En un giro sorprendente para el mundo del espectáculo y los negocios, se revela que el verdadero motor financiero del Grupo Ollamani, la empresa que agrupa los activos de entretenimiento de Emilio Azcárraga Jean, no reside en la pasión desbordante del Club América ni en la majestuosidad del Estadio Azteca, sino en la discreta pero lucrativa operación de sus casinos.
La Joya de la Corona: PlayCity
Bajo el nombre de PlayCity, la división de juegos y sorteos de Ollamani se ha consolidado como el negocio más rentable de la compañía. A diferencia del volátil mundo del futbol, cuyos resultados dependen de la suerte en la cancha y cuantiosas inversiones, los casinos han demostrado una resiliencia y una capacidad de generación de ganancias consistentemente superiores. Este segmento, que opera 17 establecimientos distribuidos en 12 estados de la República Mexicana y cuenta con más de 5,800 máquinas de juego, ha sido el pilar financiero desde la escisión de Ollamani de Grupo Televisa.
Los números hablan por sí solos. En 2024, la división de Juegos y Sorteos reportó una utilidad operativa de 674.6 millones de pesos, con un margen del 24.5%, cifra que eclipsó a otras divisiones. Incluso en 2025, un año que presentó desafíos para otros negocios del grupo, PlayCity mantuvo una utilidad de 632.3 millones de pesos, representando el 49.1% de los ingresos totales. El primer semestre de 2026 reafirmó esta tendencia, con una utilidad operativa de 345.3 millones de pesos, consolidando su posición como el principal contribuyente a las finanzas de Ollamani.
El éxito de PlayCity se sustenta en una estrategia multifacética que combina la experiencia en casinos físicos con programas de fidelización robustos y una creciente plataforma digital. Su programa de lealtad, con cinco niveles y más de 205,000 cuentas activas, junto con un enfoque en consumidores del segmento ABC+ con un gasto promedio de 775 pesos por visita, asegura una base de clientes leales y de alto valor. La expansión a través de su plataforma online, playcity.com, que en 2025 vio un aumento del 35% en cuentas activas, le permite capitalizar el auge de las apuestas en línea y diversificar sus fuentes de ingreso.
El Futbol: Pasión con Costos Elevados
El Club América, sin duda, es el activo más emblemático de Grupo Ollamani, un símbolo de identidad y un imán para audiencias masivas. Sin embargo, su impacto financiero es considerablemente menos estable que el de los casinos. En 2024, el segmento que engloba al equipo y al Estadio Banorte (anteriormente conocido como Estadio Azteca) registró un margen operativo del 21.4%, inferior al 24.5% de la división de juegos.
La diferencia se acentuó drásticamente en 2025, cuando la utilidad operativa del futbol se desplomó a 43.8 millones de pesos, una fracción minúscula comparada con los 632.3 millones de pesos generados por PlayCity. La situación se complicó aún más en 2026 debido a la remodelación del Estadio Banorte para albergar eventos internacionales, lo que resultó en una pérdida neta de 545.1 millones de pesos en el primer semestre, atribuida a los costos de las "Operaciones FIFA".
Aunque la modernización del estadio representa una apuesta a largo plazo para potenciar sus ingresos futuros mediante la creación de nuevos espacios y experiencias, y el Club América mantiene su valor estratégico por su marca, la rentabilidad del sector deportivo es inherentemente más volátil. Los ciclos deportivos, las inversiones extraordinarias y los costos operativos asociados a la alta competencia hacen que su desempeño financiero sea menos predecible en comparación con la solidez de los ingresos generados por los casinos.
Ollamani: Un Gigante del Entretenimiento
Grupo Ollamani, que inició operaciones independientes en 2024 tras su separación de Grupo Televisa, se ha consolidado como un jugador clave en el panorama del entretenimiento, los deportes y los juegos en México. Cotizando en la Bolsa Mexicana de Valores, la compañía administra un portafolio de activos que durante décadas fueron parte integral del negocio de entretenimiento de la televisora.
Su estructura operativa se divide en tres segmentos principales: el ya mencionado Futbol (Club América y Estadio Banorte), Juegos y Sorteos (PlayCity) y Editorial, que abarca diversas publicaciones y negocios de medios impresos. Esta diversificación, aunque estratégica, pone de manifiesto la clara supremacía financiera de su división de casinos.
En el contexto actual, donde la atención mediática y pública tiende a centrarse en los aspectos más visibles y emocionales del deporte, es fundamental reconocer dónde reside la verdadera fortaleza económica. La estrategia de Emilio Azcárraga Jean, a través de Grupo Ollamani, demuestra una visión empresarial que prioriza la rentabilidad sostenida, encontrando en el sector de los juegos de azar el motor más potente de su conglomerado, por encima de la gloria deportiva o el legado mediático.
El sector empresarial y productivo, representado por figuras como Azcárraga Jean, continúa demostrando su capacidad para innovar y generar valor incluso en mercados menos convencionales. La diversificación inteligente y la optimización de recursos son claves para el éxito, y Ollamani, a través de PlayCity, es un claro ejemplo de cómo una operación bien gestionada puede superar las expectativas y convertirse en el pilar financiero de un grupo empresarial.
La apuesta por la fidelización de clientes y la expansión digital en el sector de los casinos no solo asegura márgenes de ganancia elevados, sino que también posiciona a Ollamani para capitalizar las tendencias futuras del mercado de entretenimiento y apuestas, consolidando su liderazgo y rentabilidad a largo plazo.