Una explosión de gas en una mina de carbón ubicada en la provincia china de Shanxi dejó un saldo de 82 personas fallecidas, convirtiéndose en el accidente minero más mortífero que ha registrado el país asiático desde 2009. Dos trabajadores permanecen desaparecidos y 128 más se encuentran hospitalizados tras el incidente ocurrido el viernes pasado.

Las autoridades chinas redujeron la cifra inicial de 90 víctimas mortales a 82 durante una conferencia de prensa celebrada el sábado por la noche, según reportó la agencia estatal Xinhua. Los equipos de rescate continúan trabajando en el lugar mientras se investigan las causas del siniestro en la mina Liushenyu, operada por Shanxi Tongzhou Coal & Coke Group.

El presidente Xi Jinping ordenó intensificar las inspecciones de riesgos y controles de seguridad en el sector minero, especialmente durante la temporada de lluvias e inundaciones. Por su parte, el primer ministro Li Qiang exigió transparencia en la divulgación de información y una aplicación más estricta de las responsabilidades de seguridad en sectores clave.

El Consejo de Estado de China anunció que llevará a cabo una investigación exhaustiva para determinar las causas del accidente y establecer responsabilidades de autoridades locales, reguladores y la empresa operadora. Un ejecutivo de la compañía ya fue detenido, mientras el equipo investigador ordenó una revisión nacional de medidas de seguridad minera y una represión contra prácticas ilegales como lugares de trabajo ocultos, falsificación de datos y subcontratación indebida.

La mina afectada tiene una capacidad de producción anual de 1.2 millones de toneladas de carbón coquizable, una fracción menor de los 1,300 millones de toneladas que produce anualmente la provincia de Shanxi. El Ministerio de Gestión de Emergencias desplegó seis equipos con 345 personas para apoyar las labores de rescate, mientras las víctimas reciben atención médica por lesiones y exposición a gases tóxicos.

China ha logrado reducir significativamente la mortalidad en minas de carbón en años recientes, aunque la industria enfrenta presiones contradictorias entre aumentar la producción para garantizar seguridad energética y mantener estándares de seguridad rigurosos. El carbón sigue siendo fundamental en la matriz energética china, sustentando la generación eléctrica y la actividad industrial del país.

El último accidente minero con mayor número de víctimas ocurrió en 2009 en la mina Xinxing, provincia de Heilongjiang, donde murieron 108 personas. El incidente actual se clasifica como accidente muy grave según la normativa china y ocurre en un momento crítico para el mercado nacional del carbón, cuya oferta ya es escasa debido a la demanda estival y dificultades en las exportaciones de Indonesia.