La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en el ojo del huracán tras la detección de irregularidades en su examen de admisión para licenciatura 2026, lo que ha llevado a la convocatoria de un examen de control presencial para cerca de 58,000 aspirantes. Esta medida extraordinaria surge después de que una comisión técnica identificara resultados atípicos en la primera evaluación realizada de manera remota, encendiendo las alarmas sobre posibles trampas y el uso indebido de herramientas de inteligencia artificial.
UN EXAMEN VIRTUAL BAJO SOSPECHA
Por primera vez, la UNAM optó por un examen de admisión virtual, una modalidad que, si bien buscaba facilitar el acceso a los aspirantes, ha resultado ser un campo fértil para la controversia. La universidad ha informado que se detectaron resultados inusuales que rompieron con los patrones históricos de rendimiento. Mientras que en años anteriores alrededor del 3.5 por ciento de los aspirantes lograba superar los 100 aciertos, en el proceso de 2026 esta cifra se disparó a más del 16 por ciento. Esta disparidad llevó a la institución a suspender temporalmente las inscripciones de nuevo ingreso y a conformar una comisión de 16 especialistas para investigar a fondo la situación.
EL EXAMEN DE CONTROL: UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD CON RESTRICCIONES
Como parte de la estrategia de revisión y para garantizar la equidad en el proceso de admisión, la UNAM aplicará un examen de control presencial entre el 12 y el 19 de agosto. Este examen será un requisito indispensable para confirmar el ingreso de aquellos aspirantes que sean convocados. Las sedes para esta nueva evaluación se distribuirán en Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana, buscando abarcar una amplia geografía.
La UNAM ha publicado una tabla con los denominados "puntajes de referencia" o "mínimo 2021-2026". Este criterio se basa en el menor número de aciertos con el que fue posible ingresar a cada licenciatura, plantel y modalidad en alguno de los últimos seis procesos de admisión. Los aspirantes deberán comparar el puntaje obtenido en el examen de este año con este mínimo histórico. Si su resultado es igual o superior, estarán obligados a presentar el examen de control.
CARRERAS CON MAYOR DEMANDA Y SUS MÍNIMOS
Las carreras que históricamente exigen los puntajes más altos para el ingreso son Medicina, con un mínimo de 111 aciertos para cursarla en la Facultad de Medicina de Ciudad Universitaria, seguida de Ingeniería Aeroespacial, también con 111 aciertos. Otras licenciaturas con altas exigencias incluyen Ciencias de la Computación (102 aciertos), Actuaría y Física Biomédica (ambas con 101 aciertos).
Sin embargo, la exigencia de aciertos varía significativamente no solo por carrera, sino también por plantel. Por ejemplo, para Ciencias de la Tierra, el mínimo es de 63 aciertos en la Escuela Nacional de Ciencias de la Tierra, pero desciende a 40 en las unidades de Juriquilla y Mérida. De manera similar, la carrera de Arquitectura requiere 90 aciertos en la Facultad de Arquitectura, mientras que en las FES Acatlán y Aragón el mínimo se sitúa en 77.
UN AMPLIO ESPECTRO DE EXIGENCIAS ACADÉMICAS
La Facultad de Ingeniería presenta un abanico de opciones con requisitos diversos. Ingenierías como la Geofísica, Geológica, Geomática e Industrial solicitan entre 49 y 81 aciertos, dependiendo de la especialidad. En el área de la salud, Nutriología en la FES Zaragoza demanda 94 puntos, Optometría en la FES Iztacala requiere 73 aciertos, y Órtesis y Prótesis en la Escuela Nacional de Estudios Superiores de Juriquilla pide 67 puntos. La Fisioterapia en la Escuela Nacional de Estudios Superiores, unidad León, solicita 60 aciertos.
Por otro lado, existen carreras con puntajes mínimos considerablemente más bajos, alrededor de 40 aciertos. Entre estas se encuentran Matemáticas para el Desarrollo, Tecnologías para la Información en Ciencias, Ciencias Agroforestales, Ecología, Manejo Sustentable de Zonas Costeras, Administración, Desarrollo Comunitario para el Envejecimiento, Economía, Sociología, Administración de Archivos y Gestión Documental, y Desarrollo y Gestión Interculturales, entre otras.
IMPLICACIONES Y CONTEXTO DE LA DECISIÓN
La decisión de la UNAM de implementar un examen de control presencial subraya la gravedad de las irregularidades detectadas. El uso de herramientas de inteligencia artificial o cualquier otro método fraudulento para obtener respuestas durante un examen en línea plantea serias dudas sobre la integridad del proceso de admisión y la validez de los resultados iniciales. La universidad, al tomar estas medidas, busca salvaguardar la credibilidad de sus procesos de selección y asegurar que solo los aspirantes verdaderamente calificados obtengan un lugar.
Históricamente, la UNAM ha sido reconocida por la rigurosidad de sus procesos de admisión. La implementación de un examen virtual, si bien innovadora, ha puesto de manifiesto los desafíos inherentes a la supervisión y la seguridad en entornos digitales. La respuesta de la universidad, aunque drástica, parece ser un intento por reafirmar su compromiso con la excelencia académica y la transparencia.
Se espera que de los aproximadamente 58,000 aspirantes que deberán presentar el examen de control, alrededor de 22,000 logren finalmente asegurar un lugar en alguna de las licenciaturas ofrecidas por la institución. Este número refleja la alta demanda y la competitividad por acceder a una de las universidades más prestigiosas de América Latina.
El escándalo ha generado debate sobre la seguridad de los exámenes en línea y la necesidad de desarrollar mecanismos más robustos para prevenir el fraude académico en el futuro. La UNAM, al enfrentar esta crisis, podría sentar un precedente en la forma en que las instituciones educativas abordan los desafíos de la evaluación digital.
La comunidad académica y los aspirantes estarán atentos a los resultados del examen de control y a las medidas que la UNAM implementará para evitar que situaciones similares se repitan en futuros procesos de admisión. La transparencia y la comunicación clara serán clave para restaurar la confianza en la institución.