La industria aérea mexicana respira un aire de certidumbre tras los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos. La claridad sobre la política comercial estadounidense, que antes generaba cálculos complejos a largo plazo, ahora ofrece un horizonte más definido para el crucial sector de la carga aérea, especialmente en el norte del país.
Ricardo Dueñas, director general de Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA), destacó que la conclusión de este proceso electoral representa un alivio significativo para las empresas que dependen de la relación comercial binacional. La volatilidad en las decisiones de Washington había introducido un factor de incertidumbre que dificultaba la planificación de inversiones a varios años, esenciales para proyectos de infraestructura aeroportuaria.
"Se redujo la certidumbre. Ganaron demócratas, ganaron republicanos. Lo que queríamos era ya brincar ese momento, que era un momento de incertidumbre, porque no sabíamos cómo iba a amanecer el presidente de Estados Unidos y qué decisiones iban a tomar, entonces, yo creo que eso darle algo de certidumbre", señaló Dueñas durante el Summit Norte de Expansión.
Esta mayor claridad coincide con un momento clave para OMA, que se prepara para ejecutar inversiones por 16,000 millones de pesos de su plan quinquenal a partir de diciembre. Aproximadamente la mitad de este monto se destinará al Aeropuerto Internacional de Monterrey, un nodo estratégico para la expansión del grupo.
Monterrey, Epicentro de la Carga Aérea
El Aeropuerto de Monterrey se perfila como el principal beneficiario de esta estrategia. Uno de los proyectos centrales es la integración de operaciones de carga en la Terminal C, una ampliación que incrementará la capacidad de carga aérea del aeropuerto regiomontano en un 50%. Esta decisión no es improvisada, sino el resultado de estudios de varios años que anticiparon una creciente demanda de estos servicios.
Dueñas enfatizó la oportunidad que representa el nearshoring, la relocalización de cadenas de suministro que se han visto interrumpidas entre Asia y Estados Unidos. México, y particularmente Monterrey, se encuentran en una posición privilegiada para capitalizar esta tendencia, no solo por su ubicación geográfica, sino también por el ecosistema industrial y logístico que se ha desarrollado en la región.
"Estamos viviendo una gran oportunidad que es el nearshoring. Se rompieron cadenas de suministro entre Asia y Estados Unidos, y nosotros quedamos muy bien posicionados a lado del mercado más grande del mundo, pero no solo es la ubicación, es también que Monterrey ha venido trabajando en los últimos años en un ecosistema que estaba y está bien posicionado para capitalizarlo", afirmó.
El Pulso del Nearshoring en la Carga
A pesar de los desafíos recientes, como los aranceles en sectores clave como el automotriz, los altos precios de los combustibles y otros conflictos geopolíticos, el segmento de carga de OMA ha mantenido una trayectoria de crecimiento sostenido. El grupo reporta un incremento del 40% en su negocio de carga, lo que refuerza sus proyecciones para los próximos años.
Este crecimiento se sustenta en la creciente integración productiva entre México y Estados Unidos, que va más allá del intercambio de productos terminados para incluir componentes, insumos y procesos distribuidos entre ambos territorios. El movimiento de mercancías a través de los aeropuertos se convierte así en un indicador preciso de la actividad industrial y de la fortaleza de la relación económica bilateral.
"Las condiciones están ahí. Este crecimiento de carga lo estamos viendo también hacia delante. Eso es resultado del nearshoring. Nosotros tenemos el pulso. Estamos en primera fila para ser testigos de que esta actividad continúa y de que está ahí y lo tenemos en el pulso a través de la carga, en el pulso del tráfico de negocios, porque el tráfico de negocios es mucho más resiliente que el tráfico turista", subrayó Dueñas.
La resiliencia del tráfico de negocios, en contraste con el tráfico turístico que puede verse afectado por cambios en el consumo, es un factor clave para los planes de inversión aeroportuaria. La carga está intrínsecamente ligada a las necesidades de producción y abastecimiento de las empresas, lo que la convierte en un barómetro más fiable de la actividad económica.
Factores de Crecimiento y el T-MEC
La cercanía de Monterrey con Estados Unidos y su robusta base industrial son ventajas competitivas para atraer mayor actividad logística. Además, el talento especializado y el bono demográfico de México son identificados como factores que pueden sostener el crecimiento de las operaciones manufactureras y, consecuentemente, la demanda de servicios aeroportuarios.
Sin embargo, la certidumbre generada por los resultados electorales en EE.UU. no elimina por completo los desafíos. La implementación y el cumplimiento del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) siguen siendo una pieza fundamental para consolidar la relación económica y asegurar un marco de reglas claras y estables para la inversión y el comercio a largo plazo.
La inversión de OMA en el Aeropuerto de Monterrey, particularmente en su capacidad de carga, es una apuesta estratégica que busca capitalizar las oportunidades del nearshoring y la creciente interconexión económica entre México y Estados Unidos. La certidumbre política en el vecino país del norte es un catalizador clave para materializar estas ambiciones y fortalecer la posición de México como un centro logístico y de manufactura de clase mundial.
En el contexto de la política comercial estadounidense, la estabilidad que se percibe tras las elecciones intermedias es vista como un impulso para la inversión en infraestructura. Los aeropuertos del norte de México, con su conectividad y capacidad logística, están bien posicionados para capturar una porción significativa del crecimiento esperado en la carga aérea, beneficiando así al sector empresarial y productivo del país.