La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH) ha lanzado un llamado enérgico al gobierno federal para que reconsidere la asignación presupuestaria destinada a la promoción internacional de México como destino turístico. La petición surge ante la preocupante tendencia a la baja en la llegada de viajeros extranjeros, quienes, según los hoteleros, están optando por otros destinos vacacionales.

La solicitud cobra especial relevancia ante la propuesta de la Secretaría de Hacienda de incrementar en un 35.8 por ciento el Derecho de No Residente (DNR) para el próximo año fiscal. Este impuesto, que pagan los visitantes internacionales al ingresar al país, es visto por los hoteleros como una fuente potencial de financiamiento para revertir la caída en el turismo.

“Lo que pedimos es sencillo: que una parte de lo que ese visitante aporta al entrar al país se invierta en traer al siguiente. Esa es la cadena virtuosa que México necesita recuperar”, declaró Jorge Paoli, presidente de la ANCH, subrayando la necesidad de una estrategia que genere un ciclo de crecimiento turístico.

El gobierno federal, por su parte, ha justificado el aumento del DNR argumentando la necesidad de modernizar y mantener en óptimas condiciones los servicios migratorios. Sin embargo, los hoteleros advierten que este encarecimiento podría presionar el presupuesto de los potenciales turistas y, en consecuencia, desincentivar su visita a México.

En un comunicado emitido este lunes, los miembros de la ANCH expresaron su descontento, señalando que la distribución propuesta del DNR para 2027 no contempla una asignación específica para la promoción internacional, la conectividad aérea o la mejora de la infraestructura en los destinos turísticos que generan esta recaudación.

Propuestas para Revitalizar el Sector

Los hoteleros no solo piden la reasignación de fondos, sino que también proponen un análisis exhaustivo del aumento del DNR. Sugieren que dicha revisión considere la actual demanda turística, marcada por la disminución de visitantes internacionales, así como la conectividad aérea, factores cruciales para la competitividad del país.

Además, la ANCH ha puesto sobre la mesa la necesidad de establecer un mecanismo de gobernanza para los programas de promoción turística. Este sistema buscaría una vinculación estrecha entre el gobierno y el sector privado, con el objetivo de garantizar la transparencia en el uso de los recursos y asegurar que las estrategias de promoción sean efectivas y alineadas con las necesidades del mercado.

Históricamente, antes de 2018, el Derecho de No Residente era una fuente fundamental para el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM). Este organismo desempeñaba un papel crucial en la difusión y fortalecimiento de la imagen de México como un destino internacional atractivo. Sin embargo, a partir de 2019, los recursos recaudados a través del DNR dejaron de destinarse a la promoción y fueron canalizados hacia la construcción de grandes proyectos de infraestructura, como el Tren Maya y el Aeropuerto Felipe Ángeles.

Esta reorientación de fondos ha dejado a la promoción turística prácticamente desprovista de recursos, en un contexto de creciente competencia regional. Países como República Dominicana continúan invirtiendo significativamente en posicionarse como destinos turísticos de primer nivel, lo que representa un desafío adicional para México.

Como tercer punto de su propuesta, los hoteleros enfatizan la necesidad de dar escala y permanencia a la estrategia nacional de promoción. Esto implica la creación de un mecanismo con gobernanza público-privada, que establezca metas medibles y asegure una rendición de cuentas clara.

Finalmente, como cuarto punto, solicitan la instalación de una mesa de trabajo conjunta. Esta mesa incluiría a representantes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Turismo, el Congreso de la Unión y el propio sector turístico. El objetivo sería evaluar el impacto acumulado de las cargas y tarifas que enfrentan los visitantes internacionales al elegir México como destino.

“Cada visitante internacional que llega a México sostiene empleos en hoteles, restaurantes, transporte y miles de pequeños negocios. Lo que pedimos es sencillo: que una parte de lo que ese visitante aporta al entrar al país se invierta en traer al siguiente. Esa es la cadena virtuosa que México necesita recuperar”, reiteró Paoli, haciendo hincapié en el impacto directo del turismo en la economía y el empleo nacional.

El sector empresarial y productivo, pilar fundamental de la economía mexicana, ve en esta propuesta una oportunidad para revitalizar una industria clave. La inversión en promoción no solo atraería más visitantes, sino que también fortalecería la marca país, generaría divisas y, sobre todo, sostendría y crearía empleos en una cadena de valor que abarca desde grandes cadenas hoteleras hasta pequeños negocios locales. La colaboración entre el gobierno y el sector privado se presenta como el camino idóneo para recuperar el dinamismo turístico y asegurar la competitividad de México en el escenario global.

La situación actual exige una respuesta proactiva y coordinada. La industria hotelera, consciente de su rol como motor económico, busca activamente soluciones que permitan revertir la tendencia negativa y posicionar nuevamente a México como un destino de clase mundial. La implementación de las propuestas de la ANCH podría ser el catalizador necesario para alcanzar estos objetivos, beneficiando a toda la cadena de valor del turismo y a la economía nacional en su conjunto.