos y tres proyectos relacionados con minerales críticos, además de inversiones aceleradas en energía, manufactura y centros de datos.
El presidente del Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior (COMCE), Sergio Contreras, afirmó que el acuerdo modernizado consolida un puente económico estratégico entre ambas regiones. Recordó que la Unión Europea representa actualmente 24% de la inversión extranjera directa en México y que el comercio bilateral se ha cuadruplicado desde la entrada en vigor del tratado original en el año 2000.
Contreras proyectó que México podría cerrar 2026 con exportaciones cercanas a 730,000 millones de dólares, tras registrar 175,000 millones en el primer trimestre del año. La cumbre empresarial incluyó paneles sobre transición energética, agroindustria, industria automotriz, servicios digitales y farmacéutica, identificados como los principales sectores beneficiarios del nuevo marco comercial.
El embajador de la Unión Europea en México, Francisco André, subrayó que el acuerdo responde a nuevas prioridades económicas y geopolíticas mediante mayor cooperación, inversión e innovación. Šefčovič añadió que la cooperación impulsará proyectos vinculados con inteligencia artificial y expansión digital, ante el crecimiento esperado de la demanda eléctrica que requerirá 3.5 veces más energía hacia 2050 para alcanzar metas climáticas globales.