La seguridad aérea de México se encuentra en un punto crucial mientras la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos evalúa el cumplimiento del país en sus estándares. A pesar de que los resultados de la auditoría, realizada entre el 10 y el 14 de agosto, debían ser publicados este miércoles, aún no han sido entregados, manteniendo en vilo a la industria y a las autoridades mexicanas.
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha expresado confianza en que México conservará la Categoría 1, su máxima calificación en seguridad aérea. Sin embargo, la posibilidad de una degradación a Categoría 2, que implicaría restricciones como la prohibición de nuevas rutas hacia Estados Unidos, pende sobre el sector.
Tania Carro Toledo, subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, señaló que la comunicación con la FAA es constante y que se espera recibir el reporte "hoy o en los próximos días". La Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) es la entidad responsable de asegurar que México cumpla con los estándares internacionales, una tarea que ha enfrentado desafíos en el pasado.
Un Historial de Altibajos
No es la primera vez que la Categoría 1 de México está en juego. En mayo de 2021, la FAA determinó que la AFAC no cumplía con los requisitos mínimos de seguridad, citando falta de personal técnico calificado, experiencia insuficiente, procedimientos de inspección inadecuados y escasez de recursos para la supervisión de aerolíneas. Esta evaluación resultó en la degradación del país a Categoría 2.
Sin embargo, tras poco más de dos años de intensos trabajos, la AFAC logró subsanar los 28 señalamientos y observaciones emitidas por la autoridad estadounidense. Como resultado, en septiembre de 2023, México recuperó la anhelada Categoría 1, un logro que la actual administración busca refrendar.
Lecciones Aprendidas y Confianza Renovada
La subsecretaria Carro Toledo afirmó que la agencia ha aprendido de los "errores del pasado", lo que alimenta la perspectiva favorable para la auditoría recién concluida. "Se mantiene (la Categoría 1). Buscamos ciertos mecanismos para garantizar que la AFAC pueda seguir cumpliendo con todas sus atribuciones y responsabilidades. Tenemos confianza en que estamos trabajando muy duro para que podamos tener un buen resultado", declaró.
Las autoridades mexicanas sostienen que se han cumplido a cabalidad todas las observaciones técnicas, operativas y normativas planteadas por la FAA. La expectativa es que este esfuerzo se vea reflejado en la decisión final de la autoridad estadounidense.
Presupuesto y Seguridad Aérea: Una Relación Delicada
La situación presupuestaria de la AFAC ha sido un tema de preocupación reciente. El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 contemplaba una drástica reducción del 73.3% en los recursos destinados a la agencia, dejándola con solo 175.4 millones de pesos, frente a los 657.5 millones aprobados para 2026.
Esta posible reducción generó inquietud en el sector aéreo, incluyendo al Colegio de Pilotos Aviadores de México y a la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México, quienes advirtieron sobre los riesgos que un menor presupuesto implicaría para la conservación de la Categoría 1 y la seguridad operacional.
Ante el descontento de la industria, la SICT aseguró que, en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, garantizaría los recursos necesarios para que la AFAC pudiera continuar con sus funciones de regulación, supervisión y vigilancia. La dependencia enfatizó que esta medida es congruente con la visión del Gobierno de México de consolidar una aviación segura, eficiente y en constante crecimiento, reconociendo a la aviación civil como un sector estratégico.
El Futuro Inmediato
La industria aeronáutica mexicana se mantiene a la expectativa de la confirmación oficial por parte de la FAA. La recuperación de la Categoría 1 en 2023 fue un paso importante para la conectividad y el desarrollo económico del país, permitiendo la expansión de operaciones y rutas. La pérdida de esta calificación representaría un retroceso significativo, afectando no solo a las aerolíneas sino también al turismo y al comercio.
La diligencia y el cumplimiento de los estándares de seguridad aérea son fundamentales para mantener la confianza internacional y facilitar la operación de las aerolíneas mexicanas en el espacio aéreo estadounidense. Los próximos días serán determinantes para conocer el veredicto de la FAA y el futuro inmediato de la aviación en México.