El reloj corre para 14 millones de mexicanos que aún no han vinculado sus líneas telefónicas al Registro Nacional de Usuarios de Redes Sociales (REUS). El próximo 15 de agosto marca el fin del plazo inicial para aquellas líneas que terminan en 0, y a partir de esa fecha, se activará un periodo de gracia de 72 horas. Si para entonces el trámite sigue pendiente, los operadores iniciarán el proceso de suspensión, un paso previo a la eventual reutilización de los números.

La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha sido enfática: no habrá prórrogas adicionales para esta etapa crucial del registro. Hasta el 13 de agosto, se reporta que 70 millones de mexicanos han completado el proceso, lo que representa apenas el 45.2% del total de líneas activas en el país. Esta cifra subraya la urgencia para los millones de usuarios que aún se encuentran al margen.

El Proceso de Suspensión y sus Implicaciones

Los lineamientos publicados por la CRT detallan que, una vez vencido el plazo y las 72 horas de gracia, las compañías como Telcel, AT&T, Movistar y Bait, así como los Operadores Móviles Virtuales (OMV), notificarán a los usuarios vía SMS. El mensaje será claro: "La fecha límite para vincular tu línea ha vencido y será suspendida en las próximas 72 horas". Durante este periodo de suspensión, la funcionalidad de la línea se verá severamente limitada.

Los usuarios solo podrán realizar llamadas a números de emergencia y recibir alertas sísmicas. La comunicación con su compañía telefónica también permanecerá habilitada. Si bien podrán seguir utilizando aplicaciones de mensajería y redes sociales a través de conexiones de internet fijo, la conectividad móvil para descarga de datos quedará inoperativa. La recepción de llamadas y el uso de datos móviles serán imposibles.

¿Qué Sucede con los Números Suspendidos?

Tras la suspensión y el periodo de gracia, los números telefónicos entrarán en un proceso de "reciclaje". Este procedimiento, que eventualmente permitirá la reasignación de la línea a un nuevo usuario, representa la última oportunidad para quienes buscan conservar su número. Sin embargo, la duración exacta de este ciclo de vida de una línea suspendida no está uniformemente definida.

Las políticas varían significativamente entre los operadores. Telefónica, por ejemplo, reutiliza líneas después de 180 días de inactividad, mientras que Telcel lo hace tras 246 días y AT&T después de 365 días. Esta disparidad se debe a que el regulador aún no ha homologado un criterio único para el ciclo de vida de los números. La lógica detrás de este proceso es la optimización de recursos, ya que mantener números inactivos genera costos para las empresas.

Daniel Hajj, CEO de América Móvil, ha señalado que la gestión de números, tanto activos como inactivos, representa un costo operativo. La depuración de bases de datos de suscriptores, según Hajj, es fundamental para enfocarse en "buenos usuarios" que se reflejan en los ingresos y el ingreso promedio por usuario (ARPU).

La Incertidumbre del Reciclaje y las Propuestas de la AMOMVAC

La Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC) ha expresado su preocupación ante la falta de un criterio homologado para el ciclo de vida de los números telefónicos, argumentando que esto pone en riesgo a los usuarios. Desde junio, la AMOMVAC ha presentado propuestas a la CRT para mejorar los lineamientos del registro.

Una de las recomendaciones clave es la integración de un periodo de 120 días para los usuarios que no han vinculado sus números, tras el cual se aplicaría el ciclo de vida de cada operador. Esta propuesta busca establecer un "piso mínimo homologado" para la conservación de la línea, protegiendo así a los usuarios. La AMOMVAC fundamenta su petición en disposiciones de la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión.

El transitorio trigésimo de dicha ley establece un periodo de 120 días hábiles para que los usuarios regularicen sus líneas antes de que queden limitadas a llamadas de emergencia. No obstante, los lineamientos emitidos por la CRT en diciembre de 2025 y junio de 2026 no incorporaron explícitamente este periodo de gracia ni tiempos mínimos para el reciclaje de números, generando incertidumbre. El transitorio sexto solo menciona que las líneas suspendidas "podrán ser habilitadas nuevamente siempre y cuando se cumpla con los requisitos" de vinculación, sin detallar plazos específicos para la recuperación o el destino final del número.

Contexto Regulatorio y la Importancia del Registro

El registro obligatorio de líneas telefónicas, implementado a través del REUS, busca combatir la delincuencia, especialmente el uso de teléfonos para extorsiones y otros delitos. La iniciativa, impulsada por el gobierno federal, pretende crear un padrón que permita identificar a los usuarios y desincentivar el uso anónimo de líneas móviles con fines ilícitos.

Históricamente, la falta de un registro centralizado ha dificultado las investigaciones y ha permitido que los delincuentes operen con relativa impunidad. La CRT, como órgano regulador, tiene la tarea de supervisar la correcta implementación de estas medidas, buscando un equilibrio entre la seguridad pública y los derechos de los usuarios.

La falta de homologación en los tiempos de reciclaje de números, como señala la AMOMVAC, podría generar confusión y la pérdida involuntaria de números por parte de usuarios que, por desconocimiento o circunstancias ajenas, no cumplieron con los plazos establecidos. La ley busca dar certeza jurídica, pero la aplicación práctica de los lineamientos aún presenta áreas de oportunidad.

Implicaciones para el Futuro de las Telecomunicaciones

La política de registro de líneas telefónicas tiene implicaciones a largo plazo para el sector de las telecomunicaciones en México. Por un lado, se espera una depuración significativa del parque de líneas activas, lo que podría reflejar de manera más precisa la penetración real de servicios móviles y la base de usuarios activos.

Por otro lado, la gestión de los números telefónicos como recursos limitados es un tema clave. El reciclaje de números es una práctica común a nivel internacional para optimizar la asignación de identificadores y asegurar la disponibilidad de nuevos números para el crecimiento del mercado. Sin embargo, la forma en que se implementa en México, especialmente en lo referente a los plazos y la comunicación con el usuario, es objeto de debate.

La CRT enfrenta el desafío de emitir lineamientos claros y homogéneos que protejan tanto los intereses de los operadores como los derechos de los usuarios, garantizando al mismo tiempo que la política cumpla sus objetivos de seguridad pública. La colaboración entre el regulador, los operadores y las asociaciones como la AMOMVAC será fundamental para afinar estos procesos y asegurar una transición fluida hacia un sistema de registro y gestión de líneas más robusto y transparente.

La situación actual pone de manifiesto la complejidad de regular un sector tan dinámico como el de las telecomunicaciones, donde la tecnología avanza rápidamente y las necesidades de seguridad y eficiencia evolucionan constantemente. La atención a las propuestas de la industria y la adaptación de los marcos regulatorios serán clave para el futuro del servicio móvil en el país.