La Comisión Federal de Electricidad (CFE) ha lanzado una advertencia velada a los consumidores mexicanos: prepárense para un aumento significativo en los cortes de suministro eléctrico debido a la falta de pago. Las proyecciones de la empresa estatal, contenidas en su Plan de Sostenibilidad 2026-2030, apuntan a un incremento del 16.6% en las desconexiones residenciales por incumplimiento de deudas para el año 2030.
Incremento Sostenido de Desconexiones
Según los datos proyectados, el número de cortes de electricidad a clientes residenciales por no saldar sus recibos pasaría de los 9 millones 596 mil 452 registrados en 2026 a la alarmante cifra de 11 millones 185 mil 635 para 2030. Esto se traduce en un aumento neto de un millón 589 mil 183 desconexiones en un lapso de cuatro años. La tendencia no es lineal; el plan contempla que para 2028 ya se habrán alcanzado los 10 millones 360 mil 618 cortes, dibujando un panorama de crecimiento constante en este indicador.
Es crucial entender que estas cifras representan el número de veces que se suspende el servicio por falta de pago, y no necesariamente el número de hogares afectados. Un mismo usuario podría experimentar múltiples cortes si persiste en su falta de pago.
Mecanismos de Reconexión y Objetivos de Servicio
El informe anual 2025 de la CFE detalla el procedimiento para la reconexión del servicio: una vez que el usuario liquida su adeudo y cubre la cuota correspondiente, el suministro se restablece. A pesar del incremento previsto en los cortes, la administración de Emilia Esther Calleja Alor, al frente de la CFE, ha establecido como objetivo mejorar gradualmente el porcentaje de servicios que son reconectados en un plazo máximo de 30 días. Para 2026, se busca que el 73% de los cortes sean resueltos en este periodo, cifra que se espera aumente al 74% en 2028 y alcance el 75% para 2030.
Riesgos para la Asequibilidad y el Bienestar Familiar
En su análisis de doble materialidad, la CFE reconoce abiertamente que varios factores representan riesgos para la accesibilidad y asequibilidad del servicio eléctrico, con potenciales repercusiones directas en el bienestar de los hogares mexicanos. Entre estos factores se encuentran el costo de la electricidad, la dependencia de subsidios gubernamentales y, de manera destacada, las desconexiones por falta de pago.
Ante este escenario, uno de los pilares del Plan de Sostenibilidad de la CFE es precisamente fortalecer la accesibilidad y asequibilidad del servicio. Esto implica un seguimiento constante de las tarifas, el monitoreo de los cortes por impago y una evaluación del porcentaje del gasto familiar que se destina a la electricidad.
Gasto Familiar y Cobertura Eléctrica
En cuanto al gasto familiar, la CFE establece una meta de referencia: que el desembolso de los hogares en electricidad represente el 1.96% de su presupuesto total en 2026. Se espera una ligera disminución a 1.95% tanto en 2028 como en 2030, lo que sugeriría un esfuerzo por contener el impacto del costo de la luz en las finanzas domésticas, a pesar del aumento proyectado en los cortes.
Paralelamente, la CFE tiene como meta expandir la cobertura eléctrica nacional. Se proyecta un incremento del 99.88% en 2026 a un casi total del 99.99% en 2028, un nivel que se pretende mantener hasta el final del sexenio. Este objetivo de universalización del acceso a la electricidad contrasta con la advertencia sobre el aumento de los cortes por falta de pago, planteando un desafío dual para la empresa y para los consumidores.
Contexto Económico y Social
El incremento proyectado en los cortes de luz por falta de pago no ocurre en un vacío. Se enmarca en un contexto económico donde la inflación, el costo de vida y la estabilidad de los ingresos familiares son factores determinantes. Si bien la CFE busca mejorar los tiempos de reconexión, el aumento en el número absoluto de desconexiones sugiere una presión financiera creciente sobre un segmento de la población.
Históricamente, la CFE ha operado bajo un esquema de subsidios para mantener tarifas accesibles, especialmente para el consumo doméstico básico. Sin embargo, la sostenibilidad de estos subsidios y su impacto en las finanzas públicas son temas de debate recurrente. Las proyecciones de la CFE podrían reflejar una anticipación de condiciones económicas que dificulten a ciertos sectores de la población cumplir con sus obligaciones de pago.
Implicaciones para el Futuro
Las proyecciones de la CFE plantean interrogantes sobre la capacidad de los hogares mexicanos para absorber los costos energéticos en los próximos años. El aumento de los cortes, aunado a la meta de mantener el gasto en electricidad en un porcentaje relativamente estable del presupuesto familiar, sugiere que la CFE podría estar anticipando una mayor eficiencia en la recaudación o, alternativamente, una política de tolerancia cero ante el impago, lo que podría generar mayor estrés financiero en los hogares.
La estrategia de la CFE parece enfocarse en dos frentes: por un lado, asegurar la máxima cobertura del servicio eléctrico y, por otro, gestionar el riesgo de impago mediante proyecciones y planes de reconexión. El éxito de estas estrategias dependerá en gran medida de las condiciones económicas generales del país y de la capacidad de los hogares para mantener sus finanzas al día frente a los costos energéticos.