Vecinos de las ocho colonias consideradas como la "primera milla" alrededor del Estadio Azteca han alzado la voz para denunciar un presunto retraso y falta de claridad en el proceso de registro para obtener un tarjetón con código QR, indispensable para acceder a sus propios hogares.

La medida, implementada por la alcaldía Coyoacán, busca regular el acceso vehicular a estas zonas residenciales, especialmente durante eventos masivos en el coloso de Santa Úrsula. Sin embargo, la ejecución del programa ha generado frustración y descontento entre los habitantes, quienes aseguran que el proceso es lento y la comunicación por parte de las autoridades es deficiente.

De acuerdo con cifras proporcionadas por la propia alcaldía, hasta la fecha se han censado más de 13 mil 600 vehículos en las mencionadas colonias. Si bien estas cifras podrían parecer significativas, la percepción de los vecinos es que el avance es insuficiente para cubrir la demanda y las necesidades de todos los residentes.

La problemática se agudiza ante la proximidad de eventos importantes, donde la restricción de acceso se vuelve más estricta. Los residentes temen quedarse varados fuera de sus domicilios o enfrentar largas filas y demoras innecesarias, lo que impacta directamente en su vida cotidiana y en la de sus familias.

La falta de información clara sobre los requisitos, los plazos de entrega de los tarjetones y los canales de atención ha sido uno de los principales focos de queja. Muchos vecinos expresan desconocimiento sobre cómo completar el registro, dónde acudir o qué documentación adicional se requiere, a pesar de los esfuerzos de la alcaldía por difundir el programa.

Este sistema de tarjetones con QR no es nuevo en la Ciudad de México, y ha sido implementado en otras zonas con problemáticas similares de acceso y movilidad. Sin embargo, la experiencia en Coyoacán parece estar marcada por una implementación que no ha logrado satisfacer las expectativas de los usuarios.

La "primera milla" alrededor del Estadio Azteca abarca colonias como Ajusco, Coapa, Campestre Coyoacán, Ciudad Jardín, Culhuacán, Ex Hacienda Coapa, Granjas Coapa y Paseos de Taxqueña. Estas zonas, densamente pobladas y con un alto flujo vehicular, requieren de soluciones eficientes para garantizar la seguridad y la comodidad de sus habitantes.

Los vecinos reclaman que, si bien entienden la necesidad de regular el acceso, los métodos actuales están generando más problemas de los que resuelven. La lentitud en el registro y la entrega de los tarjetones se suma a la preocupación por la posible exclusión de residentes que no logren completar el trámite a tiempo.

Se ha señalado la necesidad de una mayor agilidad en los puntos de registro y una comunicación más efectiva, que incluya la habilitación de canales de atención telefónica o en línea que respondan de manera oportuna a las dudas de los ciudadanos.

La alcaldía Coyoacán, por su parte, ha defendido el programa como una medida necesaria para mejorar la movilidad y la seguridad en la zona, asegurando que se está trabajando para agilizar los procesos y atender las demandas de los vecinos.

Sin embargo, la persistencia de las quejas sugiere que aún existen áreas de oportunidad significativas en la implementación y gestión del programa. La confianza de los residentes en la efectividad de las autoridades se ve mermada ante la falta de resultados tangibles y una comunicación que no logra disipar las dudas.

El éxito de este tipo de iniciativas depende en gran medida de la colaboración y la comunicación fluida entre las autoridades y los ciudadanos. La experiencia en las colonias aledañas al Estadio Azteca subraya la importancia de una planificación detallada y una ejecución transparente para evitar la generación de conflictos y garantizar la satisfacción de los beneficiarios.

La situación actual exige una respuesta más enérgica por parte de la alcaldía Coyoacán, que debe redoblar esfuerzos para agilizar el registro, mejorar la difusión de información y establecer mecanismos de atención más eficientes. Solo así se podrá recuperar la confianza de los vecinos y asegurar que el tarjetón de acceso cumpla su propósito sin convertirse en un obstáculo para quienes residen en la "primera milla" del Estadio Azteca.