IMPIDEN EXAMEN CLAVE

Una joven aspirante a la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha alzado la voz para denunciar una presunta exclusión del proceso de admisión. Cinthia Lizeth Reyes Espinosa, quien obtuvo 109 aciertos en el examen de admisión en línea, asegura que el sistema de la máxima casa de estudios le ha negado la posibilidad de presentar el examen de control, un paso crucial para la asignación de lugares.

La aspirante, quien buscaba un cupo en la carrera de Veterinaria, necesitaba 113 aciertos para ser seleccionada. A pesar de haber superado la barrera de los 100 puntos, su acceso al examen de control, que se realiza de manera presencial, le ha sido vetado. Según relata, al intentar agendar su cita a través del portal de la Dirección General de Administración Escolar (DGAE) de la UNAM, el sistema le arrojó el mensaje inequívoco: "no es candidata".

FALTA DE EXPLICACIONES

La situación ha generado frustración y desconcierto en Cinthia Lizeth, quien ha buscado activamente una explicación por parte de las autoridades universitarias. Tras recibir la notificación del sistema, la joven acudió a las instalaciones de Rectoría para entregar una carta solicitando formalmente una aclaración sobre su caso. El documento fue recibido y sellado la semana pasada, pero hasta la fecha, no ha obtenido respuesta alguna.

La desesperación ha llevado a la aspirante a agotar otras vías de comunicación. Ha enviado correos electrónicos a la institución y se presentó desde el día anterior en el Palacio de los Deportes, sede donde se aplica el examen de control en la Ciudad de México, con la esperanza de encontrar una solución. Este martes, regresó a las instalaciones desde tempranas horas, buscando una audiencia antes de que concluya el periodo de aplicación de la prueba.

"Tuve un puntaje de 109 aciertos para la carrera de Veterinaria Zootecnista y no me dejan acceder al examen de control. La verdad, no sé por qué", declaró la joven en entrevista, evidenciando la falta de transparencia en el proceso.

UN LLAMADO A LA PRESENCIALIDAD

Ante la incertidumbre y la posibilidad de quedar fuera del proceso de admisión, Cinthia Lizeth ha hecho un llamado a la UNAM para que considere la implementación de exámenes de admisión presenciales en futuras convocatorias. Sostiene que la modalidad en línea ha abierto la puerta a irregularidades y ha perjudicado a quienes han participado de manera legítima.

"Si no puedo hacer el examen, ya que solo queda hoy y mañana, pues yo sé que hay igual casos como yo y hay personas que no pudieron hacer el examen. Que el próximo examen que venga, que sea presencial; o sea, que ya no lo hagan en línea", expresó, sugiriendo que la presencialidad podría garantizar un proceso más equitativo.

La aspirante considera que las fallas y presuntas trampas durante la aplicación virtual del examen de admisión han sido un factor determinante para que muchos estudiantes, como ella, se queden sin la oportunidad de continuar en el proceso. "Ahí se vio cómo fueron muchos los tramposos y pues por ellos nos quedamos sin lugar", afirmó con evidente molestia.

EL SISTEMA, UN OBSTÁCULO

La narrativa de Cinthia Lizeth pone de manifiesto una problemática que podría afectar a otros aspirantes. La negativa del sistema de la DGAE para permitirle acceder al examen de control, sin una justificación clara, genera dudas sobre la fiabilidad y equidad del proceso de admisión en línea de la UNAM.

La joven continúa a la espera de una respuesta oficial por parte de la universidad que aclare los motivos por los cuales se le está impidiendo participar en la siguiente etapa del proceso de selección. La falta de comunicación y la opacidad en la gestión de su caso han sido los principales obstáculos que ha enfrentado.

Este incidente subraya la importancia de la transparencia y la claridad en los procesos de admisión universitarios, especialmente cuando se trata de instituciones de la envergadura de la UNAM. La comunidad estudiantil y los aspirantes esperan que la universidad ofrezca una explicación satisfactoria y tome medidas para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

La UNAM, históricamente reconocida por su rigor académico, enfrenta ahora el desafío de responder a estas acusaciones y garantizar que sus procesos de selección sean justos y accesibles para todos los aspirantes calificados. La resolución de este caso podría sentar un precedente sobre cómo la institución maneja las quejas y las posibles fallas en sus sistemas de admisión.

La situación de Cinthia Lizeth Reyes Espinosa se suma a las preocupaciones recurrentes sobre la efectividad y equidad de los exámenes de admisión en línea, un formato que ha ganado terreno pero que también ha sido objeto de críticas por su vulnerabilidad a fraudes y errores técnicos. La demanda de exámenes presenciales por parte de aspirantes como ella refleja una desconfianza creciente en los métodos de evaluación remotos.

En el contexto de la alta demanda por carreras como Medicina Veterinaria y Zootecnia, la competencia es feroz, y cada acierto cuenta. La exclusión de un aspirante con un puntaje tan elevado, sin una explicación clara, genera un debate necesario sobre los criterios de selección y la comunicación institucional.

La universidad aún tiene la oportunidad de aclarar la situación y demostrar su compromiso con la equidad. La respuesta que ofrezca a Cinthia Lizeth y a otros posibles afectados será crucial para mantener la confianza en sus procesos de admisión.