El fervor bursátil en torno a la inteligencia artificial (IA) está experimentando una transformación significativa. Lo que antes era un escenario dominado casi por completo por las llamadas '7 Magníficas' —Amazon, Alphabet, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla—, ahora ve cómo el protagonismo se desplaza hacia un ecosistema más amplio de empresas. Estas compañías son las que proveen los componentes esenciales para el crecimiento y la operación de los modelos de IA: procesadores, memoria, almacenamiento, energía y la infraestructura física subyacente.
Un Cambio de Paradigma en Wall Street
Los datos revelan un cambio contundente. Al cierre de junio de 2026, las '7 Magníficas' registraban en conjunto una caída del 2% en el año. En contraste, las 493 empresas restantes del índice S&P 500 experimentaron un avance colectivo del 16%. Solo una de las siete gigantes tecnológicas superó el rendimiento del 10.2% del índice general. Este fenómeno, analizado por el BlackRock Investment Institute, subraya una maduración del mercado de IA, donde la inversión ya no se concentra únicamente en los desarrolladores de software y plataformas de nube, sino que se expande hacia toda la cadena de valor.
La Inversión en Infraestructura como Motor de Crecimiento
La estrategia de inversión se está reorientando. Las grandes tecnológicas, lejos de perder relevancia, están actuando como catalizadores de una nueva ola de ganadores. Durante 2025, estas siete empresas destinaron aproximadamente 381,000 millones de dólares a gasto de capital, según Enrique López Navarro, director de Equity de Actinver. Una parte sustancial de esta inversión, particularmente de Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta, se dirigió a centros de datos y la infraestructura asociada a la IA. Este desembolso masivo está disparando la demanda de chips, sistemas de memoria, soluciones de almacenamiento, conectividad, energía y equipos especializados para centros de datos.
“No están reemplazando a las 7 Magníficas. Representan la siguiente capa de beneficiarios de la inversión que ellas mismas impulsaron”, explica López Navarro. Esta visión es compartida por Sergio Méndez, director general de BlackRock México, quien advierte sobre los riesgos de apostar por una sola compañía ganadora en un mercado caracterizado por “miniciclos económicos”. La principal certeza, según Méndez, reside en la necesidad de una inversión sostenida en infraestructura para la IA, independientemente de qué actor domine el desarrollo de modelos o la provisión de servicios en la nube.
La Estrategia de "Escasez de IA"
BlackRock ha ampliado su narrativa de inversión para abarcar la infraestructura crítica que soporta el cambio tecnológico. La estrategia se enfoca en identificar sectores que, por necesidad, deberán expandir su capacidad: electricidad, redes de telecomunicaciones, memoria, semiconductores y centros de datos. Este enfoque se denomina "escasez de IA", un escenario donde, antes de que la tecnología pueda generar una etapa de abundancia y productividad, debe superar restricciones físicas y financieras significativas.
El desempeño bursátil ya refleja esta diversificación. Al 10 de julio, empresas como SanDisk (antes de una corrección) habían acumulado avances superiores al 700% en 2026. AMD, por su parte, ganaba cerca del 161%, superando ampliamente el rendimiento promedio de las '7 Magníficas'. Qualcomm también mostraba ganancias notables, con un avance del 12% en el año y un impresionante 48% en los tres meses previos.
Diversificación Geográfica y de Componentes
Estas empresas se benefician desde diferentes frentes. AMD es clave en la capacidad de procesamiento; SanDisk lidera en soluciones de almacenamiento; y Qualcomm facilita la integración de la IA en dispositivos de consumo, automotrices y computadoras. La oportunidad también se está expandiendo geográficamente. Compañías asiáticas como SK Hynix y Samsung son fundamentales en la producción de memoria, un componente vital para la transferencia y procesamiento de grandes volúmenes de datos en servidores.
SK Hynix, con sede en Corea del Sur, ha ganado relevancia al debutar en el mercado bursátil estadounidense. La compañía domina cerca del 56% del mercado de memoria de alto ancho de banda, un componente crítico para los centros de datos modernos. La demanda de este tipo de memoria ha sido tan alta que, durante el primer trimestre de 2026, los precios de ciertos tipos de memoria para computadoras y servidores prácticamente se duplicaron respecto al trimestre anterior, evidenciando la tensión entre la creciente demanda y la capacidad de producción limitada.
El exitoso debut de los certificados ADR de SK Hynix en el Nasdaq, donde recaudó 26,500 millones de dólares y cerró su primera jornada con un alza del 13%, amplió las opciones para los inversionistas estadounidenses de acceder a este segmento del mercado.
México y la Infraestructura de IA
Si bien México no está a la vanguardia en el desarrollo de modelos fundacionales de IA, sí tiene un papel crucial en la infraestructura que los soporta. Querétaro se ha consolidado como un centro neurálgico para la infraestructura de nube y procesamiento de datos en el país. Gigantes como Amazon Web Services (AWS), Google Cloud y Microsoft han establecido o anunciado regiones de nube en la entidad, mientras otros operadores privados expanden sus complejos.
AWS lanzó su región México Central en 2025, con tres zonas de disponibilidad, y se comprometió a invertir más de 5,000 millones de dólares a lo largo de 15 años. Microsoft, por su parte, anunció una inversión inicial de 1,100 millones de dólares en 2020, a la que posteriormente sumó otros 1,300 millones, destacando la importancia estratégica de México en la expansión de la infraestructura de IA.
La apuesta energética es fundamental para consolidar la posición de México en este sector. La manufactura mexicana puede capitalizar la demanda de infraestructura física para la IA, aprovechando su capacidad productiva para proveer componentes y servicios esenciales. Este escenario abre oportunidades significativas para el sector productivo mexicano, que puede beneficiarse de la expansión global de la inteligencia artificial al proveer los cimientos físicos y energéticos que esta tecnología requiere para su crecimiento continuo.
El sector empresarial y productivo mexicano se encuentra ante una coyuntura favorable para capitalizar la creciente demanda de infraestructura para la inteligencia artificial. La inversión en centros de datos, la provisión de energía y la manufactura de componentes son áreas donde México puede destacar, fortaleciendo su economía y posicionándose como un actor relevante en la cadena de suministro global de IA. La diversificación de la inversión en IA, que ahora beneficia a proveedores de componentes y servicios, representa una oportunidad de oro para que el empresariado mexicano amplíe su participación en este mercado de alto crecimiento.