Estados Unidos ha puesto el ojo en México, señalándolo como un punto neurálgico para la triangulación de mercancías provenientes de China. El objetivo, según un reciente informe de la Casa Blanca, es que estos productos esquiven los aranceles impuestos por Washington mediante un proceso de reetiquetado, reempaque o documentación falsa que les permita ingresar al mercado estadounidense como si fueran de origen mexicano.

México, un Hub de Riesgo Señalado

El documento, elaborado por la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca, clasifica a México dentro del llamado "Tier 1", un grupo de países que manejan volúmenes significativos de bienes vinculados con China, poseen bases industriales diversificadas y cuentan con amplias plataformas exportadoras hacia Estados Unidos. En esta misma categoría se encuentran naciones como Canadá, la Unión Europea, India, Israel, Japón, Corea del Sur y Taiwán.

La preocupación principal radica en el acceso preferencial que ofrece el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Si bien los productos chinos enfrentan un arancel promedio cercano al 50% en Estados Unidos, aquellos que transitan por México y cumplen, o aparentan cumplir, las condiciones del T-MEC pueden ver esa carga fiscal reducirse drásticamente, incluso a cero.

El Fenómeno de la Triangulación

El informe define el transbordo ilegal como el envío de productos a través de terceros países mediante procesos como el reetiquetado, reempaque, refacturación, procesamiento menor o declaraciones falsas de origen. Esto permite ocultar el verdadero lugar de producción y, por ende, evitar los aranceles correspondientes.

La Oficina de Comercio y Análisis Económico (OTEA) del Departamento de Comercio de EE.UU. identificó, utilizando datos aduaneros a nivel de transacción, productos con el mismo código HS8 que fueron importados desde China y posteriormente exportados a Estados Unidos desde una misma región y durante el mismo trimestre. Este método sugiere una posible triangulación.

Cifras y Corredores Específicos

Bajo este criterio, se estima que durante 2025, alrededor de 67,000 millones de dólares en mercancías destinadas a Estados Unidos fueron transbordadas desde China a través de los tres principales centros identificados: México, India y Vietnam. Estos movimientos habrían representado una pérdida de aproximadamente 28,000 millones de dólares en ingresos arancelarios para Estados Unidos.

Si bien el informe no desglosa la cifra exacta atribuible únicamente a México dentro de esos 67,000 millones, sí señala un corredor específico: la región de Guanajuato-Querétaro. Se apunta a esta zona como un posible punto de tránsito para motores eléctricos, generadores, transformadores y convertidores estáticos (partidas HS 8501 a 8504), compitiendo directamente con centros manufactureros estadounidenses.

Contexto Global y Vigilancia Futura

Este fenómeno no es exclusivo de México. La Casa Blanca identifica más de 40 países con riesgo elevado de transbordo ilegal. Tras la imposición de aranceles a China en 2018, se ha observado un desplazamiento de mercancías hacia terceros mercados, utilizando diversas estrategias para ocultar su origen.

Las estimaciones sobre la magnitud total de este comercio ilícito varían considerablemente entre diferentes análisis, desde 40,000 millones de dólares anuales hasta más de 300,000 millones de dólares potenciales, dependiendo de la metodología empleada.

Para combatir esta práctica, la Casa Blanca planea reforzar la vigilancia mediante inteligencia artificial. El sistema "Detective Border" cruzará información sobre rutas de embarque, origen declarado, contenido de los productos y capacidad de las fábricas para detectar anomalías. El objetivo es distinguir claramente entre el nearshoring y la inversión extranjera legítimos, y aquellas mercancías que simplemente utilizan un tercer país para ocultar su verdadero origen.

Implicaciones para México

Para México, esta distinción es crucial. Su ventaja competitiva derivada de la producción bajo las reglas del T-MEC también lo convierte, desde la perspectiva de Washington, en un punto de escrutinio intensificado. Estados Unidos buscará verificar con mayor rigor cuánto valor se genera realmente en territorio mexicano y cuál es el origen auténtico de los bienes que cruzan su frontera.

El informe subraya que no todo intercambio comercial con insumos chinos constituye una irregularidad, dado los grandes flujos de comercio legítimo que existen. Sin embargo, la creciente sofisticación de las tácticas de triangulación exige una mayor atención por parte de las autoridades mexicanas para salvaguardar la integridad de sus acuerdos comerciales y evitar ser un conducto para prácticas desleales que afecten a sus socios del T-MEC.

La integración económica de México con Estados Unidos, si bien ofrece oportunidades, también lo expone a este tipo de escrutinio. La capacidad del país para demostrar el origen y valor agregado de sus exportaciones será fundamental para mantener la confianza de su principal socio comercial y evitar posibles represalias arancelarias o medidas restrictivas.

En este contexto, la colaboración entre autoridades aduaneras y de comercio de ambos países se vuelve indispensable. La transparencia y la aplicación rigurosa de las reglas de origen del T-MEC serán claves para disipar las sospechas y asegurar un flujo comercial justo y equitativo.

La estrategia de Estados Unidos de utilizar inteligencia artificial para detectar estas anomalías representa un avance tecnológico en la lucha contra el fraude comercial. México deberá estar preparado para responder a estas nuevas herramientas de vigilancia y demostrar su compromiso con la legalidad en el comercio internacional.