La aerolínea Mexicana de Aviación, resucitada por el gobierno federal, ha expandido significativamente su red de destinos, alcanzando ya 19 plazas nacionales. Esta ampliación, que coincide con el periodo vacacional, subraya la estrategia del Estado por revitalizar la aviación comercial bajo su administración. Sin embargo, a casi tres años de su relanzamiento, la aerolínea mantiene su operación centralizada en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), dejando fuera al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), una decisión que responde a la política de descongestión y optimización del espacio aéreo metropolitano.

Desde su primer vuelo inaugural el 26 de diciembre de 2023 con destino a Tulum, Quintana Roo, Mexicana ha sumado rutas estratégicas para conectar diversas regiones del país. La flota de la aerolínea, administrada por el conglomerado militar GAFSACOMM y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), se ha fortalecido con la adquisición de aeronaves Embraer. Según declaraciones del titular de la Sedena, almirante Ricardo Trevilla Trejo, la meta es contar con 20 aviones de este tipo, con capacidad para unos 125 pasajeros cada uno. Para este año se contemplaba la incorporación de siete unidades adicionales, y para el próximo, las ocho restantes, completando así la flota proyectada.

La base principal de operaciones de Mexicana se encuentra firmemente establecida en el AIFA. No obstante, los planes de expansión de la empresa contemplan la creación de bases secundarias en puntos clave como Tulum y Tijuana, Baja California. Estos movimientos buscan no solo ampliar la cobertura geográfica de la aerolínea, sino también consolidar su presencia en mercados turísticos y de negocios de alta demanda. El objetivo ambicioso de la aerolínea es transportar más de 3 millones de pasajeros anualmente y generar un impacto económico significativo, creando más de 1,500 empleos directos y 4,500 indirectos en el sector aeronáutico nacional.

La lista de 19 destinos nacionales que opera Mexicana incluye ciudades como Acapulco, El Bajío, Campeche, Chetumal, Ciudad Victoria, Chihuahua, Guadalajara, Hermosillo, Ixtepec, Mazatlán, Mérida, Monterrey, Palenque, Puerto Vallarta, Tijuana, Tulum, Tuxtla Gutiérrez, San José del Cabo y Zihuatanejo. Esta red busca atender la demanda de viajeros tanto por motivos de turismo como de negocios, aprovechando la conectividad que ofrece la nueva aerolínea estatal.

La ausencia de Mexicana en el AICM es una cuestión recurrente y se explica por la estrategia gubernamental de distribuir las operaciones aéreas en la zona metropolitana. El AICM, uno de los aeropuertos más congestionados del mundo, opera bajo estrictas restricciones de capacidad y horarios. En 2025, se estableció un límite de 44 operaciones por hora, con una ligera posibilidad de aumento a 46 en 2026. Para Mexicana, mantener su centro de operaciones en el AIFA le permite desarrollarse sin competir directamente por los escasos y codiciados horarios del AICM, al tiempo que contribuye a la consolidación del AIFA como un hub aéreo relevante.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha destacado que la ampliación de la flota y la red de destinos de Mexicana son parte de una estrategia integral para fortalecer la rentabilidad económica y la presencia nacional de la aerolínea. Esta visión se alinea con el objetivo de ofrecer opciones de transporte aéreo más accesibles y eficientes, especialmente en rutas que históricamente han sido menos atendidas por las aerolíneas comerciales tradicionales.

En el contexto de la aviación comercial mexicana, la reaparición de Mexicana bajo administración estatal representa un hito. La inversión gubernamental, que ascendió a 815 millones de pesos para su adquisición, busca no solo recuperar una marca emblemática, sino también sentar las bases para un modelo de negocio que priorice el servicio público y el desarrollo regional. La gestión a través de GAFSACOMM y Sedena subraya el enfoque del gobierno en la eficiencia y la transparencia en la administración de activos estratégicos.

El impulso a la aviación comercial es un componente clave en la política de infraestructura del gobierno. La estrategia de utilizar el AIFA como base principal para Mexicana responde a una visión a largo plazo para el desarrollo del sistema aeroportuario metropolitano. Al diversificar las operaciones, se busca no solo aliviar la presión sobre el AICM, sino también potenciar el desarrollo económico y turístico de las zonas aledañas al AIFA y a los nuevos destinos incorporados.

Analistas del sector aéreo señalan que la estrategia de Mexicana de concentrarse en el AIFA, aunque pueda parecer restrictiva para los usuarios de la Ciudad de México, es pragmática. Permite a la aerolínea estatal operar con mayor flexibilidad y menores costos operativos en comparación con el saturado AICM. Además, fomenta el crecimiento del AIFA, un proyecto prioritario para la administración federal, y lo posiciona como un centro logístico y de pasajeros de gran potencial.

La decisión de no operar en el AICM también puede interpretarse como una forma de evitar la competencia directa con las aerolíneas privadas establecidas que ya tienen una fuerte presencia en ese aeropuerto. Al enfocarse en rutas y horarios menos competidos, Mexicana busca asegurar su viabilidad económica y consolidar su nicho de mercado dentro del panorama aéreo nacional.

El futuro de Mexicana parece estar ligado al desarrollo del AIFA y a la expansión de su red de destinos. La adquisición continua de aeronaves y la apertura de nuevas rutas sugieren una apuesta decidida por parte del gobierno para hacer de esta aerolínea un jugador relevante en el mercado mexicano. El éxito dependerá de su capacidad para mantener la eficiencia operativa, la satisfacción del cliente y la rentabilidad, todo ello bajo la premisa de servir al interés público.

La estrategia de tener una aerolínea estatal operativa, especialmente en un sector tan vital para la economía y la conectividad como es el aéreo, es vista por muchos como un paso necesario para garantizar el acceso al transporte aéreo a un mayor número de ciudadanos. La presencia de Mexicana en 19 destinos, con planes de seguir creciendo, es un reflejo de este compromiso, aunque la ausencia del AICM siga siendo un punto de debate para los viajeros que residen en la capital del país.

En resumen, Mexicana de Aviación avanza en su consolidación como aerolínea estatal, expandiendo su alcance geográfico y fortaleciendo su flota. La decisión estratégica de operar desde el AIFA, en lugar del AICM, es una pieza clave en la política de reordenamiento del espacio aéreo metropolitano, buscando un equilibrio entre la eficiencia operativa y la distribución equitativa de las operaciones aéreas en la región.

La aerolínea del Estado mexicano, administrada por la Sedena, continúa su expansión con 19 destinos y la incorporación de nuevas aeronaves, consolidando su operación en el AIFA y dejando fuera al AICM, en línea con la estrategia federal de descongestión aeroportuaria.