El Estadio Ciudad de México cerró sus puertas al Mundial 2026 con una agridulce despedida para la Selección Mexicana. Inglaterra se impuso por 3-2 en un vibrante encuentro de octavos de final, sellando el paso de los británicos a la siguiente ronda y dejando al Tri una vez más fuera de la contienda por el título.
Tras el pitazo final, el estratega mexicano Javier 'El Vasco' Aguirre compareció ante los medios para analizar el desempeño de su equipo. Visiblemente afectado pero con la frente en alto, Aguirre reconoció que un par de desatenciones defensivas fueron el factor determinante en el resultado adverso.
"Sí, sí, no les puedo reprochar nada. Yo creo que el fútbol... cometimos un par de errores en los goles que aceptamos, pero bueno, es fútbol. Ellos son un gran equipo, hicimos lo que pudimos", declaró el técnico, intentando dar consuelo a sus jugadores y a la afición.
Aguirre enfatizó que el nivel de competencia en estas instancias del torneo es máximo y que cualquier falla se paga caro. "Estas son las grandes ligas y no te puedes equivocar porque te condenan. Tuvimos ahí un par de errores y me da tristeza por la gente, pero creo que mis jugadores pueden estar tranquilos porque hicieron lo que pudieron ante un gran equipo", añadió.
El director técnico también defendió las decisiones tácticas tomadas durante el partido, incluyendo las sustituciones. Explicó que la salida de César Montes se debió a un desgaste físico, mientras que la dupla ofensiva conformada por Santiago Giménez y Raúl Jiménez ya había sido planificada. La entrada de Guillermo ‘Memote’ Martínez fue una apuesta para capitalizar el juego aéreo ante la adversidad de jugar con un hombre menos.
La eliminación en octavos de final representa una constante para el seleccionado mexicano en las últimas décadas. La historia reciente en la Copa del Mundo FIFA ha sido esquiva en cuanto a alcanzar la fase de cuartos de final, un hito que se remonta a décadas atrás.
El último antecedente de México en cuartos de final se dio en la edición de 1986, celebrada también en suelo azteca. Bajo la dirección del serbio Bora Milutinović, el Tri logró avanzar hasta esa instancia tras superar a rivales como Bélgica e Irak.
En aquella ocasión, México se enfrentó a Alemania en un partido sumamente cerrado que culminó 0-0 en el tiempo reglamentario y la prórroga. La definición desde el punto penal fue desfavorable para el equipo mexicano, que cayó 4-1 ante los teutones, poniendo fin a su participación en el torneo.
La otra ocasión en que México alcanzó los cuartos de final fue en el Mundial de 1970, también como anfitrión. En esa justa, el equipo nacional llegó hasta esta instancia, pero fue eliminado por Italia en un encuentro que terminó 4-1.
Desde entonces, la barrera de los octavos de final se ha convertido en un muro difícil de derribar para el combinado nacional, a pesar de contar con generaciones de jugadores talentosos y de disputar el torneo en múltiples ocasiones.
La derrota ante Inglaterra, si bien dolorosa, se enmarca en un contexto de alta exigencia. El equipo inglés, considerado uno de los contendientes al título, demostró su calidad y contundencia, aprovechando las oportunidades generadas por errores puntuales del cuadro mexicano.
El análisis post-partido de Javier Aguirre refleja la frustración de no poder avanzar más allá de los octavos de final, pero también el reconocimiento al esfuerzo de sus jugadores ante un rival de jerarquía. La búsqueda de un lugar en los cuartos de final, un objetivo recurrente, deberá esperar a futuras ediciones del torneo.
La afición mexicana, que siempre acompaña al equipo con gran pasión, se queda con la esperanza de que en futuras competencias se pueda romper esta racha y alcanzar una fase más avanzada en la máxima justa del fútbol mundial.