La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha tomado la drástica decisión de cancelar el contrato con la empresa Territorium Life, la firma encargada de la plataforma tecnológica utilizada para el examen de ingreso virtual a licenciatura. La determinación, anunciada por el abogado general de la institución, Hugo Concha Cantú, responde a las múltiples y graves irregularidades detectadas durante la aplicación de la prueba, que han puesto en entredicho la integridad del proceso de selección.
La cancelación anticipada del contrato subraya la seriedad con la que la UNAM está abordando la crisis generada por las fallas en el examen en línea. La institución busca no solo deslindar responsabilidades, sino también restaurar la confianza en sus métodos de admisión, un pilar fundamental de su prestigio académico.
Auditoría Tecnológica en Marcha
Como parte de las acciones inmediatas, la UNAM ha dispuesto la contratación de una empresa especializada para llevar a cabo una exhaustiva auditoría tecnológica de la plataforma de Territorium Life. El objetivo es identificar con precisión los fallos técnicos y operativos que permitieron las presuntas anomalías, incluyendo el posible uso de inteligencia artificial por parte de aspirantes para burlar el sistema.
El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, ha dado un paso adicional al solicitar formalmente a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que inicie una auditoría independiente sobre el contrato suscrito con Territorium Life. Esta solicitud busca garantizar la transparencia y el escrutinio público del manejo de los recursos y la ejecución del acuerdo.
"Para no estar especulando de qué falló, cómo falló, sostener el dato con evidencia totalmente cierta es el interés de la Universidad y, curiosamente, también de la empresa porque (...) está en juego aquí su credibilidad", declaró Concha Cantú, enfatizando la necesidad de basar las conclusiones en datos verificables y evidencia sólida.
La auditoría tecnológica se centrará en el análisis detallado de los servidores, la detección de fugas de información y la revisión minuciosa del funcionamiento de la plataforma. La UNAM está sumamente interesada en obtener un diagnóstico completo que arroje luz sobre las causas raíz de los problemas.
Nuevo Examen de Control Presencial
Ante el escándalo, la UNAM también anunció la reprogramación de un examen de control presencial. Esta nueva evaluación estará disponible para aquellos aspirantes que presentaron la prueba original en línea y que obtuvieron un puntaje igual o superior al mínimo requerido en los últimos cinco años (2021-2026). La medida busca ofrecer una vía alternativa y más confiable para la evaluación de los aspirantes.
Las fechas para este examen de control presencial se han establecido entre el 12 y el 19 de agosto de 2026. La UNAM ha dispuesto cuatro sedes estratégicas a lo largo del país para facilitar la asistencia de los postulantes: León, Guanajuato; Oaxaca, Oaxaca; Tijuana, Baja California; y la Ciudad de México.
La universidad ha habilitado un canal de dudas y aclaraciones para atender posibles inconformidades, aunque hasta el momento no se han proporcionado detalles adicionales sobre la naturaleza específica de las irregularidades detectadas o las quejas presentadas por los aspirantes.
Contexto de las Irregularidades
Las denuncias sobre presuntas irregularidades en el examen de admisión en línea de la UNAM surgieron tras la aplicación de la prueba, cuando diversos aspirantes y expertos señalaron la posibilidad de que se hubieran utilizado herramientas de inteligencia artificial y otros métodos para hacer trampa. Estas acusaciones generaron un debate nacional sobre la seguridad y la equidad de los procesos de selección universitaria en la era digital.
Históricamente, la UNAM ha sido un referente en la aplicación de exámenes de admisión, conocidos por su rigor y complejidad. Sin embargo, la transición a modalidades virtuales, acelerada por diversas circunstancias, ha presentado desafíos tecnológicos y de seguridad sin precedentes. La dependencia de plataformas externas, como la proporcionada por Territorium Life, expone a la institución a riesgos que deben ser gestionados con extrema cautela.
Las implicaciones de este incidente van más allá de un simple fallo técnico. Afectan la percepción pública de la UNAM, una de las instituciones educativas más importantes de América Latina, y plantean interrogantes sobre la capacidad de las universidades para adaptarse a las nuevas tecnologías sin comprometer la integridad académica. La comunidad estudiantil y académica estará atenta a los resultados de las auditorías y a las medidas que la UNAM implementará para prevenir futuras incidencias.
La decisión de cancelar el contrato y realizar auditorías exhaustivas demuestra un compromiso por parte de las autoridades universitarias para esclarecer los hechos y tomar acciones correctivas. Sin embargo, la sombra de la duda sobre el proceso de admisión de este año persistirá hasta que se presenten resultados concluyentes y se implementen protocolos de seguridad más robustos para los futuros exámenes.
La UNAM enfrenta ahora el reto de reconstruir la confianza y asegurar que sus procesos de selección sean justos, transparentes y tecnológicamente seguros, salvaguardando así su legado de excelencia académica.
Con información de EFE