La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa futurista para integrarse de lleno en la vida académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Un estudio reciente del Digital Education Council (DEC), en colaboración con la máxima casa de estudios, revela que un abrumador 91.5% de los estudiantes y el 75% de los docentes ya emplean herramientas de IA en sus actividades diarias.

IA: La Nueva Compañera de Estudios

El informe, que encuestó a más de 5,500 estudiantes y 889 profesores, subraya la penetración masiva de la IA en el campus. Los alumnos la utilizan principalmente para investigar (60.5%), generar ideas o elaborar borradores iniciales (56.9%), así como para tareas de redacción, traducción y organización de contenidos. Por su parte, los académicos recurren a estas tecnologías para crear materiales didácticos y evaluaciones (56.4%), desarrollar contenido multimedia y, crucialmente, para enseñar a sus propios estudiantes sobre el uso responsable de la IA.

ChatGPT Domina el Panorama Digital

Entre las plataformas de IA más populares entre los universitarios, ChatGPT se alza como la favorita, utilizada por un contundente 79.8% de los estudiantes. Le siguen de cerca Google Gemini (48.7%), Meta AI (36.8%), Microsoft Copilot (17.2%) y DeepSeek (14.1%). La mayoría de los alumnos (86.4%) accede a estas herramientas a través de sus teléfonos celulares, aunque una porción significativa también recurre a sus computadoras portátiles.

La Brecha del Conocimiento: Desconocimiento de Políticas Institucionales

A pesar de la alta adopción, el estudio del DEC enciende las alarmas sobre un vacío significativo: el desconocimiento de las políticas institucionales que rigen el uso de la IA. Un alarmante 71.7% de los estudiantes y el 79% de los docentes admitieron no conocer las normativas específicas de la UNAM al respecto. Esta falta de claridad se refleja en que el 82.1% de los alumnos y el 81.2% de los profesores consideran que la universidad aún no ha establecido directrices lo suficientemente claras para orientar su aplicación en el ámbito académico.

Retos y Preocupaciones en el Horizonte Educativo

Este desconocimiento generalizado genera preocupación, ya que la IA se utiliza de manera cotidiana o semanal sin un marco de referencia claro en cuanto a integridad académica, atribución de contenidos, protección de datos y límites éticos. El informe también evaluó la alfabetización en IA de la comunidad universitaria, encontrando niveles intermedios en dimensiones como comprensión tecnológica, pensamiento crítico y uso responsable. Si bien la mayoría sabe utilizar la IA para tareas específicas y reconoce algunos riesgos como sesgos o plagio, la capacidad para liderar proyectos de innovación o participar en la construcción de políticas institucionales aún es limitada.

Evaluación y Calidad del Aprendizaje en la Mira

Una de las mayores preocupaciones se centra en los procesos de evaluación. Una parte considerable del estudiantado expresó desconfianza hacia los sistemas automatizados de calificación, temiendo errores, sesgos o decisiones que puedan comprometer la equidad académica. Asimismo, surgieron inquietudes sobre la calidad del aprendizaje, con el riesgo de desarrollar conocimientos superficiales y una dependencia excesiva de las respuestas generadas por IA. La privacidad de la información personal al usar plataformas externas también es un punto de atención.

Preparación para el Futuro Laboral

Adicionalmente, menos de la mitad de los estudiantes se sienten completamente preparados para integrarse a un mercado laboral donde las herramientas de IA jugarán un papel cada vez más predominante. Este dato resalta la necesidad de una formación más robusta y estratégica que trascienda el uso operativo de la tecnología.

Recomendaciones del DEC para la UNAM

Ante este panorama, el Digital Education Council propone cinco líneas de acción clave para la UNAM:

  1. Desarrollar una estrategia institucional clara sobre IA: Establecer una visión y objetivos definidos para la integración de la IA en la universidad.
  2. Fortalecer y difundir lineamientos de uso: Crear y comunicar políticas claras y accesibles sobre cómo utilizar la IA de manera ética y académica.
  3. Ampliar la formación en ética, pensamiento crítico y competencias digitales: Capacitar a estudiantes y docentes en el uso responsable, crítico y estratégico de la IA.
  4. Rediseñar los sistemas de evaluación: Adaptar los métodos de evaluación para asegurar su pertinencia y equidad en la era de la IA, antes de automatizar procesos.
  5. Promover una gobernanza participativa: Involucrar activamente a estudiantes y profesores en la elaboración de las políticas universitarias relacionadas con la IA.

El DEC enfatiza que el desafío principal para universidades como la UNAM reside en transitar de una simple adopción tecnológica hacia una integración pedagógica profunda, que combine innovación, transparencia y confianza en el proceso de aprendizaje. La meta es asegurar que la IA se convierta en un aliado para potenciar la educación, y no en un obstáculo para la integridad académica y el desarrollo del pensamiento crítico.