En un movimiento estratégico para sortear la creciente fragmentación del comercio mundial, México ha decidido intensificar su integración económica con América Latina. La administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha dos frentes diplomáticos y comerciales clave, buscando fortalecer las cadenas productivas regionales y atraer inversiones en un entorno internacional cada vez más incierto.
Las miradas se han dirigido hacia Chile y Costa Rica, dos naciones con las que se han entablado diálogos para facilitar el intercambio comercial, fomentar la inversión y capitalizar las oportunidades que surgen de la relocalización de las cadenas de valor a nivel global. Estos acercamientos, según ha informado la Secretaría de Economía, responden a la necesidad de reducir la dependencia de mercados fragmentados y mitigar los riesgos asociados al panorama económico mundial.
Nuevas Cadenas de Valor con Chile
En el marco de la XVI Comisión de Libre Comercio de su Tratado de Libre Comercio, México y Chile han dado pasos significativos para actualizar su relación económica. Durante la reunión de alto nivel, ambas delegaciones revisaron el desempeño del intercambio comercial, los flujos de inversión y abordaron diversos asuntos regulatorios, sanitarios y fitosanitarios. El objetivo principal ha sido optimizar el aprovechamiento de los acuerdos comerciales vigentes y sentar las bases para una cooperación más profunda.
Un hito importante de este encuentro fue la suscripción de la Decisión número 11, que actualiza las reglas de origen específicas conforme al Sistema Armonizado 2022. Esta modificación es crucial, ya que permite una clasificación más precisa de las mercancías, asegurando que los productos cumplan con los requisitos necesarios para acceder a las preferencias arancelarias del tratado. La Secretaría de Economía ha destacado que este ajuste proporcionará mayor certeza jurídica y facilitará la correcta aplicación de las disposiciones comerciales por parte de las empresas y operadores económicos.
Además, México y Chile acordaron establecer un mecanismo para el intercambio de estadísticas comerciales. Esta iniciativa permitirá una evaluación más precisa del aprovechamiento de los acuerdos existentes y servirá como base para la toma de decisiones en materia de política comercial. Ambas naciones continuarán explorando oportunidades para el desarrollo de cadenas globales y regionales de valor, aprovechando la complementariedad productiva para elevar la integración económica. Paula Estévez, subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales de Chile, ha señalado que la relación bilateral puede ingresar en una nueva fase, con oportunidades en comercio, inversión, servicios, economía digital y cadenas de valor.
Costa Rica Busca Diversificación y Reducción de Riesgos
Paralelamente, el subsecretario de Comercio Exterior de México, Luis Rosendo Gutiérrez Romano, sostuvo un encuentro con la viceministra de Comercio Exterior de Costa Rica, Arianna Arce Camacho. El propósito de esta reunión fue examinar las posibilidades de expandir la relación bilateral en un contexto global marcado por la incertidumbre y la fragmentación del comercio internacional.
México ha planteado que la región latinoamericana tiene el potencial de fortalecer su competitividad e integración, lo que a su vez podría atraer inversión y capitalizar las tendencias de relocalización de cadenas de valor. Costa Rica, por su parte, ha enfatizado la necesidad de identificar nuevas oportunidades de diversificación como una estrategia fundamental para reducir la exposición a riesgos provenientes de mercados externos.
La relación comercial entre México y Costa Rica se rige por el Tratado de Libre Comercio México-Centroamérica. Durante la reunión, México reafirmó su compromiso de impulsar la pronta entrada en vigor del anexo sobre contratación pública, un instrumento que facilitará el acceso a las compras gubernamentales. En 2025, el comercio bilateral alcanzó los 3,588 millones de dólares, una cifra que, según ambas partes, aún presenta un considerable margen para la expansión y diversificación de la relación económica.
Estos movimientos reflejan una política exterior activa por parte del gobierno mexicano, que busca reconfigurar su estrategia comercial ante un mundo en transformación. La apuesta por América Latina no solo responde a la fragmentación del comercio global, sino que también representa un esfuerzo por consolidar lazos regionales más fuertes y resilientes, capaces de afrontar los desafíos económicos del siglo XXI. La Presidenta Sheinbaum ha reiterado la importancia de la cooperación regional como pilar fundamental para el desarrollo sostenible y la prosperidad compartida en el continente.