Autoridades bolivianas enfrentaron una jornada de violencia ayer cuando intentaron establecer un corredor humanitario para abastecer de alimentos a La Paz, la capital política del país sudamericano. El operativo, denominado "Corredor Humanitario de las Banderas Blancas", terminó en enfrentamientos entre fuerzas policiales y grupos de manifestantes.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, quien lideró personalmente la caravana de abastecimiento, reportó que la operación no pudo avanzar más allá de la localidad de Copata. Los manifestantes respondieron al intento gubernamental con agresiones que incluyeron lanzamiento de piedras y explosivos de dinamita.
La iniciativa del corredor humanitario surge en respuesta a una ola de protestas que mantienen bloqueadas las principales vías de acceso a la capital política boliviana. Los bloqueos han generado escasez de productos básicos en La Paz, afectando el abastecimiento de la población.
El presidente Rodrigo Paz reiteró su llamado al diálogo con los sectores movilizados, buscando una salida negociada al conflicto. Sin embargo, la violencia registrada durante el operativo de ayer evidencia la tensión que persiste entre el gobierno y los grupos opositores.
Las autoridades no han reportado el número de heridos ni detenidos tras los enfrentamientos. La situación en Bolivia continúa siendo monitoreada mientras persisten las protestas contra la administración de Paz.