La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una ola de quejas por parte de aspirantes que, tras haber cumplido con los requisitos y obtenido el puntaje necesario para ingresar a diversas licenciaturas, se encuentran imposibilitados de agendar una cita para el examen de control.
Este examen, implementado tras la polémica generada por el presunto uso de inteligencia artificial y otras formas de trampa en las evaluaciones de ingreso, ha generado incertidumbre y frustración entre miles de jóvenes que ven amenazado su futuro académico.
Grecia, una aspirante que obtuvo 104 aciertos para la codiciada carrera de Medicina, relató su desesperación al no poder obtener una cita para presentar la prueba. A pesar de acudir a oficinas universitarias y enviar múltiples correos electrónicos, la respuesta ha sido nula o evasiva, dejándola en un limbo a solo dos días del inicio de las evaluaciones.
“Si se tiene que volver a hacer, pues lo hacemos, pero aquí el problema es que no nos están dejando hacerlo”, afirmó la joven, quien solicitó protección de su identidad ante el hostigamiento que, según denuncias, han sufrido otros aspirantes en redes sociales.
La situación se agrava al considerar los gastos y esfuerzos que las familias ya han realizado. El padre de Grecia, Javier Ramos, viajó desde Cuernavaca, Morelos, con la esperanza de resolver la situación. Habían incluso rentado un departamento en la Ciudad de México tras la confirmación de su ingreso, y ahora enfrentan la incertidumbre de no poder presentar el examen que validaría ese logro.
Emiliano De la Cruz, vocero de un grupo de aspirantes inconformes, exigió que el examen de control no afecte los resultados originales de quienes ya fueron seleccionados. "Si la Universidad tuvo el error, no tenemos por qué pagarlo", sentenció, argumentando que la carga de la falla institucional no debe recaer sobre los estudiantes.
De la Cruz también señaló que algunos aspirantes han recibido mensajes que los excluyen de la evaluación, o peor aún, han sido citados en sedes lejanas a su lugar de residencia, a pesar de haberse mudado a la Ciudad de México con la expectativa de iniciar sus estudios.
Un caso particular es el de un joven de Oaxaca que, tras ser seleccionado, se trasladó a la capital, pero fue citado para presentar el examen en su estado de origen. Otro aspirante de Ameca, Jalisco, se mudó a la Ciudad de México y ahora debe viajar hasta León, Guanajuato, para la evaluación, sumando nuevos gastos de traslado y hospedaje a los ya incurridos por la renta y manutención.
La UNAM, por su parte, informó que hasta el domingo, 43 mil 619 aspirantes, lo que representa el 74.3% de los 58 mil 783 convocados, ya habían logrado agendar su cita. La institución habilitó un portal para la obtención de citas de manera permanente.
Sin embargo, para los afectados, estas cifras no resuelven el problema de fondo: la falta de acceso y la incertidumbre sobre si sus resultados originales serán validados. Las pancartas de algunos manifestantes reflejaban su angustia: "Respeten mi lugar" y "Respeten mi derecho a la educación".
El examen de control se llevará a cabo del 12 al 19 de agosto en sedes de la Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana. La controversia surge de la necesidad de la UNAM de verificar la legitimidad de los resultados tras detectar anomalías estadísticas y posibles usos de IA en el examen de ingreso aplicado previamente de forma virtual.
La situación pone de manifiesto las fallas logísticas y de comunicación en un proceso crucial para miles de jóvenes, quienes ven en riesgo su acceso a la educación superior por problemas administrativos que escapan a su control.
El debate sobre la integridad académica y la equidad en los procesos de admisión universitaria se intensifica, mientras los aspirantes afectados esperan una solución que les permita concretar su ingreso a la máxima casa de estudios del país.
La UNAM enfrenta la presión de resolver estas incidencias a la brevedad, antes de que el proceso de admisión se vea aún más comprometido y se generen mayores conflictos sociales y académicos.