El Valle de México se ha consolidado como el epicentro de la delincuencia inmobiliaria, con la Ciudad de México y el Estado de México sumando casi un tercio de los despojos de propiedades registrados en todo el país. Entre enero y julio de 2026, ambas entidades acumularon 5 mil 250 casos, una cifra alarmante que pone en jaque el patrimonio de miles de familias mexicanas.
La Sombra del Despojo en el Corazón del País
Las cifras, provenientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), revelan que la capital del país y su conurbación representan el 29.3 por ciento de los 17 mil 912 casos de despojo documentados a nivel nacional en el primer semestre del año. Este fenómeno, lejos de ser un incidente aislado, se ha convertido en una epidemia que corroe la confianza y la seguridad jurídica en una de las zonas más densamente pobladas y económicamente activas de México.
Miguel Antonio Saucedo Ramírez, especialista en materia inmobiliaria y socio director de Saucedo Abogados, calificó la situación como “escandalosa”. Según sus estimaciones, de las aproximadamente 4 mil denuncias por despojo que se presentan anualmente, al menos el 60 por ciento corresponden a despojos efectivos, lo que se traduce en unas 2 mil 400 carpetas de investigación por año solo en la capital.
Un Sistema Judicial Colapsado
Lo más preocupante, según Saucedo Ramírez, es la ínfima tasa de resolución de estos casos. Tan solo el 6 por ciento de los despojos logran resolverse, un porcentaje desolador que se explica por la falta de recursos de las víctimas, la lentitud exasperante de los procesos legales y, sobre todo, la pasividad de las fiscalías encargadas de impartir justicia. Esta ineficacia institucional fomenta la impunidad y alienta a los delincuentes a seguir operando con audacia.
El Despojo: Puerta de Entrada a Fraudes Mayores
El despojo de propiedades no es un fin en sí mismo, sino el primer eslabón de una cadena delictiva que a menudo culmina en fraudes inmobiliarios de gran escala. Saucedo Ramírez explica que una vez que los delincuentes toman posesión de un inmueble, usualmente con documentos apócrifos, inician un intrincado proceso para intentar “legalizar” su ilícita ocupación. Esto implica la falsificación de documentos, alteraciones, la suplantación de identidades y, en última instancia, la manipulación de resoluciones judiciales para legitimar la posesión ilegal.
Además de la falsificación documental, las tácticas de despojo a menudo incluyen la violencia directa, con amenazas y el uso de la fuerza para intimidar y desalojar a los legítimos propietarios. La combinación de engaño y coacción crea un escenario de terror para las víctimas, quienes ven cómo su patrimonio se desvanece ante sus ojos.
El Estado de México, un Foco Rojo Adicional
El panorama se agrava al observar la distribución geográfica del delito. El Estado de México se sitúa a la cabeza de la incidencia, con 2 mil 841 casos en los primeros siete meses del año. Le sigue de cerca la Ciudad de México con 2 mil 409. Otras entidades con altas cifras son Guanajuato (mil 72), Puebla (960) y Veracruz (900).
La problemática en el Estado de México se extiende a municipios como Tecámac, Ecatepec, Texcoco y Nezahualcóyotl. En estos lugares, el fenómeno ha llegado a tal extremo que grupos delictivos han logrado invadir desarrollos habitacionales completos, apoderándose de más de mil 200 departamentos que estaban listos para su venta.
Respuestas Gubernamentales Insuficientes
Ante esta crisis, el gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, anunció a finales de julio una “Estrategia contra el Despojo de Inmuebles para la defensa del patrimonio de las familias”. Dicha estrategia contempla reformas al Código Penal de la Ciudad de México para elevar las penas hasta 22 años de prisión para los responsables. Asimismo, se anunció la creación de una Unidad Operativa Especializada contra el Despojo.
Bertha Alcalde Luján, fiscal general de justicia de la Ciudad de México, informó que en lo que va del año se han asegurado 265 inmuebles por despojo, de los cuales 196 han sido devueltos a sus propietarios, y 94 personas fueron detenidas en flagrancia. Si bien estas acciones son un paso en la dirección correcta, la magnitud del problema sugiere que los esfuerzos actuales son insuficientes para disuadir la ola de despojos.
La Falta de Prevención: El Talón de Aquiles de las Víctimas
Uno de los flancos más débiles en la lucha contra el despojo es la falta de prevención por parte de los propios propietarios. Muchos descuidan la regularización de su situación jurídica, no mantienen actualizada su inscripción en el Registro Público de la Propiedad (RPP) o carecen de documentos que acrediten fehacientemente su legítima propiedad.
Diana Sandoval, directora general de Kallify, plataforma especializada en seguridad jurídica inmobiliaria, señala que 8 de cada 10 operaciones de compraventa presentan algún tipo de inconveniente, como escrituras incompletas, falta de pago de predial o servicios a nombre del propietario. Además, estima que el 14 por ciento de las viviendas habitadas en México podrían estar invadidas o en proceso de sucesión testamentaria, ocupadas sin un sustento jurídico sólido.
Recomendaciones para Blindar el Patrimonio
Para mitigar el riesgo de ser víctima de despojo, Kallify recomienda mantener la situación jurídica del inmueble al día. Esto incluye verificar que la escritura esté debidamente inscrita, que los datos del titular, ubicación y superficie coincidan con el folio registral, y regularizar cualquier trámite pendiente como compraventas, sucesiones o copropiedades.
Es fundamental activar las alertas inmobiliarias o registrales disponibles en cada entidad federativa. Asimismo, se debe conservar la documentación original en un lugar seguro y generar copias certificadas y digitales. La verificación de la procedencia de los gestores y la asesoría legal especializada son pasos cruciales para evitar caer en manos de delincuentes que buscan aprovecharse de la vulnerabilidad del sistema y la falta de diligencia de los propietarios.