La Cámara de Comercio de Estados Unidos ha lanzado una severa advertencia al Senado de México, instando a la reconsideración del Paquete Económico 2027. El organismo empresarial estadounidense argumenta que las modificaciones propuestas al Impuesto Sobre la Renta (ISR) podrían tener un efecto contraproducente, mermando los recursos disponibles para la inversión, la contratación de personal y la expansión de operaciones de las empresas con presencia en territorio mexicano.

En una misiva dirigida a figuras clave del gobierno mexicano, incluyendo al senador Yunes, al jefe de la Oficina de la Presidencia, Lázaro Cárdenas Batel, y a los secretarios de Hacienda y Economía, Édgar Amador Zamora y Marcelo Ebrard, respectivamente, así como al jefe del SAT, Antonio Martínez Dagnino, y al embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri, la Cámara de Comercio de EU expresó su respaldo a las medidas destinadas a combatir la evasión fiscal y las operaciones simuladas. Sin embargo, el núcleo de su preocupación radica en la posibilidad de que las reformas alcancen gastos operativos legítimos de compañías que cumplen cabalmente con sus obligaciones tributarias. El debate se centra en la discrepancia entre la utilidad que el fisco reconoce y la ganancia real que obtienen los negocios.

El Freno a las Deducciones del ISR

Una de las principales objeciones de la Cámara de Comercio de Estados Unidos es que la propuesta del Paquete Económico 2027 podría funcionar como un piso mínimo de utilidad gravable, desvinculado de la rentabilidad real de las empresas. Esta situación, advierten, sería particularmente perjudicial para negocios que operan con márgenes de ganancia estrechos o que incurren en gastos operativos elevados, como los relacionados con inventarios, logística, insumos, nómina, arrendamientos y financiamiento. El argumento central es que una limitación generalizada de las deducciones fiscales incrementaría la utilidad sujeta a impuestos, aun cuando dichos gastos sean indispensables para la generación de ingresos y estén debidamente documentados.

Desde la perspectiva de la organización, el impuesto debe gravar la utilidad neta, reconociendo los costos legítimos inherentes a la actividad económica. La Cámara alerta que el impacto de estas restricciones sería desproporcionado para sectores que demandan grandes inventarios, inversiones de capital significativas o servicios logísticos complejos. Adicionalmente, cuestionan la exigencia de que las compañías registren deducciones rechazadas durante periodos prolongados, sin una garantía de recuperación total. La posibilidad de trasladar estas deducciones a ejercicios fiscales posteriores ofrecería un alivio limitado si las mismas restricciones impiden su utilización año tras año, transformando lo que podría ser una restricción temporal en un costo fiscal permanente.

Menos Recursos para el Crecimiento

Las inquietudes expresadas por la Cámara de Comercio de Estados Unidos emanan de los comentarios de sus empresas afiliadas, las cuales anticipan un incremento en sus desembolsos fiscales, una reducción en su capital de trabajo y una incertidumbre creciente respecto a la recuperación de deducciones diferidas. Según se detalla en la carta, estos efectos podrían influir directamente en decisiones cruciales como la contratación de personal, la apertura de nuevas sucursales, la ampliación de instalaciones, la modernización de cadenas de suministro y la fijación de precios de bienes y servicios.

El organismo empresarial pronostica una disminución en los flujos de inversión, una menor creación de empleos formales y, consecuentemente, un alza en los precios para los consumidores. Entre las objeciones específicas se encuentra la propuesta de reducir el límite de deducción de intereses netos del 30% al 20% de la utilidad fiscal ajustada. La Cámara sostiene que esta medida elevaría el costo del capital después de impuestos, impactando negativamente la inversión, las remuneraciones y el crecimiento económico general. Asimismo, critican la limitación del uso de pérdidas fiscales al 50% de la utilidad gravable, incluyendo aquellas generadas antes de la entrada en vigor de la reforma, advirtiendo que esto alteraría las expectativas de inversión y prolongaría el periodo de recuperación de proyectos que fueron estructurados bajo las reglas fiscales vigentes.

Pagos Anticipados y Riesgo de Doble Imposición

La Cámara de Comercio de Estados Unidos también señala que las modificaciones propuestas a los pagos provisionales del ISR podrían obligar a las empresas a desembolsar montos superiores a su impuesto anual esperado. Esta situación ejercería una presión considerable sobre la liquidez de las compañías, incrementaría sus costos de financiamiento y generaría saldos a favor cuya recuperación podría demorar. En operaciones comerciales con residentes extranjeros, la organización advierte que la exigencia de retenciones fiscales antes del pago efectivo podría generar desajustes financieros y un riesgo latente de doble imposición.

Además, consideran que las restricciones propuestas podrían afectar negativamente los acuerdos bilaterales de precios de transferencia, los cuales han sido aceptados y validados por las autoridades fiscales de México y Estados Unidos. La Cámara enfatiza que, en su redacción actual, las reformas propuestas son difíciles de conciliar con los principios fundamentales de una política tributaria sólida, tal como se promueven en las directrices de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Estos principios incluyen la seguridad jurídica, la administrabilidad, la proporcionalidad, la tributación de la renta neta, la prevención de la doble imposición y el respeto a los mecanismos bilaterales de prevención de controversias, como los Acuerdos Anticipados de Precios (AAP).

Propuestas de la Cámara de Comercio de EU

Ante este panorama, la Cámara de Comercio de Estados Unidos ha presentado una serie de propuestas concretas al Senado mexicano. Solicitan la exclusión de los gastos operativos verificables de los límites propuestos, buscando proteger a los negocios que operan con márgenes bajos. Piden mantener el umbral de deducción de intereses en el 30%, permitir el uso íntegro de las pérdidas fiscales acumuladas previas a la reforma y ajustar los pagos provisionales para que reflejen de manera más precisa el resultado anual esperado.

Asimismo, plantean la necesidad de garantizar mecanismos eficientes para la recuperación de deducciones diferidas y establecer protecciones específicas para contribuyentes que demuestren operaciones reales, costos rastreables y documentación adecuada. La organización también insta a la implementación de reglas de transición que respeten las inversiones y los financiamientos ya existentes. La Cámara de Comercio de Estados Unidos subraya la importancia de continuar el diálogo con las empresas, expertos fiscales y las industrias afectadas antes de proceder con la aprobación del paquete económico. Consideran que el fortalecimiento de las finanzas públicas y la preservación de la competitividad de México no son objetivos contrapuestos, sino complementarios, que requieren un entorno tributario predecible, transparente y estable para prosperar.