El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una disminución de 0.16% quincenal durante la primera mitad de mayo, situando la inflación anual en 4.11%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Esta cifra representa una ligera mejora respecto al 4.22% observado en el mismo periodo del año anterior.
La moderación del índice general se explica principalmente por el comportamiento del componente no subyacente, que retrocedió 1.14% en la quincena. El descenso más significativo provino de los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno, que cayeron 1.64% debido a la implementación del programa de tarifas eléctricas de temporada cálida en 11 ciudades del país.
Entre los productos con mayores reducciones de precio destacaron la electricidad, con una caída de 17.88%; el tomate verde, que disminuyó 18.59%; y el huevo, con un descenso de 2.37%. Por el contrario, el jitomate registró un incremento de 5.39% y el gas doméstico LP subió 1.81%.
Sin embargo, la inflación subyacente —que excluye bienes y servicios con precios más volátiles y refleja mejor las presiones de fondo en la economía— aumentó 0.13% quincenal y alcanzó una tasa anual de 4.22%, superando al índice general. Dentro de este componente, los servicios mostraron mayor resistencia con un avance anual de 4.59%, mientras que las mercancías crecieron 3.83%.
Algunos rubros de servicios mantienen presiones considerables para los consumidores. Los restaurantes y servicios de alojamiento reportaron una inflación anual de 6.78%, en tanto que los seguros y servicios financieros registraron un incremento de 6.14%, evidenciando que ciertos sectores continúan enfrentando presiones inflacionarias persistentes.