El Grupo Financiero Banorte se prepara para un incremento en su carga fiscal a partir de 2027, derivado de las recientes modificaciones aprobadas por el Congreso de la Unión a la Ley de Ingresos y la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR). José Marcos Ramírez Miguel, director general de la institución, señaló que estos cambios, particularmente en lo referente a las deducciones y la amortización de pérdidas fiscales, impactarán las finanzas del banco, aunque confió en que el efecto no será sustancial.

Nuevas Reglas Fiscales y su Impacto en Banorte

Las reformas aprobadas por el poder legislativo establecen nuevas directrices para el Servicio de Administración Tributaria (SAT) en su vigilancia sobre las deducciones empresariales. A partir del 1 de enero de 2027, las empresas tendrán un límite para deducir hasta el 96.67% de sus ingresos acumulables. Si superan este umbral, la deducción máxima permitida será precisamente ese porcentaje. Esta medida busca evitar que las compañías reduzcan artificialmente su base gravable para pagar menos ISR y, al mismo tiempo, combatir la operación de empresas factureras.

Adicionalmente, se ha implementado un límite a la amortización de pérdidas fiscales, que ahora podrá ser de hasta el 50% de la utilidad fiscal. Estos ajustes, si bien buscan fortalecer la recaudación y la equidad fiscal, representan un desafío para la planificación financiera de las grandes corporaciones como Banorte.

Ramírez Miguel indicó que el banco ya está trabajando en la medición precisa del impacto fiscal y en la presupuestación para el próximo año. Si bien reconoció que ningún contribuyente recibe de buen agrado nuevos impuestos o mayores cargas tributarias, reiteró su confianza en la resiliencia del grupo financiero.

Acompañamiento a Clientes y Análisis de Capacidad Crediticia

El impacto de las nuevas disposiciones fiscales no se limitará a las operaciones propias de Banorte. El CEO de la institución también expresó su preocupación por la carga que estas reformas representarán para los clientes del banco. Actualmente, Banorte se encuentra analizando a qué clientes y segmentos les podría afectar de manera más significativa el nuevo marco fiscal.

El objetivo es acompañar a estos clientes durante el proceso de adaptación a las nuevas reglas y evaluar su capacidad crediticia bajo este nuevo escenario. Esta labor de acompañamiento es crucial para mantener la estabilidad financiera de sus clientes y, por ende, la salud de la cartera del banco.

Optimismo ante la Ley de Economía Digital

En contraste con las preocupaciones sobre el ISR, José Marcos Ramírez Miguel se mostró optimista respecto a la recién aprobada Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos. Consideró que esta legislación es un paso fundamental para el país en materia de inclusión financiera.

“Es un paso que tiene que dar el país y que poco a poco nos tenemos que meter a la inclusión financiera. No creo que vaya a ser muy de golpe, pero todos tenemos que ir apuntando ahí y es un ganar ganar para los que están moviendo el dinero y gana la velocidad con la que se mueve la economía”, afirmó Ramírez Miguel.

Se espera que, una vez publicada la ley en el Diario Oficial de la Federación, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) defina en un plazo de 15 días los sectores clave que adoptarán exclusivamente pagos electrónicos como tarjetas, transferencias o códigos QR. Esta medida, según Banorte, impulsará la digitalización de las transacciones y fomentará una economía más ágil.

Desempeño Financiero de Banorte en el Tercer Trimestre de 2026

Los comentarios del CEO de Banorte se dieron en el contexto de la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre de 2026. El grupo financiero reportó un incremento del 20% en su utilidad neta, alcanzando los 15,658 millones de pesos. Este resultado positivo se da a pesar del entorno de incertidumbre fiscal que se avecina.

La captación tradicional de Banorte también mostró un crecimiento robusto, con un aumento anual del 13% para sumar 1.24 billones de pesos. Asimismo, el saldo de la cartera en etapas 1 y 2 se ubicó en 1.33 billones de pesos, lo que representa un incremento anual del 11%. Estos indicadores reflejan la solidez operativa y la confianza del mercado en la institución financiera.

En el periodo de enero a septiembre de 2026, Banorte reportó el pago de 17,407 millones de pesos en impuestos, lo que significó un aumento anual del 11%. Este dato, si bien muestra un incremento en el pago de impuestos, es anterior a la plena aplicación de las nuevas reformas fiscales que entrarán en vigor en 2027.

El análisis de la situación financiera de Banorte subraya la importancia de la adaptabilidad en un entorno regulatorio cambiante. Mientras las nuevas disposiciones fiscales presentan retos, la institución financiera parece estar posicionada para afrontarlos, apoyándose en su fortaleza operativa y en su visión estratégica hacia la digitalización y la inclusión financiera.