Las familias de cinco bebés que perdieron la vida en el área de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango han alzado la voz, exigiendo respuestas, justicia y una investigación exhaustiva sobre las circunstancias que rodearon la muerte de sus hijos. El dolor se ha transformado en un llamado desesperado a la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para que intervenga y ponga "un hasta aquí" a lo que consideran una cadena de desatención y negligencia por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social.

Rita Mayela Ávila Zamarripa, bisabuela de una de las pequeñas fallecidas, expresó el sentir de las familias tras una reunión con el director general del IMSS, Zoé Robledo. "Que nos haga el gran favor de ayudarnos en este proceso, que haga el favor de poner un hasta aquí a todo esto", imploró, pidiendo a la mandataria que voltee su mirada hacia Durango y brinde apoyo a quienes atraviesan el profundo duelo por la pérdida de sus recién nacidos, ocurridas entre el 15 y el 19 de septiembre.

El reclamo no se detuvo ahí. A Zoé Robledo, se le solicitó "ponerse la mano en el corazón" y revisar a fondo al personal del Instituto, así como la permanencia de la delegada del IMSS en Durango y del director del Hospital General de Zona número 1. La exigencia subraya la profunda desconfianza generada por los trágicos sucesos.

Respuesta del IMSS y Compromisos

Tras el encuentro con los familiares, el director general del IMSS, Zoé Robledo, ofreció una disculpa pública en nombre de la institución y aseguró haber escuchado directamente las preocupaciones de las familias. Se comprometió a que cada familia contaría con un enlace directo para dar seguimiento a sus casos y anunció que volvería a reunirse con ellos en un plazo de 15 días para informar sobre los avances.

"Vine a Durango para reunirme con las madres, padres y familiares de las niñas y los niños que fallecieron en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital General de Zona No. 1", comunicó Robledo, enfatizando la gravedad con la que el IMSS está abordando la situación.

Además de la reunión con los deudos, Robledo acudió al Hospital General de Zona número 1 acompañado por el equipo encargado de las investigaciones. Durante esta visita, se revisaron las condiciones generales del nosocomio, el abasto de insumos médicos y la operatividad general, con el objetivo de garantizar la seguridad y la calidad de la atención. El director del IMSS reiteró el compromiso de mantener informadas a las familias y de trabajar activamente para mejorar las condiciones del hospital y la atención a los pacientes.

La agenda de Robledo en Durango incluyó también encuentros con autoridades estatales, aunque no se concretó una reunión con el gobernador Esteban Villegas. La visita, que se extendió desde la mañana del viernes hasta la noche, buscó transmitir un mensaje de atención y compromiso por parte de la dirección general del IMSS.

La Sombra de la Desatención y la Falta de Higiene

Para Rita Mayela Ávila Zamarripa, la tragedia no se originó únicamente en la unidad de neonatología. Denunció que desde el inicio del embarazo de su nieta, la atención médica en el IMSS estuvo plagada de problemas. Acusó al Instituto de "desatención, falta de sensibilidad, mala atención, escasa higiene y carencia de medicamentos", un panorama desolador que, según su testimonio, culminó en la pérdida de su bisnieta.

"Esto sucedió por la desatención y la insensibilidad del Instituto Mexicano del Seguro Social. Hoy mi nieta está deshecha y yo me tengo que dar mucho valor y mucha fuerza en medio de un dolor, porque alguien tiene que sostenerla", relató con profunda tristeza.

La complicación de una cesárea, descrita como "muy fea" por la bisabuela, dejó secuelas en su nieta, quien además dio a luz prematuramente. La familia, ante la gravedad de la situación y la percepción de un servicio deficiente, optó por buscar atención médica privada, manifestando un rotundo rechazo a volver a ser atendidos en el IMSS.

La falta de explicaciones claras tras el fallecimiento de la bebé ha aumentado la angustia de la familia. Según el relato, al ser informados de la muerte, el personal del hospital no proporcionó detalles. Un hecho particularmente perturbador ocurrió cuando la madre acudió a ver a su hija tras ser notificada de su deceso: la encontró "rígida y fría", lo que sugiere que el fallecimiento pudo haber ocurrido tiempo antes de lo informado, una de las muchas dudas que las familias buscan esclarecer.

El Dolor de lo Inevitable y la Búsqueda de Justicia

La familia ahora enfrenta el duelo, aferrándose a la esperanza de justicia y respuestas. "Nos quedamos con un inmenso dolor y sus cosas, la ropita que nunca va a usar", compartió la bisabuela, evidenciando la profunda herida dejada por la tragedia. La nieta, madre de la bebé fallecida, está recibiendo atención psicológica externa para intentar sobrellevar el trauma.

Los representantes legales de las familias han señalado que el proceso iniciado tras la reunión con Zoé Robledo deberá dar paso al desarrollo de las investigaciones correspondientes, las cuales ya han sido presentadas ante la Fiscalía General de la República. La expectativa es que estas indagaciones arrojen luz sobre las causas de las muertes y, eventualmente, lleven a la rendición de cuentas de los responsables.

Este lamentable suceso en Durango pone de manifiesto la urgencia de revisar y fortalecer los protocolos de atención en las unidades médicas del IMSS, especialmente en áreas críticas como la neonatología. La exigencia de las familias es un eco que resuena en todo el país, demandando que la salud y la vida de los mexicanos sean tratadas con la máxima prioridad y diligencia, y que tragedias como esta no se repitan. La Presidenta Sheinbaum tiene ahora en sus manos la oportunidad de demostrar su compromiso con la justicia y el bienestar de los ciudadanos, respondiendo al llamado de estas familias dolientes.

En el contexto de la salud pública en México, casos como el de Durango exponen las fallas sistémicas que pueden existir en la atención médica, incluso en instituciones de gran alcance como el IMSS. La falta de personal capacitado, la escasez de insumos, la deficiente higiene y la burocracia pueden convertirse en obstáculos insalvables para garantizar el derecho a la salud. La investigación en curso deberá determinar si estos factores jugaron un papel en la muerte de los cinco bebés y si las autoridades del IMSS actuaron con la debida diligencia para prevenir y mitigar estos riesgos. La respuesta a estas preguntas será crucial para restaurar la confianza en el sistema de salud y para honrar la memoria de los pequeños que perdieron la vida.

La petición de las familias a la Presidenta Sheinbaum no es solo un ruego por justicia individual, sino un llamado a la acción para reformar y mejorar la calidad de los servicios de salud en todo el país. La mandataria, al frente de un gobierno que ha prometido atender las necesidades de la población, enfrenta ahora el desafío de responder a esta crisis con celeridad y transparencia, asegurando que se tomen las medidas necesarias para evitar que tragedias similares vuelvan a ocurrir en cualquier rincón de México.